El equipo de Abel fue inferior al conjunto luso, que tiró varios balones al palo y convirtió a Leo Franco en el mejor del partido.
12 mar 2009 . Actualizado a las 00:49 h.El Atlético de Madrid se queda fuera de los cuartos de final de la Liga de Campeones por el valor doble de los goles (2-2, en la ida), en una cita que condenó el conservadurismo de los madrileños, incapaces de marcar en Oporto. Abel Resino sorprendió con una alineación en la que eligió a Sinama Pongolle, en detrimento de Diego Forlán, el máximo goleador, en una decisión que traerá cola.
El cambio táctico dejó a Agüero aislado, ya que en las jugadas en las que el Atlético conseguía llegar a línea de fondo y centrar, faltaba un matador del área. El Oporto tomó la iniciativa del partido y atacó con insistencia por los costados, donde el punta brasileño Hulk fue el más buscado. Sus embestidas ya no eran nuevas para la defensa rojiblanca y los hombres de Abel Resino aprendieron la lección de la ida, en la que el huracán brasileño se exhibió.
La zaga española le anuló con un marcaje muy estrecho, en el que un jugador se pegaba literalmente al delantero y otro apoyaba de cerca. El sistema defensivo planteado por Abel Resino funcionaba y, después de quince minutos de dominio local, el Atlético se desperezó. El centro del campo estaba fuertemente armado, con un gran Paulo Assunçao, que a pesar de los silbidos recibidos en su vuelta al estadio Do Dragao, no se intimidó y fue un auténtico pulmón en la medular.
El Atlético, así, ya avistaba la portería del brasileño Helton y el luso Simao Sabrosa, también objetivo de sonoras pitadas por su pasado benfiquista, protagonizó una jugada en la que Bruno Alves parece derribarle dentro del área. Al final del primer tiempo un quiebro en carrera del Kun dejó sentado al rumano Sapunaru, pero el centro no llegó a ningún destinatario.
El Atlético se fue a los vestuarios con buen sabor de boca y con la sensación de poder dar la vuelta a la eliminatoria. Sin embargo, la buena tendencia del equipo rojiblanco al final del primer periodo no tuvo continuación y los dragones reivindicaron su papel de anfitriones con más intensidad en el centro de campo y buscando soluciones ofensivas al margen de Hulk.
Un desplazamiento de Fernando llegó a Hulk, que, por primera vez, desbordó por la derecha, e inyectó un venenoso pase, interceptado por la zaga del Atlético. La eficacia defensiva de los rojiblancos era clara, pero de poco servía cuando se necesitaba un gol para llegar a los cuartos de final.
Forlán, que entró al comienzo de la segunda parte, pareció tener un efecto intimidatorio en la defensa local, pero sin traducirse en ocasiones claras. Los golpes francos del Oporto, sin embargo, empezaron a amenazar la portería de Leo Franco, que salvó, casi consecutivamente, un disparo de Raúl Meireles y un cabezazo de Cristián Rodríguez.
El Atlético, incomprensiblemente, bajó los brazos y el Oporto empezó a asediar al guardameta argentino, quien detuvo un duro disparo desde fuera del área de su compatriota Lucho González. Las ocasiones lusas se repetían con el incombustible Hulk atacando por las bandas y Lisandro lópez, que tuvo la mejor oportunidad del partido en un disparo al poste, después de sobrepasar a Leo Franco.
El conservadurismo condenó a los hombres de Abel Resino en el estadio Do Dragao, donde no mostraron el valor suficiente para dar la vuelta a una eliminatoria que se lleva el Oporto con justicia gracias al valor doble de los goles.
- Ficha técnica:
0 - Oporto: Helton; Sapunaru (Tomás Costa m.83), Bruno Alves, Rolando, Cissokho; «Lucho» González, Fernando, Raúl Meireles; Lisandro (Farías, m.92), «Hulk» (Mariano González, m.88) y Cristian Rodríguez.
0 - Atlético de Madrid: Leo Franco; Perea, Pablo, Ujfalusi, Antonio López; Maxi Rodríguez (Forlán, m. 53), Paulo Assuncao, Raúl García (Maniche, m. 72), Simao; Sinama Pongolle (Miguel de las Cuevas, m.79) y 'Kun' Agüero.
Árbitro: Pieter Vink (Holanda). Amonestó a los locales «Hulk» (m. 67) y a los visitantes Perea (m. 70), Ujfalusi (m. 75).