Después de una cuesta de enero que se le hizo imposible al Obradoiro Blusens Monbus y de una semana agitada, Moncho Fernández pudo disfrutar del reencuentro con la victoria.
El técnico santiagués se mostró muy satisfecho del compromiso de sus jugadores y de su sacrificio en defensa para desarbolar y desquiciar a un rival como el malagueño: «En el inicio del partido hablamos de mantener el arreón de Unicaja y lo conseguimos gracias a nuestra intensidad defensiva. Los jugadores han hecho un gran esfuerzo y no han perdido la concentración, desarrollando un gran baloncesto de equipo y provocando los errores del rival».
Moncho Fernández aseguró que su equipo había sabido jugar de forma muy inteligente y que había tenido mucha paciencia para superar los momentos más adversos: «Los fallos de Unicaja, más que demérito de ellos fueron fruto de nuestro trabajo, aunque ellos tampoco estuvieran muy acertados. En el último cuarto supimos aguantar nuestra ventaja y jugar de forma muy inteligente».
El entrenador del Unicaja, Chus Mateo, admitió que desconfiaba del Obradoiro: «Sabíamos que iba a ser un partido duro desde el principio. Lo que nos pasa es un tema mental. No salimos todo lo bien que queríamos y no tuvimos seguridad en nuestro juego. Hacer cinco puntos y cinco de valoración en el segundo cuarto es realmente inexplicable».
El entrenador del equipo malagueño no ocultó que atraviesan un mal momento: «Somos conscientes de lo mal que lo estamos haciendo, todo se ha vuelto en contra. Hay tiempo y confío en que nos vamos a recuperar. Estamos en un gran bache y debemos remar todos en la misma dirección. Es una derrota dolorosa y más cosechándola en el Martín Carpena. La acción del tapón de Washington a Peric ha sido determinante. Era un partido de nervios y no supimos controlarlos».
La jornada
Con la victoria de ayer el Obradoiro sigue fuera de los puestos de descenso, si bien el Murcia también consiguió sumar en el estreno de Óscar Quintana en el banquillo. Los dos equipos tienen ahora cinco triunfos, uno menos que el Estudiantes. Por detrás se queda el Valladolid, que cayó en la pista del Lagun Aro.