Una nueva etapa

Alberto Blanco

DEPORTES

20 feb 2012 . Actualizado a las 18:53 h.

Romay y el Coliseo de A Coruña se unen a Felipe Reyes y el Palau Sant Jordi con 19 años de diferencia. Casi dos décadas entre los dos últimos títulos coperos del Madrid. Un Real magnífico. Vertical, valiente, físico y? Navarro. El jugador de cómic no está y esa es otra lectura.

Ni Mirotic ni Navarro ni Lorbek aparecieron como decían las previas. Llull y Suárez fueron el sustento, el alma del Madrid de Pablo Laso. El faro que guiaba el barco. Ndong, la única luz azulgrana. El Panatinaikos enseñó el camino hace casi 10 meses en los últimos cuartos de final de la Euroliga, mostró cómo hacer daño al Barcelona. Físico contra físico. Cuerpo a cuerpo.

Decidió Laso por jugar con aleros enormes. Singler y Suárez fueron un martillo pilón. El Barcelona pareció pequeño, acabó desquiciado Pete Mickeal, diminuto ante el juego del alero alto madridista. Y cuando fue el momento de los solistas, apareció Carroll, una metralleta blanca, un soldado con su fusil siempre encañonado. Un jugador estilo Pepe Laso. Al aro y al aro. Las metió todas.

La mejor defensa continental sucumbió desde el primer momento: 28 puntos encajados en trece minutos decían por donde discurría el partido. Llull, soberbio. Una lección magistral. Desaparecido Huertas (no existe, no está), el Barcelona se encomendó a Sada, pero el mallorquín tiene tanto físico como el catalán? y más talento. Llull se echó el equipo a las espaldas y siempre tuvo fe ciega, piernas y mano.

En el único arrerón azulgrana (51-52, mediado el tercer cuarto), el escolta reconvertido a base madridista, volvió a aparecer para crear pánico en las filas de Xabi Pascual. El Barcelona fue incapaz de ganar un simple cuarto. Ni en su mejor momento pudo con el libro blanco. Un nudo en la garganta. Begic se ofreció hasta como un cinco serio. Por primera vez, el físico, la dureza, empezó a caer del lado blanco. Se abre una nueva era. ¿O será un espejismo? ¿Volverá la dictadura Navarro? Ha sido una preciosa y precisa final.