Marchand y McIntosh cumplen el pronóstico y se cuelgan el oro

C. Domínguez

DEPORTES

Jeremy Lee | REUTERS

Popovici estableció un nuevo récord europeo en la final de los 100 libre

31 jul 2025 . Actualizado a las 17:36 h.

Las dos grandes estrellas de la natación, el francés Léon Marchand y la canadiense Summer McIntosh, subieron a lo más alto del podio en el Mundial de Singapur, cumpliendo el vaticinio que los ubicaba como los grandes favoritos, respectivamente, en las finales masculina del 200 estilos y femenina del 200 mariposa.

McIntosh palmeó el muro con el segundo mejor crono de la historia en 2.01,99, a 18 centésimas del récord establecido en el 2009 por la china Liu Zige. Fue el tercer oro mundial para la joven de 18 años, que este sábado (14.17 horas, Teledeporte), se medirá a Ledecky en la final del 800 libre. Plata para la estadounidense Smith y bronce para la australiana Dekkers. La china de 12 años Yu Zidi, otra de las sensaciones de este Mundial, acabó cuarta.

Tampoco falló Léon Marchand, que había pulverizado en la semifinal (1.52,69) el récord del mundo del 200 estilos de Ryan Lochte. El francés ganó la final con 1.53,68, por delante del sorprendente Shaine Casas y del húngaro Hubert Kos. Marchand nadará el domingo (13.56, Teledeporte) la final del 400 estilos. Y el premio para el nadador más rápido, también sin sorpresas, se lo llevó David Popovici en el 100 libre con 46,51, nuevo récord europeo. El rumano mejoró en 20 centésimas su marca y se quedó a 11 del récord de Zhanle Pan.

Carles Coll buscará el viernes la medalla en el 200 braza tras batir el récord de España

El español Carles Coll nadará este viernes (13.42, Teledeporte) la final de los 200 braza en el Mundial de Singapur en busca de una medalla que se antoja difícil pero no imposible. Carles Coll, de 23 años, batió en la semifinal el récord de España absoluto de la prueba, en poder de Melquiades Álvarez desde el 2009 (2.09,69), tras marcar un un crono de 2.08,49 con el que fue tercero en la segunda semifinal con el quinto mejor tiempo de las series de semifinales.

«Es muy bonito estar entre los mejores del mundo y con muchísimas ganas de la final, de competir, que al final es lo que más me gusta. Sabía que el récord de España lo podía romper algún día. Pero bueno, no me estaba fijando en el tiempo, sino que esta tarde he ido a fijarme en dónde estaba en la carrera y todo ha funcionado», celebró el catalán, vigente campeón del mundo de la prueba en piscina corta.