La FIFA expedienta a la federación española por los cánticos racistas en Cornellá

José Manuel Andrés COLPISA

DEPORTES

Aficionados españoles, durante el partido amistoso entre la selección y Egipto en el estadio de Cornellá.
Aficionados españoles, durante el partido amistoso entre la selección y Egipto en el estadio de Cornellá. Alberto Estévez | EFE

Los gritos de «musulmán el que no bote es» desde la grada serán investigados por parte del máximo organismo del fútbol mundial

07 abr 2026 . Actualizado a las 18:50 h.

La FIFA abrió este martes un expediente sancionador a la Federación Española de Fútbol (RFEF) por los cánticos racistas en el RCDE Stadium de Cornellá durante el amistoso entre España y Egipto del pasado 31 de marzo. «La FIFA ha iniciado hoy un procedimiento disciplinario contra la Federación Española de Fútbol por los incidentes ocurridos en el partido amistoso contra Egipto», anunció en un comunicado el máximo organismo del fútbol mundial.

El árbitro del partido, el búlgaro Georgi Kabakov, registró los incidentes en el acta del duelo, por lo que lo ocurrido se trasladó al Comité Disciplinario de la FIFA, encargado de dictaminar una sanción que podría ir desde una multa económica y la obligación de portar mensajes contra el racismo en los siguientes partidos hasta el cierre parcial del aforo en próximos compromisos de la selección absoluta como local, un extremo que parece menos probable.

En el contexto de este encuentro, parte de la afición que poblaba las gradas del recinto catalán coreó el cántico «musulmán el que no bote es». El duelo, en el que se dieron cita cerca de 37.000 aficionados, se vio enturbiado por estos gritos, que se repitieron al unísono y de forma mayoritaria en varias ocasiones, y que también investigan los Mossos d'Esquadra.

La policía autonómica catalana trabaja de forma coordinada con la Fiscalía de Odio y Discriminación, organismo encargado de determinar si los hechos pueden constituir un delito de odio, en el análisis pormenorizado de las imágenes y vídeos disponibles sobre lo ocurrido en el recinto deportivo. Tratan así de esclarecer su origen e identificar a los responsables.

El primer episodio tuvo lugar alrededor del minuto 10 de partido y volvió a repetirse al inicio de la segunda parte. A pesar de la aplicación del primer paso del protocolo antirracista, con los reiterados mensajes en los videomarcadores donde se recordaba que «la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas», los cánticos prosiguieron, sin que se parase el juego, siguiente paso del proceso establecido, previo a la suspensión.

Condena unánime

No solamente se escuchó el cántico, sino que muchos de los aficionados también lo acompañaron saltando en sus asientos. Además de los mensajes de los videomarcadores, la RFEF publicó a través de sus redes sociales un mensaje al respecto: «La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios».

Los incidentes en Cornellá suscitaron la condena del Gobierno y la mayoría de partidos, además de la crítica de medios de comunicación de todo el mundo y personalidades. El propio Lamine Yamal, que disputó con España el partido, salió al paso de lo ocurrido al día siguiente, con un mensaje a través de sus redes sociales.

«Yo soy musulmán, alhamdulillah [alabado sea dios]», señaló en primer lugar el jugador del Barça. «Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable. Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree. Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el Mundial», expresó a continuación.