Luis Díaz: el último en llegar, el primero en pedir cita en el Bernabéu

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Luis Díaz, celebrando su gol (el primero del encuentro ante el Madrid), junto a Laimer.
Luis Díaz, celebrando su gol (el primero del encuentro ante el Madrid), junto a Laimer. Gonzalo Fuentes | REUTERS

El colombiano, autor de uno de los goles ante el Madrid, recaló en el Bayern el pasado verano para completar un tridente que se ha convertido en el más letal de toda Europa

07 abr 2026 . Actualizado a las 23:57 h.

Si hay algo de lo que puede presumir el Bayern de Múnich este curso es de las sensacionales combinaciones entre tres de sus hombres de arriba. Harry Kane, Luis Díaz y Michael Olise conforman el tridente más imparable de toda Europa. En el primer asalto de los cuartos de final de la Champions League volvió a quedar patente. El colombiano superó primero a Lunin tras un error garrafal de Vinicius, mientras que el delantero y Olise tejieron el segundo tanto para el cuadro bávaro. El trío castiga, el Bayern se divierte.

«El ataque de esta temporada es muy especial, se puede comparar con un reloj suizo. Un engranaje encaja perfectamente con el siguiente, hay una coordinación precisa de las piezas individuales y, por lo tanto, el resultado final es una obra de arte total de gran calidad». Así les definió Lothar Matthäus.

El último en acoplarse fue Luis Díaz. Ese chaval criado en La Guajira, una de las regiones más subdesarrolladas y marginales de Colombia. «Yo no quería que fuera futbolista», confesó su madre, Cilenis, en una ocasión. Le preocupaba que su hijo estuviese demasiado tiempo en la calle y todo lo que había en ella. Creció junto a sus abuelos, primeros y tías en una casa hecha a base de barro y madera, y con unos técnicos preocupados por su pequeña estatura y su escasa nutrición. «Teníamos la obligación de darle el entrenamiento que necesitaba en ese momento, así que lo pusimos en un programa de gimnasio y le dimos el doble de comida», relató uno de sus preparadores a The Guardian.

Lucho, que este martes dejó un 88 % de precisión en sus pases y 51 toques, tenía 19 años cuando dio el salto al Barranquilla. Dejó su casa para poner rumbo a una ciudad en la que «cada pocos días alguien era atacado, había robos, incluso asesinatos», reconoció años después. Fue el Porto el club que le abrió las puertas del fútbol europeo y el Liverpool en el que empezó a tener un gran impacto de la mano de Klopp. Se marchó con un título de Premier League. Ese que se le había escapado en su primer año mientras, en Colombia, su abuelo Jacob se aislaba cosiendo un pantalón en el jardín. No quería saber nada del fútbol. Como tampoco había querido saber Cilenis años atrás.

Ese fútbol llevó a Luis Díaz a Múnich el pasado verano. El último en llegar, el primero en pedir cita en el Bernabéu. La pieza que le faltaba a Kompany.