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El Atlético muere en la orilla contra el Arsenal, que jugará la final de la Champions (1-0)
DEPORTES
Un tanto de Saka condenó a los colchoneros, que no pudieron responder pese a varias ocasiones claras en el segundo tiempo
05 may 2026 . Actualizado a las 23:39 h.El Atlético se quedó a las puertas de disputar su cuarta final de Champions (1-0). Esta vez, como en las tres ocasiones anteriores, no pudo superar las semifinales y cayó eliminado ante un Arsenal que hizo bueno el solitario gol de Saka al borde del descanso.
Los rojiblancos, que nunca se sintieron cómodos en el partido, se mostraron incapaces de igualar el partido en un choque intenso, con ritmo alto y en el que los detalles marcaron el devenir del resultado. La mirada perdida del Cholo, el gesto de rabia de Koke y los ojos vidriosos de Griezmann mostraban el sentir de un Atlético que tendrá que volver a insistir para levantar su primera Champions.
La supuesta salida en tromba del Arsenal se convirtió desde el inicio en una partida de ajedrez. Tenía el balón pero no encontraba la forma de avanzar por la buena presión del Atlético, que bien cerrado por dentro, obligaba a los 'gunners' a asumir riesgos si querían encontrar hueco. Los dos equipos parecían estar tomándose la medida, pero el ritmo del encuentro era muy alto.
La primera vez que Griezmann encontró a Giuliano a la espalda de la defensa se fue por velocidad, pero su centro lo remató fuera un forzado Julián. El Arsenal respondió con un lanzamiento lejano de Calafiori, pero la mejor ocasión la tuvieron los rojiblancos. Raya sacó una buena mano a un pase lateral de Griezmann, pero su despeje le llegó a Giuliano, que culminó la jugada con un remate que le tapó un defensa. La clara ocasión del Atlético hizo reaccionar a los de Mikel Arteta que metieron una marcha más. La implicación defensiva de Griezmann y Julián era máxima, pero el balón lo había atrapado el conjunto inglés y la presión rojiblanca ya no era tan alta.
Los de Simeone necesitaban jugar por abajo y tocar como mejor forma de para evitar meterse atrás. Con ese argumento tomó aire y apretó a un Arsenal que parecía menos equipo sin balón. El partido se igualó. Intentó una contra del Atlético, pero el pase de Griezmann hacia la carrera de Julián se quedó algo corto y lo interceptó Gabriel. En la jugada siguiente, cayó Trossard dentro del área, reclamando un empujón de Griezmann, pero el colegiado alemán Daniel Stiebert entendió que no fue lo suficiente como para pitar la pena máxima. El Arsenal tocaba con cierta impaciencia ante la imposibilidad de abrir a las bandas para que, sobre todo Saka, buscara el uno contra uno.
Parecía tener controlado el partido el equipo madrileño, aunque se echaba en falta esa versión con balón y profundidad que tan buen resultado le había dado en partidos previos y en la segunda parte en Madrid. Sin embargo, un pase al hueco a Gyökeres descolocó a la defensa rojiblanca y tras un despeje de Pubill, el balón terminó en las botas de Trossard. El duro disparo del belga lo sacó Oblak con una gran parada, pero Saka recogió el rechace para empujar el balón al fondo de la portería. Golpeaba primero el Arsenal al borde del descanso, como en el Metropolitano. Entonces fue de penalti y en Londres tras aprovechar el único error defensivo y de concentración del Atlético.
Un penalti a Griezmann
Salió el Atlético con la intención de tener el balón y apretar un poco más al Arsenal. Un pase largo de Pubill provocó la indecisión de la defensa 'gunner' y tras una mala cesión de Saliba el balón cayó en Giuliano que en su pugna con Gabriel cayó cuando tenía todo a favor para disparar a la portería de Raya. Hubo un leve agarrón y ni Daniel Stiebert ni el VAR consideraron que merecía ser penalti. El partido se había roto. En una nueva llegada rojiblanca un disparo de Griezmann, que parecía decidido a que este no fuera su último partido en Champions con la rojiblanca y se echó el equipo a sus espaldas, lo despejó Raya y en el rechace hubo un clarísimo derribo de Calafiori sobre el francés. Sin embargo, el árbitro había señalado una supuesta falta previa de Pubill sobre Gabriel. Inexplicable decisión arbitral.
Simeone decidió mover el equipo con la entrada de Cardoso, Molina y Sorloth por un apagado Giuliano, un desaparecido Lookman y Le Normand, que había sido la sorpresa del once. El Atlético generaba mucho más llegadas pero con pocos remates a portería. El tobillo de Julián dijo basta y Baena entró en su lugar. También Almada, en lugar de Griezmann. Simeone quemaba las naves en busca del empate consciente de que dejar tantos espacios atrás iba a provocar algún susto.
Lo dio Gyökeres, pero su remate se fue alto. El Cholo animaba a sus muchachos en la banda y les pedía un último esfuerzo, pero las ganas provocaba una precipitación que les impedía atacar con claridad y conseguir mejores centros laterales. Optó por los balones largos y en uno, Baena asistió a Sorloth en el área, pero el noruego no midió bien los tiempos y no pudo enganchar bien cuando era una buena opción para conseguir el empate.
De nuevo lo intentó, esta vez de lejos, el de Roquetas de Mar, pero su disparo se marchó alto. El Arsenal jugaba de forma grosera con el reloj y el Atlético, a la desesperada, intentaba que ocurriera algo y que el balón muriera en las inmediaciones del área de Raya. Pero no era la noche de los rojiblancos, que vieron como se les escapaba entre las manos su cuarta final de Champions y que a buen seguro que volverá para intentar levantar su primera Champions.