Los afectados por el vertedero de Campomarzo pierden la paciencia

David Cofán Mazás
David Cofán LALÍN / LA VOZ

SILLEDA

Miguel Souto

Con el apoyo de Unións Agrarias solicitaron una reunión con el Concello de Silleda y la Xunta para conocer los informes sobre la ampliación tras dos años de espera

15 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En marzo del 2023 la Consellería de Medio Ambiente sometió a exposición pública el informe de impacto ambiental y la solicitud de modificación de la autorización ambiental integrada para el proyecto de ampliación del vertedero de Campomarzo (Silleda), que gestiona la empresa Bander Residuos SL. Su objetivo es incrementar las instalaciones para modificar la explotación y convertirla en un depósito de residuos industriales no peligrosos. Vecinos de las parroquias afectadas presentaron cerca de 400 alegaciones para frenar el proyecto, denunciando el impacto nocivo que tiene en un espacio protegido por la Red Natura y los riesgos sanitarios que podría suponer cualquier vertido por su proximidad a la cuenca del río Toxa.

Más de dos años después nada se sabe al respecto. Sin un dictamen que resuelva las alegaciones en una u otra dirección, los afectados por el vertedero decidieron reactivar la defensa de sus intereses. Lo hacen con la colaboración de Unións Agrarias (UU.AA.), que suministrará apoyo económico y jurídico a la plataforma de perjudicados si no encuentran la complicidad de las administraciones.

El secretario xeral de UU.AA., Roberto García, anunció acompañado de varios vecinos afectados que solicitó sendas reuniones con el Concello de Silleda y la Consellería de Medio Ambiente para conocer cuál es el estado de los informes. «Dous anos parécenos que é tempo suficiente para ter unha resposta, acabou a espera. A responsabilidade de dar tempo a que se fixeran os informes que lle dean cobertura á decisión política foi suficiente», aseguró. En este sentido, añadió que espera una resolución favorable a la paralización de dicha ampliación.

«Cando iniciamos as alegacións pensabamos que o prazo ía ser máis curto, duns meses. Pero debemos lembrar que non estamos calados, senón esperando. De non responder eles teremos que facer un pouco máis de ruído», señalaba Martín, vecino de Pazos y uno de los perjudicados por este proyecto.

«Legalmente temos que esperar a ter o informe, positivo ou negativo, pero se non hai resposta ou é incoherente conforme á normativa, actuaremos en consecuencia», advirtió Roberto García, quien avanzó que una vez se resuelva este trámite, iniciarán una campaña para solicitar el cierre total del vertedero.

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Non ten razón de ser

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Los afectados y Unións apelan al «sentido común», reiterando las graves consecuencias que podría tener esta instalación para el entorno natural y la propia salud de sus habitantes. «Hai unha conciencia social que non diminuíu por darlle tempo á administración, se non hai solución volverían levantar. Non reúne condicións legais, medioambientais e de patrimonio para que a súa propia existencia teña razón de ser», declaró García.

Asimismo, los vecinos solicitaron el apoyo de Augas de Galicia presentando 2.100 firmas contra el vertedero para que emitan un informe desfavorable.

«Non é unha proposta dun grupo de ecoloxistas radicais»

Reiteran que la nueva propuesta para acoger residuos industriales no contaminantes no varía la peligrosidad del vertedero. «Que ninguén se confunda co léxico: é un vertedoiro que pasa a ser de residuos non perigosos, pero se un ve o proxecto da empresa si atopamos metais pesados como o platino ou o cadmio. Eses metais pesados acaban no río», explicó Diego, vecino de Pazos.

Por otro lado, Sheila, que vive en Campomarzo y es responsable de una granja de pollos, mostraba su preocupación por los riesgos que entraña para el consumo de agua por la contaminación en los acuíferos. «O que é un error manifesto é situar un vertedoiro nunha zona cualificada como rede natura, nunha zona residencial, a apenas 20 metros do río Toxa e que afecta a mil explotacións agrogandeiras», añadió Roberto García.

Consideran que con la ampliación lo que pretende hacer la compañía es «tapar un problema vello que a Xunta non solucionou. Soterrar a mala xestión anterior e facer borrón e conta nova». Creen, además, que acabarán dándoles la razón y paralizando dicha ampliación, reiterando que se trata de demandas legítimas y aplicadas a la normativa.

«Non é unha proposta dun grupo de ecoloxistas radicais, senón cousas que afectan ao conxunto da cidadanía da comarca», apuntó el secretario xeral de Unións.

Un episodio de contaminación en el Toxa podría afectar a cerca de mil explotaciones

Desde Unións Agrarias recordaron que no solo afectaría a varias parroquias de Silleda, sino también a una buena parte de los habitantes de Vila de Cruces. Respecto al impacto en la actividad ganadera, advierten que en caso de producirse un episodio de contaminación en el cauce del río Toxa verían comprometida su actividad cerca de un millar de explotaciones agroganaderas.

Los afectados denunciaron que no todos recibieron respuesta a sus alegaciones, dándose casos como una vivienda en la que alegaron sus dos inquilinos y solo recibió contestación uno de ellos. Por otro lado, acusaron al Concello de Silleda de no manifestarse claramente de su lado, pese a que presentaron alegaciones. «Dixeron que ían apoiarnos, pero non sabemos se fixeron algo para presionar», lamentan.