El informe PISA revela una caída generalizada del nivel educativo en toda España, con Galicia en el más bajo en veinte años
EDUCACIÓN
El estudio de la OCDE muestra un retroceso generalizado de las competencias en ciencia, matemáticas y lectura a nivel global. Los gallegos de 15 años tienen ahora una comprensión lectora similar a la que tenían los niños de 12 hace un decenio
08 sep 2026 . Actualizado a las 12:33 h.Nunca antes, al menos desde que se analiza de forma pormenorizada, había caído tanto el nivel educativo en Galicia. La última versión del Informe PISA publicada este martes, con datos del 2025, no deja lugar a dudas. En solo tres años, los jóvenes gallegos de entre 15 y 16 años se han dejado veinte puntos en competencias matemáticas y científicas, y 31 en lectura, lo que implica más de un curso entero de pérdida de conocimiento. En las pruebas que arrojan estos datos participaron, según confirma la Xunta, 1.900 alumnos de 62 centros de la comunidad, que no es ajena al empeoramiento que se da tanto a nivel español como internacional. España se deja, de media, 23 puntos en lectura, 16 en matemáticas y siete en ciencia. En PISA, veinte puntos equivalen a un curso académico.
Los anteriores datos, que la OCDE recogió en el 2022, ya reflejaron una caída generalizada a nivel global, pero aquella evolución no resultó ser lo suficientemente negativa —teniendo en cuenta el impacto de la pandemia— como para que se encendiesen las alarmas. Con los datos conocidos esta mañana, en cambio, se confirma sin matices una tendencia a la baja que deja el nivel educativo de muchos de los territorios analizados en sus peores marcas desde que se empezó a realizar en el 2000 este informe, el más detallado y completo del mundo en el terreno formativo y en el que Galicia empezó a figurar seis años más tarde de forma individualizada. Pero además, lo que se corrobora es que no solo se le puede achacar al covid la situación que ya adelantaba el informe del 2022.
Para elaborar estos datos, la OCDE evalúa mediante diversas pruebas la capacidad de los alumnos de 4.º de la ESO (o su formación equivalente) en tres disciplinas —ciencias, matemáticas y lectura—, y la peor progresión con respecto a hace tres años se observa en la comprensión lectora, una competencia que empeora a nivel global y que registra una marca nunca antes vista en Galicia. Aunque están tres puntos por encima de la media española, los alumnos gallegos obtienen en esa disciplina una puntuación de 454. Bajan un puesto con respecto a hace tres años, cuando la comunidad era la séptima mejor, y se ven superados por los estudiantes de Aragón, La Rioja, Castilla-La Mancha, Cantabria, Castilla y León, Madrid y Asturias, que alcanza los 471 puntos, 26 menos que hace tres años. Incluso las comunidades con mayor nivel pierden entre 10 y 40 puntos.
Si se tiene en cuenta que 20 puntos equivalen a un curso, los alumnos gallegos que ahora están en 4.º de la ESO —aunque puedan estar también en FP básica o un curso por debajo si han repetido— tendrían el mismo nivel de lectura que tenían hace tres años los estudiantes escolarizados en 3.º de la ESO. La debacle es aún mayor si se compara con lo que ocurría hace once años, en el 2015. En aquel entonces, los alumnos gallegos obtenían en lectura 509 puntos, 55 por encima del registro actual. Por lo tanto, los jóvenes de 15 años tienen ahora una comprensión lectora similar a la que tenían en aquel momento los niños de 12.
El hecho de que la competencia lectora haya empeorado, algo de lo que alertan desde hace tiempo familias y profesores, incluso en el ámbito universitario, resulta alarmante para la OCDE. «Esta tendencia es preocupante porque la habilidad para leer es esencial para encontrar, evaluar e interpretar información en un mundo cada vez más digital», señalan los expertos que elaboraron el informe. La creciente digitalización, la mayor exposición a las pantallas y la ausencia de lectura en el tiempo de ocio explican para ellos esta evaluación negativa, que también vinculan con la pérdida de nivel en matemáticas y ciencia.
Porque aunque lo más relevante del informe sea la caída en comprensión lectora, el empeoramiento de las competencias también es evidente en las otras disciplinas analizadas. Los alumnos gallegos aparecen en este informe con el nivel más bajo en matemáticas desde que hay registros. Pese a seguir en la parte alta de la tabla en España —siendo quintos a nivel estatal—, pierden un curso entero de conocimiento con respecto al 2022, cuando obtenían 486 puntos frente a los 466 actuales. Pero la debacle es generalizada. Incluso los estudiantes que ahora tienen mejor nivel en matemáticas, los madrileños (477 puntos), pierden 17 puntos desde el 2022. La caída también es estrepitosa en Castilla y León (27 puntos menos), Cantabria (25) y Asturias (26), las únicas comunidades junto a Galicia y Madrid que permanecen en el capítulo matemático por encima de la media de la OCDE y de la UE, donde también se pierden, de media, varios meses de conocimiento.
Aumenta el porcentaje de suspensos en ciencias, y la excelencia pierde terreno en Galicia
El informe PISA, que este año analiza especialmente la competencia científica, también permite evaluar el nivel de excelencia o de fracaso que se alcanza en un sistema educativo. Clásicamente, desde que existen datos, el sistema gallego ha destacado por la equidad, con un porcentaje muy alto de alumnos que aprueban u obtienen notable, pero con pocos estudiantes situados en lo que PISA entiende como suspenso.
Los datos del 2025, sin embargo, tampoco son especialmente halagüeños en este sentido. El porcentaje de estudiantes gallegos que alcanzan entre un 5 y un 6,9 en la prueba de ciencias está en el 55 % —dos puntos por debajo del 2022—, pero crece siete puntos la proporción de suspensos. No alcanzan el cinco un 21 % de alumnos, frente al 14,3 de hace tres años, y solo superan el siete un 23 %. En el 2022 se acercaban a la excelencia, obteniendo un notable o un sobresaliente, el 28,3 % de los alumnos que realizaron la prueba.
Aun así, cabe destacar que los alumnos gallegos, que con una puntuación de 486 puntos pierden un curso entero de nivel en tres años, se mantienen como los quintos mejor parados en esta disciplina. Eran los segundos mejores en el 2022, pero se sitúan ahora por debajo de Cantabria, Asturias, Castilla y León y Madrid, que encabezan la tabla con un porcentaje de estudiantes excelentes en ciencia superior a la media española. Todos esos territorios, sin embargo, también pierden nivel con respecto a hace tres años y solo Castilla La-Mancha consigue mejorar su marca. Repunta diez puntos hasta alcanzar los 485. Es el único aumento que se da en todos los datos que aporta PISA en España.
Asturias y Madrid lideran en términos relativos en un contexto de caída generalizada
¿Cómo queda la posición en términos relativos de las comunidades con respecto al 2022? En el contexto generalizado de declive que refleja PISA y sobre el que a lo largo del día se pronunciarán las distintas administraciones educativas, Galicia pierde un puesto en lectura, tres en ciencia (pasa del segundo al quinto puesto) y sube tres posiciones, hasta el quinto lugar, en matemáticas. Castilla y León, la comunidad que mejor nivel tuvo en las tres disciplinas en el anterior informe, se mantiene en la parte alta de la tabla, pero cede un puesto en matemáticas, donde pierde 27 puntos; dos en lectura (cae 19) y otro en ciencias, donde los alumnos han obtenido once puntos menos que en el 2022.
Este año, el podio de la tabla lo ocupan Asturias en matemáticas y lectura, y Madrid en ciencias. Pero no quiere decir esto que el nivel haya mejorado en esos territorios, ni mucho menos. En términos absolutos, los alumnos madrileños pierden casi medio curso de conocimiento en ciencias mientras que los asturianos se dejan uno entero en lectura (Madrid, curso y medio) y curso y medio en matemáticas, donde los madrileños se dejan algo menos de un curso. Los peores resultados en las tres categorías analizadas se obtienen en Melilla, Ceuta y Comunidad Valenciana, a los que se suman el País Vasco en ciencias y lectura, y Andalucía en matemáticas.
EL CASO DE CATALUÑA
El otro apunte importante de esta oleada de datos es el caso de Cataluña. Aunque figura en la parte alta de los resultados de este año, son cifras que no se pueden tener en cuenta, en ningún caso, a la hora de sacar conclusiones sobre su nivel educativo, ni al compararlo con el de otros territorios. La Generalitat, saltándose una de las normas básicas del estudio, excluyó a un 23,2 % del alumnado que la OCDE seleccionó en Cataluña para realizar las pruebas, casi cinco veces más del 5 % que permite la institución internacional para obtener una muestra representativa del conjunto del sistema. La Región de Murcia, por su parte, también excluyó a casi el 13 %, pero la OCDE considera que sus datos sí se pueden utilizar, aunque con la debida cautela. El dato de exclusión en Galicia ronda el 4 %.