Un alumno de Ribadeo gana el concurso del mejor comentario de texto 2025/26

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Pruebas en la selectividad 2024/25 en la Escuela Politécnica de Enxeñaría de Ferrol
Pruebas en la selectividad 2024/25 en la Escuela Politécnica de Enxeñaría de Ferrol JOSÉ PARDO

Es Hugo Pérez Rocha, del Instituto Dionisio Gamallo. La propuesta de Ana Lestao Ben, una estudiante del Perdouro de Burela, consigue un accésit en el certamen organizado por La Voz de la Escuela

08 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La Voz de la Escuela organizó este curso 2025/26 la segunda edición del concurso Mejor Comentario de Texto. Y ha llegado el momento de conocer al ganador.

A partir de varias informaciones sobre cómo hacer un buen comentario en el examen de Lingua Castelá e Literatura de la selectividad, elaboradas por el catedrático José Manuel Dopazo, del IES Maruxa Mallo de Ordes, se invitó a los alumnos gallegos de bachillerato a poner en práctica lo aprendido. ¿Cómo? Comentando un artículo de opinión firmado por la periodista Fernanda Tabarés y publicado en La Voz, «Y mientras, Barbacid curando el cáncer».

Revisados los trabajos presentados, el jurado, formado por el profesor Dopazo e integrantes del Programa Prensa-Escuela, eligió un ganador. Se trata de Hugo Pérez Rocha, estudiante en el IES Dionisio Gamallo de Ribadeo. Y distinguió con un accésit el de una alumna del IES Perdouro de Burela, Ana Lestao Ben. Puedes leerlo en este enlace y al final de esta noticia.

Así valora el jurado el texto de Hugo Pérez: «El comentario ganador detecta el sentido profundo del artículo, ampliando el campo de visión a otros ámbitos aquejados por el mismo problema denunciado por la autora. Las conclusiones son un reto para nuestra sociedad e inciden en que medios de comunicación e instituciones políticas, empresariales y educativas debemos centrarnos en descubrir y desarrollar talento. Tanto la estructura del comentario como su estilo contribuyen a convencernos de la necesidad de un cambio».

Además de la publicación de su texto en La Voz de la Escuela, el ganador y su profesora, Carmen Castelao Cora, son premiados con una suscripción anual al periódico en PDF (y en línea) y también se entregará un diploma acreditativo al final del curso.

El comentario ganador

Por Hugo Pérez Rocha | IES Dionisio Gamallo de Ribadeo

Habitualmente, los medios de masas no otorgan a científicos como Mariano Barbacid, Margarita Salas o Margarita Michelena la visibilidad y el reconocimiento que merecen por su trabajo. Estos medios tienden a distraer la atención de su público y centran sus esfuerzos en crear opinión política, promover la crispación social o anunciar los grandes logros de las celebridades del momento.

Tal y como afirma Fernanda Tabarés, apenas se informa de lo que el país realiza «increíblemente bien». No se hace mención a los cambios que sufre una sociedad que cada vez es más tolerante y respetuosa. En este sentido, tampoco se alude, por ejemplo, a los avances realizados en los centros educativos, en los que las actitudes machistas y xenófobas son cada vez menos frecuentes. El morbo se impone y, aunque sean hechos cada vez más aislados, la repercusión mediática de un conflicto racial o sexista entre adolescentes siempre ocupará un titular.

Por otro lado, la falta de reconocimiento del trabajo científico contribuye a reducir las ayudas que reciben. En efecto, lo que no se ve no existe. Esto es extrapolable a las situaciones de abuso de las que algunos adolescentes son víctimas en sus hogares. La falta de medios de sus docentes y el temor que asumen ante un futuro incierto oculta, frecuentemente, escenas de violencia doméstica que llegan a pasar desapercibidas, por lo que no se les puede poner fin.

No solo a nivel económico es preocupante la posición de la ciencia en nuestro país, pues es de sobra conocido que los incentivos recibidos por los científicos españoles para investigar son mínimos. A pesar de que en numerosas ocasiones deben hacer uso de su propio capital para continuar con sus investigaciones o acudir a campañas públicas de financiación, la consolidación de la profesión no afronta un futuro positivo. Al desprecio de los medios de comunicación de masas se suman los escasos esfuerzos del Gobierno por promover la investigación. En los institutos no se estimula la curiosidad y, aun cuando esta emerge, se carece de medios para explotarla y de recursos que conciencien sobre la importancia de los descubrimientos que se están realizando en el ámbito científico. En consecuencia, la falta de medios del personal investigador se agrava con un ataque a su prestigio que, en el mejor de los casos, los empujará a continuar su carrera lejos de nuestro país.

En conclusión, dar visibilidad a científicos e investigadores de cualquier área es una responsabilidad colectiva. España es un país rico en capital humano: el talento que aquí se desecha es aprovechado por otros países que valoran su capacidad de mejorar el presente para construir un futuro mejor, mientras que aquí seguimos enzarzados en disputas banales que nos impiden descubrir quiénes somos en realidad.

 Todos los alumnos y centros que enviaron comentarios los recibirán corregidos.

Y el comentario que consiguió un accésit

Por Ana Lestao Ben | Alumna del IES Perdouro de Burela

En el día a día, me sorprendo mirando alrededor y viendo hasta qué punto vivimos en una simulación. El mundo que creíamos perfecto se deshace paulatinamente por nuestra culpa, pero miramos a otro lado y pensamos en las rebajas, en el último modelo de móvil o en otras distracciones capitalistas que nos apartan de lo importante. Esto sucede en nuestro país, en el que la sociedad se preocupa por asuntos secundarios, como los programas de televisión o el nuevo producto de moda.

De este modo, encabezamos protestas por cualquier motivo, dejando a un lado aquellos problemas que nos afectan, como el cáncer. Como bien dice la autora del texto, esta es una de las grandes batallas de la humanidad y una realidad olvidada por muchos, ya que no los perjudica directamente. Así, la solidaridad se hace imprescindible en estos momentos de individualismo extremo: no solo es cuestión de estar informado sobre lo que nos rodea, sino también de empatía hacia los demás. No obstante, Fernanda Tabarés menciona que el trabajo de Barbacid es posible gracias a la financiación pública y privada española, lo cual revela que sí hay gente preocupada por estos asuntos. El quid de la cuestión está en que lo hacen en silencio, sin necesidad de promocionarse; lo hacen porque es lo correcto, sin más.

De ello se deduce que la mayoría de la sociedad vive ajena a lo verdaderamente importante. Esto se refleja en los referentes que tenemos y en la importancia que se les da a determinados perfiles. Mientras muchos científicos y científicas trabajan de manera precaria en la investigación buscando salvar vidas, sin ningún reconocimiento, personajes de la prensa del corazón que no han aportado nada importante a nuestra sociedad protagonizan titulares de prensa y programas con gran audiencia. Quizás no estamos haciendo famosas a las personas que deberían serlo, como explica Tabarés refiriéndose a Margarita Salas y a la poca fama que tiene para lo importante de su trabajo.

En definitiva, nuestra sociedad vive en una pantomima en la que parecemos ignorar lo más importante. El propio sistema nos da palomitas para que nos divirtamos en una escenografía diseñada para ello, mientras a nuestro alrededor se suceden los problemas más graves: guerras, epidemias, enfermedades… Deberíamos mirar más allá del escenario y fijarnos en lo que realmente causa daño en la sociedad en la que vivimos porque está claro que, evitándolo, no desaparecerá.