Koldo se lanza contra Aldama, el «ornitorrinco procesal», para desmentir sus acusaciones

Mateo Balín, Melchor Saiz-Pardo

ESPAÑA

El exasesor del ministro Ábalos, Koldo García, a su llegada al Tribunal Supremo el pasado 27 de noviembre.
El exasesor del ministro Ábalos, Koldo García, a su llegada al Tribunal Supremo el pasado 27 de noviembre. FERNANDO VILLAR | EFE

La defensa reclama la absolución porque los indicios «se articulan sobre una fabulación de los acontecimientos». Pide la declaración de más de 70 testigos en el juicio de las mascarillas

09 ene 2026 . Actualizado a las 15:54 h.

Koldo García, quien fuera asesor ministerial entre los años 2018 y 2021 del exdirigente socialista José Luis Ábalos, ha negado en su escrito de defensa en el caso mascarillas que estuviese implicado y cometiese algún delito en una supuesta trama de cobro de mordidas en el seno del Ministerio de Transportes a cambio de adjudicaciones de contratos durante la pandemia de coronavirus.

La abogada de Koldo García, Letizia de la Hoz, ha presentado este viernes en el Tribunal Supremo el escrito de su cliente en el que contradice la versión del comisionista Víctor de Aldama, que este jueves admitió los delitos e incriminó tanto a García como a Ábalos en busca de una rebaja mayor de penas (la Fiscalía Anticorrupción solicitó siete años para él, 19 años y medio para Koldo y 24 años para el exministro por cinco delitos).

Koldo García se encuentra en prisión provisional sin fianza junto al extitular de Transportes desde el pasado 27 de noviembre. Fue encarcelado por el juez instructor, Leopoldo Puente, por riesgo extremo de fuga tras conocerse el escrito de acusación de Anticorrupción, que señala a los procesados por confabularse para urdir una red de influencias que otorgara al empresario De Aldama un «acceso preferente» a la administración y por favorecer sus intereses y los de las compañías que representa.

En el documento remitido ahora por la defensa de Koldo, de 135 páginas y al que ha tenido acceso este periódico, la letrada pide que se citen a más de 70 testigos en el juicio que se celebrará en el Supremo (aún sin fecha). Entre otros, a Fernando Grande-Marlaska, actual ministro del Interior; Francina Armengol, expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso; Salvador Illa, exministro de Sanidad y actual presidente de Cataluña; o Isabel Pardo de Vera, expresidenta de Adif.

A lo largo de su escrito, la abogada carga con enorme dureza contra la tesis de Anticorrupción y, especialmente, contra las continuas declaraciones del comisionista confeso De Aldama: «Esta parte niega de forma rotunda y en profundidad el relato de hechos que contiene el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, el de la acusación popular unificada y el del ornitorrinco procesal (en palabras del catedrático Manuel Cobo del Rosal, dado que no se sabe si es acusación o defensa), Víctor de Aldama».

«Las acusaciones se articulan sobre una construcción meramente especulativa, una fabulación de los acontecimientos que carece del más mínimo sustento indiciario o probatorio, vulnerando con ello el principio de presunción de inocencia de mi representado», recoge el documento enviado al alto tribunal por la letrada del exasesor de Ábalos.

Nulidades

La defensa denuncia igualmente una batería de supuestas irregularidades que deberían implicar, según su opinión, la «nulidad» del procedimiento: entre otras cuestiones, la letrada asegura que se ha producido «una selección estratégica de imputaciones, que hace que queden fuera actores fundamentales de los hechos, la mayoría de ellos precisamente los presuntos beneficiados por las supuestas actividades ilícitas, ya que han participado como testigos y no como investigados».

En esta línea apunta a Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, que no fue imputada pese a su presunta contratación irregular por dos empresas públicas y a que la presunta trama le pagó el alquiler de un piso en la madrileña Plaza de España.