Un clásico del diseño industrial

Robots de cocina hay muchos, pero ninguno con la imagen y el estilo del «KitchenAid Artisan». Este clásico de la cocina cuenta con una gama de accesorios completísima. Batir es casi lo de menos.

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KitchenAid es una línea de aparatos de cocina creada hace casi un siglo (en 1919) por Hobart Corporation en Estados Unidos. Un ingeniero de la compañía, Herbert Johnston, había inventado una década antes la batidora eléctrica tras ver a un panadero mezclando masa de pan en un bol con una cuchara de madera. Johnston se propuso automatizar esa tarea y desarrolló el primer batidor de huevos doméstico. Durante las pruebas, la esposa de uno de los directores de la empresa aportó sin darse cuenta el nombre de la marca cuando exclamó: «No me importa cómo lo llames, es el mejor ayudante de cocina [kitchen aid] que jamás he tenido».

El robot fue un éxito, se vendieron 20.000 unidades y entre los primeros clientes figuraban estrellas de Hollywood como John Barrymore, Marion Davies, Myrna Loy y Ginger Rogers. En los años 30, el lanzamiento del modelo K, diseñado por Egmont Arens -editor de las revista Creative Arts y Vanity Fair-, consiguió que Kitchen Aid obtuviera numerosos premios e incluso que pasara a formar parte de la colección de algunos museos. Este diseño se ha mantenido prácticamente invariable hasta hoy y es todo un clásico industrial de la cocina moderna. Kitchen Aid ofrece ahora hasta nueve modelos, todos con la misma forma y con características diversas como bol de gran capacidad (hasta 6,9 litros) y elevable.

El Artisan puede considerarse la perfecta reencarnación del original. Cuenta con un recipiente de 4,8 litros que permite procesar tanto pequeñas como grandes cantidades de alimentos. Robusto y estable, el robot de cocina bate, monta, remueve, amasa y mezcla, ocupándose con extrema facilidad de las tareas más repetitivas, pesadas y que más tiempo llevan.

Una de las claves de su funcionamiento es lo que se denomina «movimiento planetario»: el robot gira en una dirección, mientras que bate y da vueltas en otra, empujando constantemente los ingredientes hacia el centro del bol. Los 10 ajustes de velocidad garantizan un mezclado rápido, meticuloso y preciso. El motor del cabezal asegura que la potencia se transmita directamente a los componentes.

Precisamente, otro de los aciertos del Artisan es su amplia variedad de accesorios opcionales y que se pueden instalar fácilmente. Gracias a una toma única multiusos podemos picar carne, trocear verduras, estirar y cortar pasta, exprimir y procesar. De serie trae un batidor de varillas, otro plano y un gancho amasador, además de la tapa con vertedor. Pero podemos comprarle un cortador en espiral, licuadora, procesador de alimentos, picadora, embutidor de salchichas, rebanadora de verduras, colador de fruta, exprimidor de cítricos, heladera, molinillo de cereales, prensa para pasta, máquina de raviolis... Hay boles metálicos y de cristal, e incluso de vidrio esmerilado y de cerámica, especialmente diseñado para chocolate blanco. El Kitchen Aid Artisan está disponible en una paleta de colores con hasta 25 tonos diferentes, incluyendo algunos que refuerzan su estilo clásico e industrial como almendra, niquel pulido, cromo metálico, pistacho o rojo imperial.

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