Un tramo de apenas ocho kilómetros será el más rentable del AVE a Galicia

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

FERROL

Imagen del enlace de Olmedo (Valladolid), donde se construirá el baipás
Imagen del enlace de Olmedo (Valladolid), donde se construirá el baipás Xosé Carlos Fernández

El ADIF cree que este enlace, en Olmedo (Valladolid), permitirá conexiones directas con Cataluña y el País Vasco, aumentando los peajes que abonan las operadoras. Prevén ingresar 10 millones adicionales al año

04 ago 2021 . Actualizado a las 15:07 h.

Un tramo de apenas ocho kilómetros en el enganche de la línea gallega de alta velocidad con el eje Madrid-Valladolid será sin duda el más rentable del nuevo acceso ferroviario a Galicia. El ADIF acaba de licitar el proyecto para construir un ramal que permita la conexión completa de ambas líneas, pues en la actualidad solo se puede ir en dirección a Madrid -otro caso más de la dictadura radial en el diseño de infraestructuras- y no hacia el norte, en dirección Valladolid, evitando por tanto que haya trenes directos de alta velocidad que conecten Galicia con el País Vasco y Cataluña. Y penalizando los trayectos transversales con tiempos que no son de este siglo, pues los ahorros en los tiempos de viaje con Barcelona podrían recortarse en casi tres horas con esta obra.

En el 2012 se paró el plan para construir esta conexión con la disculpa de la crisis financiera. Sin embargo, los documentos del ADIF incluidos en los pliegos de contratación demuestran que se trataría de una obra con una rentabilidad máxima, pues el administrador ferroviario podría amortizar rápidamente la inversión, algo que no sucede en la inmensa mayoría de los proyectos de alta velocidad.

El presupuesto de las obras de plataforma está estimado en un máximo de 30 millones de euros, con un plazo de ejecución de dos años y medio, al que hay que añadir los 12 meses que durará la redacción del proyecto, que costará cerca de 900.000 euros. Sin embargo, en un informe del ADIF sobre las consecuencias funcionales de la construcción del enlace se argumenta que aunque la actuación «se circunscribe a un tramo de escasa longitud, los beneficios se extienden a recorridos muy largos». Así, estos nuevos ocho kilómetros «suponen la realización de recorridos adicionales susceptibles de generar canon», es decir, el peaje que pagan las operadoras ferroviarias al ADIF por utilizar la red de alta velocidad y convencional, una de las principales fuentes de financiación propias del administrador de la infraestructura. Entre ellos mencionan el canon de 1.270 kilómetros de los trenes Galicia-Barcelona, los 895 de los que unirían las ciudades gallegas con las vascas y los 225 kilómetros del recorrido transversal de media distancia que uniría mediante trenes Avant las ciudades castellanoleonesas de Zamora, Valladolid, Palencia y Burgos.