Un garaje en el centro de Ferrol a la espera de solución municipal desde hace años: «Da miedo»
FERROL
Los propietarios denuncian las filtraciones de una terraza trasera del Torrente Ballester y la inacción del Concello
17 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La humedad es la principal usuaria de un garaje de 55 plazas situado en la calle del Sol. Desde hace años vecinos y propietarios de este estacionamiento privado de tres plantas en el número 118-120 denuncian las filtraciones que se producen desde la parte superior. Se aloja bajo una terraza situada en la parte trasera del Centro Torrente Ballester. Y en 2018 consiguieron un certificado del Ayuntamiento que corrobora que su titularidad es municipal. Desde esa superficie, y a consecuencia de la falta de mantenimiento, indica un informe pericial encargado por la comunidad, se cuela el agua por grietas y fisuras. El efecto esponja de los restos vegetales y el verdín acumulados retienen el agua. Y ante la falta de aislamiento del forjado, la condensación es generalizada.
Grandes manchas oscuras recubren las paredes, mientras el óxido y la corrosión devora las tuberías. «Eso no puede ser un garaje. Da miedo», resume Óscar Dopico Díaz, propietario de una de las plazas y vicepresidente de la comunidad de ese garaje. «A día de hoy no debería estar permitido ni el uso», sostiene. Y advierte del riesgo que supone mantenerlo en esas condiciones, especialmente por la instalación eléctrica: «En una semana se fue tres veces la luz», ejemplifica.
Las quejas comunitarias se remontan al mandato de Jorge Suárez, siguieron en el de Ángel Mato y se mantienen en el de José Manuel Rey Varela: «Nadie se hace responsable, pero nos siguen cobrando el IBI», denuncia. Los vecinos llegaron incluso a ofrecerse a contratar por su cuenta el saneamiento y la impermeabilización, y pasar posteriormente la factura al Concello, pero se encontraron con la negativa municipal, cuenta.
El gobierno local trasladó ayer que «Urbanismo no tiene constancia de la situación indicada ni de la titularidad concreta del elemento referido, extremo que será objeto de comprobación». Para ello avanza que se enviará un técnico para inspeccionar y valorar la situación. Fuentes municipales añaden que se revisará el proyecto técnico correspondiente a la construcción del edificio para verificar la configuración y titularidad de los elementos afectados». Y «en función de los resultados, se adoptarán las medidas de seguridad que resulten necesarias», concluyen.