El agravio del peaje: fronteras de pago entre A Coruña y Ferrol

La AP-9 grava los desplazamientos de medio millón de habitantes en la zona más rica de Galicia


A Coruña / La Voz

La calle principal de lo que se dio en llamar, ya en los años 60, la Ciudad de las Rías, es de pago. La vía que vertebra el territorio con mayor PIB de Galicia, una franja de población continua en la que viven medio millón de habitantes solo se puede recorrer con agilidad pasando por las casetas del peaje.

Tres de los diez municipios más ricos de Galicia -A Coruña, Arteixo y Ferrol, por ese orden- se comunican entre sí por carretera pagando. Juntos suman más del 25 % del producto interior bruto gallego.

Los peajes que gravan los desplazamientos de las personas y lastran la competitividad de las empresas no han dejado de subir en un área en la que el tren existe pero de nada sirve (de A Coruña a Ferrol se tarda lo mismo en bicicleta) y donde la carretera, atestada de tráfico y cuajada de limitaciones de velocidad al pasar por docenas de núcleos, no es una alternativa.

Demanda unánime

Esta semana los empresarios dijeron basta y desde Ferrol comenzaron un movimiento para exigir la supresión del peaje. Lo hizo la patronal encabezada por José Manuel Franco y muy pronto se sumaron sus homólogos coruñeses, con Antonio Fontenla al frente, pidiendo, al menos, bonificaciones sustanciales para no asfixiar a quienes se mueven a diario por esa vía. En Navarra, por ejemplo, las hay, indican desde las asociaciones de transportistas. Allí los vehículos pesados abonan tarifas reducidas. Aquí pagan casi el doble que los turismos, que ya abonan una tasa elevada tras numerosas y constantes subidas: la autopista solo sube, jamás bajó.

Quitando el entorno de Vigo, igualmente afectado por la AP-9 en sus relaciones comerciales con el norte, en la línea entre A Coruña y Ferrol se ubican los polígonos industriales más importantes de Galicia. A Grela, Sabón, Pocomaco, Piadela, Vilar do Colo, Río do Pozo, Bergondo y más superficies que generan empleo y que sufren una importante dependencia de la autopista para sus relaciones con el resto de Galicia. Para muchos es más barato salir de la comunidad autónoma por la A6 que desplazarse por la AP-9 hasta el sur.

Los 4,75 euros por trayecto que cuesta moverse entre Ferrol y A Coruña para un turismo casi se multiplican por dos para el tráfico pesado, que abona 8,75 euros por trayecto, unos 400 euros al mes, ida y vuelta, para quien emplee el vial de lunes a viernes.

El problema (económico) no solo afecta a las dos ciudades. Entre ellas se ubica un franja muy poblada con una población líquida que se desplaza en gran número a las urbes por trabajo. Bergondo, Betanzos, Miño, Sada, Pontedeume, Cabanas, Fene, Neda, Ares... Son municipios en los que en gran medida sus vecinos tienen que pagar para comunicarse con su entorno. Otros, aunque no estén situados en el entorno inmediato de la vía, dependen igualmente de ella, como el caso de As Pontes, una localidad con más de 10.000 vecinos y con un importante peso industrial.

No es fácil establecer qué cantidad de vehículos salen y entran cada día por cada puesto de peaje. Audasa, la concesionaria, nunca ha facilitado esos datos.

En un punto medio entre A Coruña y Ferrol Fomento mide con una estación fija el tráfico. En ese lugar se contabilizaron en el 2017 15.661 vehículos diarios, es decir, 5,7 millones al año en una zona que suma 507.138 habitantes: más de once pasadas junto a la caseta del peaje por habitante y año.

La autopista gana usuarios en el entorno inmediato de las urbes. En Fene se mueven más de 23.000 coches diarios, que crecen a 27.000 ya en Ferrol, y en A Coruña desembocan hacia Alfonso Molina y A Pasaxe más de 45.000 diarios.

En el caso coruñés pone de relieve la cantidad de vecinos del entorno de la urbe que llegan a ella abonando un peaje. Hay pocas excepciones. En A Barcala (Cambre) el peaje se quitó tras mucha lucha vecinal. No desapareció, sino que se convirtió en lo que se denomina peaje en la sombra, no lo abonan los vecinos, pero la concesionaria se lo cobra igualmente a la Xunta o a Fomento. La Xunta pagó más de 60 millones a Audasa durante años. Dinero salido también de los impuestos que pagan todos los vecinos.

Desde Ferrol a A Coruña por carretera y autopista: un ahorro de tiempo demasiado caro

ÁLVARO ALONSO

A pesar de que se tarda el doble y la tensión se multiplica, el peaje convierte a la vía convencional en la principal opción

La duda, cada vez que hay que ir o que uno quiere viajar desde Ferrol a A Coruña, es siempre la misma: ¿por autopista o por carretera? La primera opción, que a priori es la ideal, tiene en el coste del peaje, 4,75 euros, su único hándicap. Pero solo por eso, la otra alternativa, más lenta e insegura, se ha convertido en la más utilizada. Así lo ha comprobado esta semana La Voz, después de realizar en coche el trayecto de ida por las vías convencionales y el de vuelta por la AP-9, con la plaza de Galicia (Correos) como lugar de salida y llegada, y la rotonda de Cuatro Caminos como punto de retorno. ¿El tiempo? Prácticamente la mitad entre la ida (58 minutos) y la vuelta (35).

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
25 votos
Comentarios

El agravio del peaje: fronteras de pago entre A Coruña y Ferrol