La gallina de los huevos de oro

FERROL CIUDAD

Imagen de archivo de mariscadores en As Pías recogiendo almeja para su depuración en batea.
Imagen de archivo de mariscadores en As Pías recogiendo almeja para su depuración en batea. ANGEL MANSO

Van a acabar con la gallina de los huevos de oro. Decía mi padre hace varios años. Lo decía desde el profundo conocimiento de una persona que ya de niño pasaba más tiempo dentro del agua en la ribera de A Cabana que fuera, en la orilla. Lo decía tras pasar muchas horas mirando a través del microscopio miles y miles de bichos que salían de los fondos de esa pequeña ría que tiene Ferrol, pero que a la vez es tan inmensa. Lo decía después de ver con sus propios ojos como la riqueza natural de los fondos marinos le permitía sacar a la luz especies nuevas para la ciencia. Después de dirigir tesis, proyectos, trabajos de fin de grado, másteres... Algunos, entonces, le llamaban fatalista.

Pero, no, papá tú bien sabes y sabías de lo que hablabas. Y la gallina se ha quedado sin los huevos de oro, y la ría de Ferrol, sin que hasta el momento se tenga una respuesta científica exacta, ya no tiene almeja babosa, la zamburiña escasea y muchas especies han bajado sus niveles de producción. Así se encuentra este espacio marino privilegiado para vieiras, mejillones y otras especies.

Y se da la paradoja de que mientras los científicos muestrean la ría en busca de claves que expliquen por qué el marisco ya no se reproduce y crece en los fondos marinos como antaño, los mariscadores tienen que trabajar para llevar un sustento a casa.

El lunes abre una nueva campaña de zamburiña, pese a que el bivalvo no atraviesa su mejor momento, y casi al mismo tiempo arranca la investigación del CSIC para determinar qué le pasa a este marisco. Contradictorio pero necesario.