El inicio del derribo de la tapia de Navantia ha despertado opiniones diversas entre los ciudadanos. Aunque manda el respaldo al proyecto, algunos cuestionan si era la prioridad para invertir dinero público
15 jul 2026 . Actualizado a las 18:40 h.Dentro del ambicioso proyecto de abrir Ferrol al mar, acaba de ponerse en marcha el derribo de la parte de la tapia en la zona de Navantia. Otra de las áreas emblemáticas de la ciudad que mutará por completo.
¿Qué piensan los ferrolanos sobre estas tareas y, en general, sobre el proyecto? Aunque hay opiniones para todos los gustos, como es habitual, impera el optimismo. Durante la mañana de ayer, en la zona de obra, varios vecinos daban sus impresiones.
La idea de recuperar el contacto de la ciudad con el mar convence a la mayoría de quienes paseaban ayer por el área. Son muchos los que creen que la transformación hará de Ferrol un lugar más atractivo para vivir y, sobre todo, para ganar turismo.
«Todo lo que sea embellecer la ciudad me parece necesario», afirmaba una mujer, convencida de que una urbe más abierta al mar invitará a pasear y disfrutar más de sus espacios. En la misma línea, otra vecina aseguraba que la actuación hará «más agradable vivir en Ferrol» y defendía que «todos los muros deben caer».
Ese optimismo también lo compartía un habitual de la zona, que considera que «abrir la ciudad al mar creará ambiente para que vengan turistas». Reconoce que las obras generan inconvenientes, pero «las molestias de ahora hay que sufrirlas» para obtener el resultado esperado.
La confianza en ese resultado final también lleva a muchos vecinos de la localidad a relativizar los inconvenientes actuales. Una joven reconocía que la coincidencia de numerosas reformas hace que «parezca que toda la ciudad está en obras». Pero entiende que esta actuación «va a hacer que Ferrol sea precioso» y considera que poder contemplar la ría desde muchos más puntos de la urbe supondrá un cambio importante en la imagen del municipio. «Va a cambiar un montón toda la ciudad», aseguraba.
Además del atractivo visual, varios vecinos creen que el proyecto puede tener un impacto positivo en la actividad económica local. Algunos explican que una ciudad más cuidada y abierta «da más ganas de salir», lo que se traduce en un mayor movimiento en las calles y un beneficio para el comercio y la hostelería.
También hay dudas
Eso no significa que no existan reservas. Incluso algunos de los vecinos que respaldan la actuación consideran que hay otras necesidades que también deberían atenderse, como la rehabilitación de edificios, la mejora de determinados barrios más periféricos o la finalización de otras obras ya iniciadas. «A lo mejor hay otras cosas que mejorar primero», reconocía una de las mujeres consultadas, aunque insistía en que la transformación del entorno de Navantia le parece una buena decisión.
Las críticas más contundentes proceden de quienes creen que el proyecto no era prioritario. Algunos vecinos cuestionan que el derribo del muro vaya realmente a «abrir Ferrol al mar» y consideran que el dinero público debería destinarse antes a resolver problemas sociales más urgentes. «No sé si era la prioridad. Hay problemas más urgentes en la ciudad donde invertir el dinero público», opinaba un vecino. Tampoco faltan quienes lamentan las molestias derivadas del ruido y de unas obras que convivirán durante meses con el día a día de los habituales de la zona.