El hotel Semáforo de Bares, en Mañón, un año de abandono: «É moi triste velo así»

A. F. C. MAÑÓN / LA VOZ

MAÑÓN

En los jardines del hotel se pueden ver los efectos de la falta de mantenimiento de los últimos meses
En los jardines del hotel se pueden ver los efectos de la falta de mantenimiento de los últimos meses I. F.

El alcalde asegura que ahora sí tiene todos los permisos para acometer las reformas más urgentes y que entre la Semana Santa y el verano estará operativo

05 dic 2025 . Actualizado a las 11:22 h.

Hace ya más de un año que el hotel de naturaleza Semáforo de Bares, una de las perlas turísticas de la comarca de Ortegal, cerró sus puertas. «É moi triste velo así, no verán preguntaba moita xente se era verdade que estaba pechado e moitos subían sen saber, e tiñan que dar a volta. Quen vía a terraza chea outros anos... e agora vese todo abandonado», comenta un cliente habitual de la cafetería. Francisco Javier Pardo Obra, concesionario del establecimiento durante 22 anos, entregó las llaves en el Concello el 14 de noviembre. Entró el 15 de agosto de 2002 y en 2024 renunció a optar a un nuevo contrato por el deterioro del edificio principal, erigido en el siglo XVIII, con dos habitaciones (una suite hexagonal), y del inmueble complementario (la galería), con otras tres.

«Clientela hay, gusta mucho y el sitio donde está es único, pero para ser rentable necesita una ampliación», señalaba entonces. Aunque el principal problema radicaba en el mal estado de las dos construcciones, con paredes enmohecidas por la humedad, evidente también en algunos techos y suelos; el desgaste de los ventanales (en especial los siete de la suite, con forma hexagonal, por los que entra el agua de lluvia); o el deficiente aislamiento térmico y acústico. En realidad, muchas son carencias que se arrastraban ya desde la apertura, en 2002, que trataron de paliar los responsables de la gestión y que, aun así, se agravaron con los años.

Tras el cierre, el alcalde de Mañón, el popular Alfredo Dovale, descartó una reforma integral de las instalaciones y anunció «un proyecto para cambiar las ventanas, dar una mano de pintura y hacer algunos arreglos». Los cinco o seis meses que se daba de plazo entonces se han multiplicado por dos, y más de un año después la única mejora ha consistido en retirar la basura que pasó meses apilada junto a la galería y cortar la hierba de los jardines —con el césped ajado y salpicado de excrementos de cabras, y las plantas marchitas—, con maleza creciendo alrededor.

Aspecto de los jardines del establecimiento hace una década
Aspecto de los jardines del establecimiento hace una década JOSÉ PARDO

El regidor aseguró ayer que, «ahora sí, porque ya está casi todo solucionado». «Tenemos todos los permisos (si no, no podemos hacer las reformas), de Patrimonio, Costas... y ya podemos ponernos manos a la obra», reiteró. En cuanto a la financiación, añadió, el Ayuntamiento dedicará parte de los fondos del Plan de Obras e Servizos de la Diputación y también recursos propios. Estima el coste de la actuación prevista en alrededor de 40.000 euros y enumera los trabajos: «Cambiar las siete ventanas de la suite, que son las que meten agua; montar un depósito de agua de más capacidad (el que hay tiene 800 litros y el nuevo será de 8.000), y en el anexo [el edificio de la galería], preparar la pared, sacar las humedades e impermeabilizar». El resto, agrega, recaerá en el nuevo concesionario. «Tan pronto como empecemos con la obra (después de Navidad) ya comenzaremos con el concurso, porque lleva un tiempo; hay varias empresas interesadas», indica.

Puestos de trabajo

Un vecino critica con dureza la gestión municipal en este tema: «Se a preocupación dos nosos gobernantes municipais, que nun ano non fixeron nada sendo coñecedores de que este establecemento daba emprego directo a tres ou catro persoas do noso concello, aparte do fluxo de turistas que traía e que consumía tamén noutros locais do municipio, fágome unha pregunta: ‘Cal será a preocupación por outro tipo de xestións que non teñan esa importancia social? Debe ser cero».

«Como non tome cartas no asunto outra Administración, corremos o risco de que pase como coa base (comprárona pero non fixeron nada), como xa teñen demostrado», reprocha. El Concello de Mañón adquirió el antiguo semáforo al Ministerio de Defensa por 301.620 pesetas (unos 1.800 euros) hace 31 años. El viejo centro de control del tráfico marítimo se encontraba en ruinas y una ayuda de 35 millones de pesetas (210.000 euros) de fondos europeos permitió su rehabilitación. La sala del telegrafista se transformó en una suite, que mira al Atlántico y al Cantábrico, a unos 208 metros de altitud.