«Nuestra mejor canción aún está por llegar»

Pertenecen a la oleada de música británica guitarrera de la pasada década, la que tomó el relevo del brit-pop y llenó los festivales de ecos de la «new-wave» y el «post-punk». Son la cabeza de cartel del Noroeste y actuarán el viernes 11

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Sus canciones agitaron los clubes indies durante la década pasada. Su presencia en los festivales del ramo ha sido una constante. Y, de una u otra manera, forman parte del grandes éxitos generacional de la década pasada. Son Kaiser Chiefs. Nervio, guitarra y estribillo adhesivo. Y, pese al giro discotequero de Stay Together (2016), seguramente apelen a todo ello en la Playa de Riazor (viernes 11, 23.30 horas). Antes, su bajista Simon Rix atiende a Fugas.

-Son una banda 100% británica. ¿Se sienten continuadores de una manera inglesa de hacer pop?

-Bueno, tuvimos la suerte de surgir en un momento en que las bandas de guitarras estaban en lo alto de las listas. Creo que muchas de esas barreras de estilo se han derribado. Una canción grande es una canción grande. Puede venir de cualquier lugar. Nos gusta hacer que la gente cante nuestras canciones, más que hacer una determinada manera de pop o no.

-Surgieron junto a Arctic Monkeys o Franz Ferdinand. ¿Existía una sensación de nueva era tras la defunción del brit-pop?

-Creo que las bandas que salieron entonces no tenían un vínculo especial entre ellas. Los orígenes eran diferentes y procedíamos de ciudades distintas. El brit-pop era básicamente una cosa de Candem, que lo absorbió todo. No creo que las bandas que vinimos después estemos directamente asociadas con esa idea. Eso surgió más bien cuando empezamos a salir del Reino Unido y la gente se puso a mencionarlo.

-La primera vez que escuché «I Predict A Riot» pensé en The Jam. Esa electricidad que te obligaba a mover con un estribillo fantástico y nada previsible. ¿Cómo recuerdan su composición?

-Nosotros ya habíamos lanzado Oh My God. Era, probablemente, nuestra mejor canción hasta el momento. Volvimos a Leeds con la idea de escribir un nuevo single y de ahí salió I Predict a Riot. Recuerdo que fue bastante duro hacerlo.

-¿Cómo se sentían al finalizarla?

-Cuando terminamos todos sabíamos que iba a ser popular. Recuerdo haber aplaudido cuando escuché por primera vez el estribillo.

-Después llegó «Everyday I Love You Less And Less». Imagino la excitación en el grupo ante esa sucesión de sencillos apabullantes.

-Fue un buen momento para nosotros. Nuestro disco Employment, que las incluía, explotó de una manera inesperada. Cambió mi vida.

-Más adelante tocaron techo de popularidad con «Ruby», otro himno. ¿Creen que esa es su mejor canción?

-No sé si es nuestra mejor canción. Ni siquiera sé si es nuestra canción más popular. Pero, desde luego, está muy arriba. Me encanta tocarla, porque todavía disfruto mucho con la reacción de la multitud en directo. Sin embargo, me siento así por muchas de nuestras canciones. Sentimos que nuestra mejor canción aún está por llegar, no tiene ser una del pasado.

-¿Se sienten un grupo de «singles» como fueron The Jam o Blur?

-Siempre tratamos de escribir singles. Aún me gusta estar en la radio, sonando. Es emocionante oír nuestras canciones en las ondas. Pero siempre ha habido canciones al margen en todos los álbumes de Kaiser Chiefs. Algunas de ellas se encuentran entre mis favoritas. Pero creo que, por alguna razón, nuestros singles siempre han sido lo que la gente nota.

- Son de Leeds, lejos del epicentro del pop de Londres. Tienen fama de escépticos. ¿En qué medida se puede ver su origen en la música?

-Somos del norte. Los nórdicos son bastante auto-depreciativos. A veces nos resulta difícil ver los aspectos positivos en la vida. Otras veces somos escépticos. Pero siempre es con humor. Creo que nuestras particulares visiones del mundo entran en nuestra música. Siempre hay humor y nos resulta difícil ser demasiado cursi.

-En su último álbum han dado un giro hacia la música electrónica y el dance. ¿Por qué?

-Education, Education, Education & War, nuestro disco previo a este, fue una especie de back to basics para nosotros, porque retorna a las raíces un poco. Nos encantó pero, como siempre, nos dejó pensando en hacer algo diferente para el próximo álbum. Queríamos un desafío distinto y lograr otro sonido. La idea original era escribir un verdadero álbum pop. Creo que hay algunas grandes canciones ahí. Y pienso que el toque disco dejó a algunas personas fuera de su alcance.

-En las Olimpiadas de Londres actuaron dentro del bloque dedicado a los «mods». ¿Qué supuso para ustedes eso?

-Fue un gran honor participar en los Juegos Olímpicos, ya que se trató de un gran evento para Londres y el Reino Unido. En cierto modo, nos sentimos como si estuviéramos siendo incluidos en la historia de la música británica junto con algunos grandes nombres. Creo que siempre será un punto culminante en nuestra trayectoria.

-¿Tienen sintonía con el movimiento mod?

-Bueno, solíamos ir a algunos clubes mod y de northern soul en Leeds cuando éramos más jóvenes. Nos conocimos en ese ambiente. Así que supongo que es parte de nuestra historia. No sé si somos estrictamente una banda de mod. Pero definitivamente es una influencia para nosotros.

-El escritor Owen Jones en su libro «Chavs» hace un análisis de «I Predict a Riot». Les acusa de ser clasistas. ¿Qué piensan de ello?

-Leí ese libro y comprendí de dónde venía el reproche. Pero la canción no fue escrita con esa intención. Se trata del centro de Leeds en un momento determinado de la noche, cuando cierran los pubs y se montan las broncas. No es nada bonito. Eso da miedo. Hay muchas palabras interesantes en esos versos. No es precisamente una combinación que a menudo se encuentra en la música pop.

 Viernes 11, 23.30 Playa de Riazor. A Coruña. Gratuito.

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