La UDEF continúa recabando documentación de obras por toda Pontevedra
19 sep 2015 . Actualizado a las 11:08 h.Los supuestos amaños instigados por el jefe de Eiriña, Enrique Alonso Pais, suman más de 40 millones de euros desde el año 2005. La estimación se desprende del sumario de la operación Patos. El empresario habría obtenido la adjudicación de decenas de obras gracias a sus influencia sobre representantes políticos y funcionarios públicos. Los responsables de la investigación están sorprendidos por la gran cantidad de adjudicaciones que podrían tener relación con las gestiones realizadas por Enrique Alonso Pais entre los años 2009 y 2011. Cifran en más de 17 millones de euros los importes de obras logrados por mediación suya durante este período, tanto para Eiriña como para Imesapi, solo del Concello de Vigo. Según la declaración del asesor fiscal que lo denunció, Alonso Pais facturaba 4.000 euros al mes al Imesapi por la obtención de concursos públicos. Obras en alamedas, humanizaciones de calles, mejoras en centros culturales, instalaciones de saneamiento y abastecimiento en diferentes barrios o la renovación de la señalización en la ciudad fueron algunas de las obras ejecutadas durante aquella época concedidas por la Administración municipal.
Procedimientos dudosos
La mayor parte de los concursos se tramitaban por el procedimiento urgente y sin publicidad. De esta forma se evitaba la libre concurrencia de otras empresas para realizar las obras.
Consta en multitud de documentos cómo por parte de la empresa Eiriña se hacen llegar a los órganos de contratación los datos de empresas a las que habría que invitar a las licitaciones para que finalmente ella resultase adjudicataria. También se sabe que es Eiriña la que, en otras ocasiones, acompaña a otra empresa sabiendo que el contrato no le va a ser adjudicado. «Hoy por ti, mañana por mí», consta en una de las grabaciones atribuidas al empresario imputado. Según se desprende de la investigación policial, la empresa Cespa ha sido una de las grandes beneficiadas por la labor de conseguidor del jefe de Eiriña. El denunciante inicial manifestó que Enrique Alonso Pais había influido y corrompido a políticos para lograr la adjudicación del servicio de mantenimiento de parques y jardines en el año 2005 en el Concello de Vigo. Durante aquella época la empresa también ganó el concurso de limpieza viaria y recogida de la basura en Nigrán, por un importe de 1,6 millones anuales.
La lista de obras bajo sospecha no está cerrada. La jueza de instrucción número 7 de Vigo sigue indagando posibles hechos delictivos y el pasado mes de julio libró mandamientos para recabar documentación sobre proyectos de construcción de obras públicas en los ayuntamientos de Vigo, Soutomaior, el centro de salud de Vilaboa, en la Xunta, la Diputación de Pontevedra, la entidad local menor de Bembrive, la sede del Instituto Galego de Vivenda e Solo, Tragsa y la autoridad portuaria de Vigo
El hombre que multiplicaba el dinero por mil
Enrique Alonso Pais (Vigo, 1958) es un antiguo trabajador de base de la empresa Barreras que tras quedarse en paro hace más de una década hizo fortuna codeándose con la élite política dejando atrás un pasado como sindicalista. Procede de la parroquia de San Andrés de Comesaña, donde hace una década llegó a ser presidente de la entidad vecinal. Después de dejar su trabajo en el astillero vigués fue contratado en la empresa Cespa, desde donde supo sacar provecho a sus contactos. Se había afiliado al PP de la mano del exalcalde Manuel Pérez y ocupó el cargo gerente del servicio municipal de parques y jardines de Vigo. Aquí se granjeó amistades de funcionarios y políticos, tanto del PP como del PSOE. Tras la caída de los populares del poder de Vigo, supo mantenerse bien posicionado dentro de la élite política.
El grupo de investigación cree que tiene una gran relación con el edil de Parques y Jardines, Ángel Rivas, con quien, presuntamente, hizo negocios con obras de humanización de calles en Vigo. Su hija Alexia fue concejala del PP durante el anterior mandato municipal. La policía sospecha que la influencia de este empresario fue clave para que la compañía Cespa lograra numerosos contratos públicos en las Administraciones. Para acceder a nuevas contratas o la prórroga del mantenimiento de jardines en Vigo, la investigación constata pagos de viajes y comidas a políticos y técnicos municipales. También invitaciones a conciertos, entradas para los toros de Pontevedra, que los beneficiarios aceptaban con cautela a sabiendas de su ilegalidad, formarían parte presuntamente de sus estrategias para influir en adjudicaciones de obras públicas.
Se trata de algo que para él no supone gasto, si no inversión, según se apunta en el sumario. «Lo que doy, lo multiplico por mil», recoge la UDEF en una de las múltiples grabaciones telefónicas registradas durante las investigaciones. El empresario no quiso ayer valorar el contenido del sumario de la Operación Patos en la que figura en el epicentro de la trama de corrupción. «Estoy en un mal momento», manifestó.