
«Como sempre, as obras se fan antes do proxecto», llega a reconocer uno de los imputados en una conversación grabada por la Policía Judicial
22 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.En el Ayuntamiento de Vigo había procedimientos de contratación que no eran más que simulaciones. Cuando en septiembre de 2013 los responsables municipales aprobaron el proyecto para la regeneración del arbolado en la Avenida de Castelao, por más de cien mil euros, en realidad todo era un montaje. La actuación ya la había ejecutado Cespa en marzo. Este proyecto se hizo «sin ningún procedimiento de adjudicación previo a los trabajos, ya que primero se hacen las obras y después se justifican», según un informe elaborado por la UDEF, incluido en el sumario de la operación Patos. Las escuchas telefónicas permiten concluir a los investigadores que en este caso hay «claras ilegalidades que presuntamente podrían devenir en delitos».
Los propios actores eran conocedores de las supuestas irregularidades, según se desprende de las grabaciones. «Imos a facer Castelao, a segunda fase, executamos o 7 de marzo, e o proxecto vai despois ¿vale? Como sempre, as obras se fan antes e o proxecto vai despois», según palabras recogidas al gerente de Cespa e imputado en la causa, Juan Ramón Alonso García. Hablaba con Enrique Alonso Pais, el dueño de Eiriña, principal imputado en la trama de corrupción, quien a su vez tenía influencia sobre el concejal de Parques y Jardines, Ángel Rivas. Daba a entender que no era la primera vez que actuaban de esta forma.
El plan se encontró con un obstáculo. En una reunión en la que estuvo presente el edil Ángel Rivas con el portavoz de Cespa, un técnico municipal propuso la elaboración de un procedimiento abierto, a lo que el portavoz de la concesionaria se opuso rotundamente.
«Mira Ángel, perdona las formas, o somos gilipollas o no lo somos, Castelao tiene una repercusión mediática de cojones, la segunda fase se va a ejecutar el 7 de marzo y sale el proyecto dentro de un mes con concurso abierto, o sea, que el fulano que vaya a licitar la obra, ya la tiene hecha y va a comisión de gobierno, para que el PP te dé de hostias, somos gilipollas o qué, el problema es que tienes el funcionario que no se entera de nada», se quejaba por mensaje de texto al propio concejal, reconociendo el miedo a que la oposición se le echara encima.
Enrique Alonso Pais quiso zanjar el tema. «Coge tres empresas, la oferta tuya la fulmina y fuera joder», recomendaba a su amigo de Cespa. Es decir, el procedimiento empleado en el amaño de otras obras, consistente en invitar a empresas amigas a ir de acompañantes en concursos negociados sin publicidad.
El dueño de Eiriña se ofreció como mediador ante Ángel Rivas para que funcionara el plan. «Voy a estar con él, si quieres le digo algo; lo que le puedo decir es que estuve contigo tomando un café y que me dijo que te estás metiendo en arenas movedizas».
También es reveladora una conversación grabada al concejal Ángel Rivas en la que se da por hecho de que estaba al corriente. Un día antes de que la comisión de gobierno aprobara el proyecto de regeneración de la citada avenida, el responsable político confesaba esto de manera confidencial a una interlocutora no identificada: «No podemos decir, te lo estoy diciendo a ti para que sepas, porque no habíamos aprobado ningún proyecto antes, lo teníamos pero no se aprobó, lo llevamos para justificar y dejar un documento que recoja todo lo que hicimos allí», decía.
La policía considera que este trabajo se fraccionó en dos fases para evitar el procedimiento negociado, cuyas características son la concurrencia empresarial y la publicidad. De otra forma, no tendría sentido dividirlo, puesto que ambas fases se llevaron al mismo tiempo, en el mismo lugar y por la misma empresa, según los investigadores.
La alarma social que generó la caída de árboles sobre la avenida de Castelao devino en un tejemaneje que pone en duda la acción municipal.