Laureano Oubiña, absuelto de suministrar cocaína a una «telaraña» que operaba en toda Asturias
GALICIA
La Audiencia Provincial de Oviedo concluye que, más allá de varias reuniones en Arousa con uno de sus cabecillas, no existen pruebas de su implicación en el entramado
20 nov 2025 . Actualizado a las 21:23 h.Aunque las malas compañías han estado a punto de pasarle factura, Laureano Oubiña (Cambados, 1946) podrá continuar la campaña de autorrevindicación a través de libros, camisetas, reportajes televisivos y otro tipo de mercadurías, en la que está inmerso desde que en el 2017 saldó su última deuda de cárcel. Símbolo de la época fundacional del narcotráfico en Galicia, al antiguo capo del hachís se le había relacionado con una red capaz de colocar cocaína y cannabis a lo largo y ancho de Asturias. La investigación concluyó que los cuatro kilos de polvo blanco que la Guardia Civil intervino en La Caridad en noviembre del 2017, a veinte kilómetros de territorio gallego, habían sido adquiridos en Vilagarcía y que uno de los cabecillas de la trama, cuyo teléfono estaba intervenido, se había reunido varias veces con el de Cambados a orillas del mar de Arousa. Fue esta operación, denominada Matta, la que sentó en septiembre a Oubiña en el banquillo de la Audiencia Provincial de Oviedo, acusado de haber suministrado el material a los asturianos. El tribunal, sin embargo, acaba de absolverlo por considerar que no existen pruebas suficientes para deducir su participación en el negocio, que el dictamen judicial atribuye, de hecho, a «meras sospechas y conjeturas».
Durante la propia vista, la mayoría de los procesados, 18 de 22, reconocieron su culpabilidad y aceptaron penas que oscilan entre los dos años y los cuatro años y nueve meses de cárcel. Muy al contrario, el arousano negó desde el principio cualquier relación con una organización que los investigadores compararon con una verdadera «telaraña» dedicada al tráfico de sustancias psicotrópicas. Oubiña reconoció haber mantenido tres reuniones con uno de los acusados. Dos de ellas están documentadas y tuvieron como escenario un restaurante de Vilanova de Arousa. Pero explicó que lo había hecho a petición de su contertulio, sobrino de un viejo conocido suyo de los tiempos en los que ambos dormían entre rejas, que necesitaba asesoramiento para echarle un cable legal a su tío. Más allá de su absolución, el tribunal aprecia una atenuante muy cualificada por delaciones indebidas para la veintena de procesados, a la vista de que han transcurrido ocho largos años entre el inicio de la causa y su enjuiciamiento.