Al menos 15 trenes afectados en Galicia por una nueva incidencia en la línea: «Parece que estamos escapando de la guerra, sin control y todos se empujan»

Amara Santos REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Pasajeros afectados por los retrasos de trenes en la estación de Santiago, en la jornada del miércoles.
Pasajeros afectados por los retrasos de trenes en la estación de Santiago, en la jornada del miércoles. Xoán A. Soler

Adif apunta a un problema pantógrafo-catenaria que provocó daños en trenes Avlo y Avant y no hay previsión de reestablecimiento. En torno a 15 trenes están afectados y algunos fueron suprimidos

08 jul 2026 . Actualizado a las 21:25 h.

Los problemas en los trenes de Galicia continúan y este miércoles por la mañana Adif ha informado de retrasos en la línea de altas prestaciones que une Ourense y Santiago a causa de una incidencia en la catenaria a la altura de la localidad ourensana de O Irixo. Esto ha provocado retrasos generalizados en otros trenes con origen y destino Madrid durante todo el día y que aún continúan a media tarde. Adif avanza que se trata de un problema pantógrafo-catenaria que provocó daños en trenes Avlo y Avant y que no hay previsión de reestablecimiento de la línea. En torno a 15 trenes están afectados y algunos incluso fueron suprimidos.

Desde la empresa ferroviaria son conscientes de los «retrasos considerables» que están afectando a centenares de pasajeros que vieron alterados sus planes. Este tipo de incidencias, según fuentes de Adif, son «complejas» debido a que obligan a cortar la tensión e incluso las vías para proceder a la reparación y recomposición de la catenaria, unido a que implica la retirada del tren inicialmente accidentado.

A las 19.00 horas, los trenes de ambos sentidos circulaban por una sola vía y desde Adif indicaron que «puede ser que esté cercana la solución». Por su parte, desde Renfe trasladaron como razón de la incidencia, que ocurrió alrededor de las 10.00 horas, «una catenaria defectuosa que derivó en falta de tensión en toda la circulación ferroviaria». Añadieron que se vieron afectados tantos trenes entre Madrid y Galicia porque la mayoría pasan por la zona afectada, salvo aquellos que tienen origen y destino Ourense. Ante lo sucedido, Renfe habilitó cambios y devoluciones gratuitos. «Intentamos facilitar la movilidad de todos», indicaron. 

Sobre quejas de viajeros por hacinamiento en las estaciones de Ourense y Santiago, Renfe defiende que se permite la entrada progresiva a los andenes solo cuando circulen los trenes para evitar multitudes.

Uno de los trenes afectados fue el Avlo 04494, que tenía que salir a las 10.50 horas de Santiago, pero no ha podido hacerlo por la incidencia en el tren de Ourense. Los pasajeros en Santiago ya estaban dentro de sus vagones, pero tuvieron que bajar, teóricamente para que este convoy pueda recoger a otros pasajeros en Ourense y llevarles a Santiago. Posteriormente se subirán en la capital gallega quienes se bajaron previamente con destino final Chamartín. El tiempo estimado de retraso inicial era de dos horas, pero en estos momentos el reloj sigue corriendo aumentando la demora a cada minuto.

«No hay información sobre a qué hora saldremos y hay gente que tiene que coger aviones durante la tarde en Madrid y ve que ya no le da tiempo», señaló un afectado. La abogada y exdiputada Laura Seara escribió al respecto en una red social: «Atención. Tren Avlo de Ourense a Santiago (viene de Madrid) parado más de una hora al sol, sin aire, sin personal, sin cafetería, sin información. Solo nos han dicho hace una hora que falla la catenaria. Esto no puede ser».

Varios problemas recientes en la línea

Este tipo de sucesos se repitieron recientemente. El pasado jueves estuvo cortada durante más de cinco horas la circulación ferroviaria entre Galicia y la meseta. Una incidencia que estuvo relacionada con la falta de tensión en la catenaria, la red de cables aéreos que suministra energía eléctrica a los trenes pero que se detectó antes de que se iniciasen los servicios comerciales, por lo que afectó a todos los trenes que debían circular esa mañana por ese punto. Concretamente, se vieron afectados todos los convoyes de alta velocidad que debían pasar entre A Gudiña y Puebla de Sanabria, puntos entre los que ocurrió la avería. Los retrasos afectaron al trayecto entre Madrid y Galicia, tanto en el tramo León-Galicia como en la línea Castilla-Madrid.

Asimismo, el pasado 25 de junio un Avlo batió récords de retraso mientras cubría el trayecto entre Madrid y Vigo, un viaje, que según los pasajeros estuvo marcado por la desinformación, retrasos y una avería que obligó a evacuar a cientos de pasajeros en mitad de la noche. Fueron las cuatro de la mañana cuando el tren llegó a la estación de Ourense, más de siete horas después de la hora prevista, las 20.42. Además, los problemas comenzaron mucho antes de subir al convoy en la estación de Chamartín, donde la salida estaba programada para las 18.06 de la tarde.

La Xunta solicita explicaciones a Renfe

Desde la Xunta se han solicitado explicaciones a Renfe tras la interrupción de la circulación ferroviaria en O Irixo y reclaman al gobierno central que garantice los servicios y conexiones que necesita la ciudadanía gallega. Desde el gobierno gallego, destacan que les ha llegado información de usuarios afectados que necesitaron agua ante la ausencia de aire acondicionado. «Se trata de una nueva interrupción que afecta a los desplazamientos, por lo que exigimos al ejecutivo estatal explicaciones e información puntual sobre las causas de la incidencia», subrayan. 

El conselleiro de Presidencia, Justicia y Deportes, Diego Calvo, consideró «inaudita» la situación con «constantes atrasos, paralizaciones y cortes en las comunicaciones entre Galicia y Madrid por alta velocidad». Lamentó a su vez que «prácticamente todas las semanas se registra alguna incidencia» y calificó de «inaceptable» la frecuencia de estas incidencias, que a su parecer pueden aumentar la «desconfianza» de los usuarios en este medio de transporte.

«Es un caos, hay gente en la cafetería y la sala de espera tirada en el suelo»

Leticia Castro es una de las pasajeras del tren AVLO Vigo-Madrid Chamartín. Subió en Vilagarcía a las 10.20 horas y tenía que llegar a las 14:15 a Madrid, algo que no ha conseguido a causa de la incidencia. A las 13.22 aún estaba en Santiago haciendo cola para subir a uno de los buses que le llevarán a Ourense.

Rememora que a la llegada del tren a Santiago esta mañana, estuvieron parados un rato y se emitió un aviso de incidencia que derivó en el desalojo del tren. «Hay muy poca información, pero hace un rato nos avisaron de que podríamos usar autobuses hasta Ourense y de ahí coger el tren a Madrid», detalló este mediodía. Tras verse obligada a bajar de su vagón en Compostela, permaneció en el andén hasta que cogió el bus dirección Ourense. «En la parte de cafetería y la sala de espera la gente está tirada por el suelo, es un caos», explicó. Remarca también que desde la empresa ferroviaria no les dieron bebida ni comida y critica que «ni los propios encargados de Renfe que estaban en las vías se enteraron de mucho».

Uno de los buses que llevará a pasajeros de Santiago a Ourense por una incidencia en la catenaria.
Uno de los buses que llevará a pasajeros de Santiago a Ourense por una incidencia en la catenaria.

A las 13.30 horas logró subir a los buses —unos cuatro para todo el pasaje—, aunque con cierta confusión sobre si subía al correcto al juntarse este transporte con el habilitado temporalmente para cubrir el trayecto A Coruña-Santiago por la interrupción del tráfico en la ciudad herculina durante unos 15 días.

Castro viaja a la capital de España para ver un concierto de Foo Fighters en el festival Mad Cool a las 22.00 horas y espera llegar, aunque evidentemente a una hora más tardía de la que tenía inicialmente prevista. A su alrededor asegura que reina cierto nerviosismo, sobre todo de gente que ve que con el paso de las horas cada vez se complica más que puedan coger aviones que tenían programados desde Madrid. Otros pasajeros enfadados dirigieron sus quejas a los interventores y el personal de las vías, según cuenta.

«Pienso reclamar la devolución del billete, nos subimos al bus pero no tenemos ninguna información de hora de llegada a Ourense ni de cuándo saldrá el tren para Madrid», sentencia. A las 17.00 horas de esta tarde, la gallega aún no subió al tren que debe llevarle desde Ourense hasta la capital de España y denuncia un «embotellamiento» en la estación ourensana, ya que se han juntado los pasajeros gallegos afectados por la incidencia en la catenaria junto los que van a Alicante y otros destinos.

«Hay niños pequeños, gente mayor que se marea...estamos en la zona de antes de pasar el control de equipajes y el andén está vacío, no nos dejan pasar. Llamé a la policía local de Ourense tres veces pero no obtuve respuesta, estamos saturados», reconoce con pesimismo. A su vez, los avisos de los empleados de Renfe alega que no se escuchan porque no se usa la megafonía.

Joaquín Fernández es otro de los pasajeros afectados. Cogió un tren esta mañana en la estación de Chamartín con destino Vilagarcía de Arousa y a las 17.00 horas de esta tarde aún no llegó a su destino, sino que está «atrapado» en la estación de Ourense. Inició el trayecto a las 11.17 horas y debía llegar a su destino final pasadas las 14.30, pero no se cumplieron sus planes. «Estamos en Ourense y aún sin comer», protesta.

«Parece que estamos escapando de la guerra, no hay control en la estación de Ourense, todo el mundo empuja y no hay ni un guardia de seguridad. Los conductores de autobuses no saben nada, una persona que está informando tampoco sabe nada de lo que pasa...es un desastre de organización», concluye.

Otra de las afectadas por los retrasos derivados de la incidencia en la catenaria afirmaba en la estación de Ourense que estaba buscando soluciones para llegar a la capital cuanto antes. Tenía que haber subido al tren de las 12.30 horas con destino a Madrid, de donde parte el avión que la llevará de regreso a su casa, en Estados Unidos. Aunque contaba con llegar al vuelo, tuvo que cancelar los planes que tenía previstos para la jornada. «Está claro que vamos a retrasarnos mucho, así que toca cancelar algunas de las actividades que teníamos a ver si podemos recuperar algo de dinero de las reservas», explicaba. Una pareja, tras escuchar la noticia de la incidencia en la radio, se dirigió a la estación a pesar de que su tren no salía hasta cuatro horas más tarde. «La verdad es que nos quedamos más tranquilos estando aquí», afirmaba la pareja, que quería poder disponer de toda la información posible sobre su viaje ante el descontrol generado por este tipo de incidentes. Entre los pasajeros, la sensación general era la del descontento por las soluciones ofrecidas por la compañía. Para los viajes retrasados se estaban poniendo a disposición de los usuarios varios autobuses para realizar el trayecto, pero quedaba la duda del resto de trenes del día.

Pablo Estévez era uno de los ourensanos que iba a bordo del Avlo que tenía prevista la salida de Ourense a las 9.15 horas y que se quedó parado a la altura del concello de O Irixo: «El tren ya se retrasó media hora. Arrancó, circulamos quince minutos y se paró. Este pasajero explicó que estuvieron detenidos tres horas, sin aire acondicionado y sin luz, hasta que llegó otro tren para llevarlos a Santiago. Allí llegaron a las 13.30 horas. «Es una vergüenza», lamentaba.