El hombre que lleva meses ingresado en Pontevedra con el alta médica ya tiene una plaza en una residencia pública

Sara Pérez Peral
S. Pérez REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Una trabajadora social del hospital de Montecelo muestra todos los formularios que fueron rellenando para intentar que el hombre tuviese una residencia, algo que de momento no ocurrió.
Una trabajadora social del hospital de Montecelo muestra todos los formularios que fueron rellenando para intentar que el hombre tuviese una residencia, algo que de momento no ocurrió. Ramón Leiro

El ingreso, que previsiblemente se realizará la próxima semana, será no voluntario a través de una orden judicial porque él sigue negándose a ir

02 oct 2026 . Actualizado a las 17:31 h.

El hombre que lleva meses ingresado en el Hospital Montecelo de Pontevedra pese a tener el alta médica desde abril ya tiene una plaza en una residencia pública. La Fundación Galega para a Tutela de Persoas Adultas recabó, bajo el amparo de la Fiscalía, toda la documentación de la persona para solicitar su situación de emergencia social. Esta era una de las dos únicas vías posibles para que pudiera dejar el hospital, ya que el hombre es dependiente y necesita cuidados, pero no tiene familia ni nadie que pueda ocuparse de él. La otra opción era a través de un auto judicial, siendo la Justicia la que obligue a la Administración a conceder esa plaza pública. 

Tras recabar la información, los funcionarios de la Consellería de Política Social e Igualdade acreditaron que cumple todos los requisitos de una emergencia social y ya cuenta con una plaza residencial en un centro público autonómico. Pero desde la Xunta aseguran que si el hombre sigue rechazando el recurso, el ingreso en un centro solo podrá hacerse mediante una comunicación judicial. Finalmente, el ingreso en la residencia, que previsiblemente se realizará la próxima semana, será no voluntario a través de una orden judicial. 

Fue primero una de las trabajadoras sociales del hospital, y el gerente del área sanitaria, José Flores, después, quienes intermediaron para que el hombre consiguiese una plaza en una residencia pública. Incluso la Fiscalía, que actuó y pidió a la Xunta que se la tramitara. Pero la norma para iniciar los trámites indica que hay que presentar los datos bancarios de la persona y eso era imposible: el hombre estaba en el hospital y no podía desplazarse hasta la entidad bancaria.

Una vez tuvo conocimiento del caso, desde la consellería comenzaron a buscar una solución «canto antes» para la situación del hombre. Fuentes de Política Social explicaban que se trataba de «un caso complexo» en el que había dificultades para acreditar el cumplimiento de los requisitos para acceder a una plaza pública residencial. Fue la Funga, en comunicación con la Fiscalía, quien logró dar con la solución. La trabajadora social del hospital, María José Lozano, confía en que no vuelva a repetirse una situación así.