Ana Obregón, sobre la exposición mediática de su nieta: «Esta niña tiene que comer»

Martín Bastos

GENTE

Ana Obregón, en una imagen de archivo
Ana Obregón, en una imagen de archivo Oscar Gonzalez | Cordon Press

La actriz confirmó que la pequeña no volverá a protagonizar ninguna portada, como ya había advertido antes y argumentó que la está criando «completamente sola»

10 ene 2026 . Actualizado a las 16:16 h.

Apenas unos días después de protagonizar su última polémica en redes sociales, Ana Obregón se sentó en ¡De Viernes!, en Telecinco, para repasar todos los frentes que tiene abiertos. A pesar de ser colaboradora de Y ahora Sonsoles, en Antena 3, cadena de la competencia, Ana Obregón no dudó en acudir al programa de Mediaset para hablar sobre la exposición publica de su nieta, su situación económica o su relaciones con Jeffrey Epstein, entre otros temas. 

El primero de los temas que se sacó fue la controversia que se creó después de que Ana Obregón compartiese un vídeo enviado por un fan creado con inteligencia artificial, en el que aparecían su hijo Álex Lequio, fallecido en mayo del 2020, abrazando a Ana Sandra, hija biológica del joven, nieta de Ana Obregón y que nació por gestación subrogada en el 2023. Tras compartir las imágenes, terminó retirándolas debido a las fuertes críticas que recibió de sus seguidores. 

«No lo sé. Esta polémica de la foto… digo, ¿no habrá cosas en España? ¿Casos de corrupción, paro, gente que no llega a fin de mes?», se preguntó. «Las polémicas me la traen al pairo», añadió, no sin reconocer que a veces le afectan a nivel personal. 

Ana Obregón defendió que no borró el vídeo por las críticas, si no por el dolor que le causaba verlo. «Solo quiero que me entienda la gente que ha tenido que enterrar a un hijo, los demás no les dejo que opinen de mi vida… punto. Cuando veo el vídeo me pongo a llorar mucho. ¿Quién no ha soñado que un ser querido viene y te abraza?», explicó. Y desveló también la reacción cuando se lo enseñó a su hermana Celia: «Se puso a llorar. No ha llorado en los años de duelo que tengo por mi hijo». 

«La quito porque el dolor no te lo puedo explicar. En ese momento no lo vi», explicó, que al entrar en su perfil de redes sociales, se dio cuenta de que no podía soportar verlo. «Miro el muro y digo: no puedo. Me pongo a llorar. He metido la pata, y si he ofendido a alguien pido perdón, pero… ¿a quién voy a ofender?. Para entenderme hay que entender a una madre en duelo, que no acaba nunca. Tienes un estado de vulnerabilidad, miedos espantosos… pierdes la voz. Las Navidades no son agradables», se justificó. 

Ana Obregón también habló de la exposición pública de Anita. «Estoy criando una niña sola. No tiene padre, ni madre. Tiene abuela, pero no tiene abuelo. No tiene a nadie», aseguró. «Estoy ejerciendo de madre. Estoy cumpliendo la última voluntad de mi hijo. Decidme una madre que no cumpla la última voluntad de su hijo. El ruido de la gente no va a apagar ni mi voz interior ni la paz que intento tener porque estoy criando una niña sola», aseveró. Hay que recordar que su sobrina, Celia Vega-Penichet, que tenía una relación de hermana con su hijo Álex, es la madrina de la niña. 

«No hay más fotos de Anita en ninguna revista. Puede ser excesivo, sí. Tenéis razón. Era un exceso de compartir un poquito de felicidad. Siempre he dicho que en el año 2026 no habría más. Y esta portada es del 2025. He cumplido», explicó Ana Obregón. Eso sí, no dejará de compartirla en sus redes sociales: «La compartiré de espaldas, pero no quiero que se vea su cara». 

«Esta niña tiene que comer. Y yo no tengo a nadie. Para trabajar tengo que dejar a la niña», argumentó. «Quiero trabajar menos de lo que hice con mi hijo, que es de lo único que me arrepiento», explicó e hizo un recuento de su situación económica. «Cuando me perseguía ETA para secuestrarme me gasté un dineral en seguridad. Con la enfermedad de mi hijo, otro dineral. Cuando he ganado más con el libro que escribí, doné cien mil euros a la fundación para investigar el cáncer», explicó.

«Yo no hago las cosas a lo loco. Soy consciente de la edad que tengo. No voy a estar ahí siempre y quiero dejarle a Anita un legado económico», afirmó. 

Además Ana Obregón también se refirió a otra polémica que ha surgido en los últimos meses: su relación con el pedófilo Jeffrey Epstein. «Era muy guapo, con sus ojos azules. Conmigo se portó como no te lo puedes imaginar», recordó.  «Se quemó mi apartamento, estaba sola en Nueva York y lo llamé. Se portó conmigo increíble. Estuve viviendo en su casa dos semanas y no pasó nada», añadió. «No me lie porque estaba saliendo con Miguel Bosé. Habíamos roto, pero vino a verme. En el fondo las mujeres tenemos una intuición y no sé... había algo, era tanta generosidad», recuerda. 

«Mis padres encantados tuvimos una cena y punto y pelota. Te digo la verdad, a mí sexualmente no me atraía», explicó. Y terminó negando de nuevo que se acostase con él.