El celtismo llegó a pedir más penaltis a González Fuertes después de ver cómo había señalado tres
03 abr 2022 . Actualizado a las 19:41 h.Acierta el Chacho Coudet cuando asegura que la grada de Balaídos vuelve a latir. Lo hizo ayer de principio a fin ante el Real Madrid en un partido en donde la afición celeste no dejó de animar y de criticar al árbitro. De hecho, después de pitar el tercero, cada acción que señalaba el trencilla era jalonada desde la grada con un «penalti, penalti», que retumbaba en los cimientos del viejo estadio. También se le cantó, con ironía «otro, otro».
Como se esperaba, Balaídos registró en la tarde de ayer la mejor entrada de toda la temporada con 15.714 espectadores en las gradas. Desde el martes no había entradas a la venta y solo faltaron a la cita con el Real Madrid, algunos centenares de socios, lo que impidió el primer lleno desde el inicio de la pandemia en el recinto del conjunto celeste.
Más allá del enfado generalizado con el árbitro -que se fue pitado ya al descanso y, todaía más, al final del partido-, los momentos culmen se vivieron con el gol luego anulado a Thiago Galhardo, que lo celebró yendo a abrazar al Chacho y con una camiseta con dedicatoria a su familia; el gol de Nolito, que no anotaba desde el mes de noviembre y que pudo resarcirse del penalti que cometió, y la parada de Matías Dituro para mantener el empate. Pero todas las alegrías fueron fugaces.
En el intermedio, además, el Celta hizo sonar por la megafonía el tema de Raphael Escándalo, algo que no parece casual después de lo que se había visto sobre el terreno de juego. Después, el club utilizaba las redes para recordar que González Fuertes ya protagonizó otra actuación más que polémica frente a los vigueses hace trs años frente al Getafe y deseó que no haya terceras partes.