El precedente victorioso del 56

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

escaneada

Una goleada al Jaén en la novena jornada marcó el punto y final al peor arranque sin triunfos del Celta, un récord que Giráldez no quiere superar

19 oct 2025 . Actualizado a las 09:40 h.

1956 fue el año que se puso en marcha Televisión Española, que Egipto nacionalizó el Canal de Suez y que Managua vivió un terremoto de magnitud 7.3 grados. También el año que el Celta no ganó hasta la novena jornada de liga, récord negativo que se mantiene inalterable desde entonces y que se ve amenazado por el partido de este domingo.

«Basado en el extraordinario juego de sus medios, el Celta ha conseguido imponerse de forma rotunda al Jaén», rezaba el encabezado de la crónica del partido los vigueses y los andaluces, que acabó con un contundente 4-0. El texto destacaba el papel del argentino Gutiérrez, «pieza básica en ese alza de valores célticos», al que define como «futbolista corretón y correoso, además de jugador cerebral y magnífico dominador de la pelota». El argentino, apodado el Che, llegó a Vigo con 30 internacionalidades con la albiceleste en el zurrón y a cambio de 300.000 pesetas de traspaso.

Además, se destacaba que para ese encuentro, el conjunto local había recuperado «su encomiable virtud de batallar sin punto de reposo». Mauro y Azpeitia abrieron el marcador en la primera mitad, y en la segunda cerraron la goleada Torres y, de nuevo, Mauro, que se fue con un doblete a casa. Los vigueses formaron en aquel día de noviembre con Adauto; Quinocho, Villar, Seoane; Ares, Gutiérrez; Gausí, Azpeitia, Mauro, Cerdá y Torres. Por entonces no había cambios.

El triunfo ante el conjunto jienense llegó tras una racha con cuatro empates, todos ellos en Balaídos, ante el Las Palma (3-3), Condal (2-2), Sevilla (3-3) y Valladolid (1-1) y cuatro derrotas como visitantes: Zaragoza (2-0), Espanyol (2-0), Osasuna (2-1) y Atlético (1-0). En esta ocasión, el Celta llega al noveno duelo con seis empates y dos derrotas, una de ellas, en el municipal vigués en el estreno de la temporada, ante el Getafe.

El argentino Alejandro Scopelli, el entrenador que entonces ocupaba el banquillo celeste, se mostró feliz «por el triunfo y porque me ha gustado mi equipo», apuntando que la primera victoria «da confianza a todos y seguramente se acusará en una superación en las próximas jornadas». En clave de futuro, hizo su primera declaración de intenciones de cara al derbi de Riazor, que era su próximo partido. «Tengo fe en que allí vamos a sacar algo positivo», aventuró y acertó ya que los celestes se impusieron por 0-3. Al final de temporada los vigueses mantuvieron la categoría por delante del Jaén, Deportivo y Condal.

La permanencia también es ahora el primer objetivo de los celestes y el cuadro vigués se conjura para no superar aquel récord del fútbol en blanco y negro casi setenta años después. Claudio Giráldez podrá contar con casi todo su plantel para medirse a una Real Sociedad que tampoco llega nada sobrada a Vigo. Un partido de urgencias a mediados de octubre. Igual que aquel de noviembre del 56 en el que inspirarse ahora.