El Celta remonta en El Sadar y gana su primer partido en liga (2-3)

Xosé Ramón Castro
X. R. Castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Edu Sanz - LOF

Dos goles de Jutglà y el tercero de Durán dan el triunfo a los vigueses, que reaccionaron tras una calamitoso primer tiempo

26 oct 2025 . Actualizado a las 21:23 h.

Hay cosas difíciles de explicar. El Celta hizo un primer tiempo horrible, la pizarra de Claudio Giráldez tuvo un borrón, el once con jugadores faltos de ritmo no parecía el más apropiado para un partido de alto voltaje en un feudo inexpugnable. A mayores, el Osasuna se puso por delante en el marcador y parecía tener los tres puntos en el bote, pero el equipo vigués reaccionó en la última media hora y a la décima fue la vencida. Tres puntos que permiten a los celestes romper la peligrosa tendencia en la liga y estar una semana más fuera del descenso.

El primer tiempo del equipo celeste en El Sadar fue una calamidad, se marchó al descanso 2-1 pese a haberse puesto por delante y con todas las alarmas encendidas, pero tuvo capacidad de resiliencia, igualó la contienda con un tanto de pizarra de Ferran Jutglà (que marcó por partida doble), mejoró con los cambios y terminó abrazando su primera victoria con un tanto de Pablo Durán tras un excelente servicio de Iago Aspas.

El Celta se adelantó en el marcador a los 26 minutos con un excelente gol de Jutglà, pero el 0-1 era un espejismo en medio del desastroso partido que estaba cuajando el equipo en El Sadar. Porque los celestes fueron un juguete en manos de Osasuna, que aprovechó dos regalos para voltear el marcador antes del descanso: primero, con un infantil y evitable penalti de Manu Fernández, y después, con una pésima cobertura de un córner en el tiempo de alargue. En ambos casos, Budimir aprovechó para marcar un doblete. En el penalti, engañando a Radu, y en el 2-1, con un giro de tobillo cuando estaba libre de marca.

El origen del problema del Celta en Pamplona comenzó en la defensa, con Joseph Aidoo y Mihailo Ristic, sin pizca de ritmo, como grandes novedades, y Manu Fernández y Marcos Alonso repitiendo con respecto la jueves. A todos ellos les faltó contundencia para defender, a lo que se sumaron los fallos en cadena en la salida de balón ante un rival intenso, aunque sin continuidad en el juego, pero que aun así fue capaz de crear media docena de oportunidades. En las dos primeras, se toparon con las manos de Radu y en las dos siguientes, con la falta de puntería, pero terminaron acertando.

El Celta no olió el balón, se cansó de correr hacia ninguna parte, con fallos impropios de un equipo del fútbol profesional y aun así hizo diana en su único tiro entre palos. El gol de Jutglà fue lo único rescatable del primer tiempo celeste. Cortó Aidoo, Borja porfió por el balón dos veces y cuando lo ganó asistió a Ferran, que con una carrera de 60 metros se plantó en el balcón del área para patear y meter el balón por toda la escuadra con la derecha. En la siguiente jugada, hizo algo parecido con la izquierda, pero su tiro no cogió portería por poco.

El Celta se fue al descanso con la sensación de haber tocado fondo y en ese contexto, solo podía mejorar. No lo hizo de repente, sino que poco a poco. Rubén García avisó, pero quien golpeó fue el conjunto vigués del modo más inesperado. En un córner, el primero a favor, Bryan Zaragoza lo botó por abajo, el balón superó un bosque de piernas, Borja Iglesias abrió las suyas y Jutglà, llegando desde atrás, se tiró con todo para empatar el partido.

El 2-2 no solo niveló el marcador sino también el partido, con el Celta adueñándose del balón y con el Osasuna viviendo de sus transiciones y el centro remate. En una penetración de Bretones, el carrilero zurdo, Aidoo se cruzó y desvió el balón con el culo, pero el colegiado pitó un penalti que valió el VAR. Lo lanzó Budimir, y haciendo justicia poética, lo envió al travesaño (por la parte superior) y el balón se marchó fuera.

Con los dos equipos buscando el triunfo, Jutglà tuvo el hat trick en sus botas, pero Sergio Herrera le negó la gloria sacando el balón. Cierto es que Pablo Durán estaba solo, y el catalán no le entregó la pelota.

Quien lo hizo fue Iago Aspas, recién entrado, para que el de Tomiño le diese al vuelta al marcador. El moañés vio el espacio en su cabeza, lo dibujó con su pierna zurda y Durán picó el balón por encima de Sergio Herrera para marcar el 2-3. Quedaban ocho minutos, con el alargue, y el Celta se defendió con el balón para poder celebrar al fin un triunfo en liga.

Ficha técnica

Osasuna - 2: Sergio Herrera; Moncayola, Boyomo, Catena, Osambela (Juan Cruz, m. 82), Bretones (Becker, m. 89), Rubén García (Raúl, m.72), Torró (Benito, m. 89), Moi Gómez; Víctor Muñoz (Barja, m. 82), Budimir.

Celta - 3: Andrei Radu; Manu Fernández (Mingueza, m. 61), Joseph Aidoo, Marcos Alonso; Carreira, Damián Rodríguez (Sotelo, m. 61), Ilaix Moriba, Mihailo Ristic (El Abdellaoui, m. 61); Ferrán Jutglà, Borja Iglesias y Bryan Zaragoza (Durán, m. 75).

Goles: 0-1, M.26: Jutglá, 1-1, M. 37: Budimir, 2-1, M. 45+1: Budimir, 2-2, M. 70: Jutglá, 2-3, m.88: Durán.

Árbitro: Hernández Hernández (Comité canario), asistido por José Naranjo y Marcos Cerdán. Amonestó a los locales Catena, Bretones y Boyomo. A los visitantes Jutglá, Manu Fernández, Damián, Borja Iglesias y El-Abdellaoui.

Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio de El Sadar ante 20.065 aficionados.