El carrilero llegó en la tarde de este martes a Vigo para pasar reconocimiento y firmar
04 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Álvaro Núñez Cobo (Sondika, 2000) fue el bombazo del último día de mercado en clave Celta. El carrilero diestro estaba en el radar celeste, pero no parecía este mercado la fecha elegida; finalmente, firmó en Vigo hasta el 2030 a cambio de un millón de euros. El defensor quedaba libre a final de temporada pero con una cláusula que establecía que si jugaba seis partidos más, renovaba automáticamente con el cuadro ilicitano. El vasco llegó a media tarde de este martes a Peinador, pasó reconocimiento médico, firmó el contrato y ya posó con la camiseta del club. Este miércoles será su primer día en la Cidade Deportiva Afouteza.
El vizcaíno no es un lateral al uso, sino un jugador con unas características parecidas a las de Óscar Mingueza para jugar en el carril derecho. Tiene calidad con el balón en los pies y visión de juego, pero también sabe ejercer de lateral y defender su carril. «Cuando más disfruto es con balón y atacando, pero también creo que me adapto muy bien a diferentes perfiles o diferentes estilos de juego», comentó de sus características en una ocasión.
Álvaro pertenece a la generación del año 2000, una de las más prolíficas de Lezama. Después de pasar por toda la cadena de filiales, llegó al Bilbao Athletic, donde estuvo tres temporadas a las órdenes de Joseba Etxeberria (que le marcó), Imanol de la Sota y el excéltico Patxi Salinas.
Curiosamente, el cachorro no se quedó en Lezama. A día de hoy, todavía no tiene curadas a 100 % las heridas de aquella inesperada decisión. «Me sentí dolido por las formas. Yo había hecho todo lo posible para seguir en el Athletic, por tener esa oportunidad que no llegó, y vi que ya no iba a llegar», comentó en una ocasión al diario Deia. Porque en su día, el hoy céltico aceptó cambiar las cláusulas de su contrato a cambio de continuar en el Athletic y dos días antes de caducar la cláusula de renovación, le comunicaron que no la ejercerían y que le pasarían otra propuesta. Opción que ni quiso ver.
Por eso se marchó al Barcelona Atlètic, luego volvió a Vizcaya para jugar en el Amorebieta, en Segunda y, finalmente, el Elche apareció en su vida, en el verano del 2024. Fue el primer fichaje de Eder Sarabia. Con el técnico vasco jugó 37 partidos la temporada pasada en Segunda, anotando dos goles, y este curso llevaba 19 encuentros en Primera.
Su padre jugó en As Pontes
Como había hecho su padre en los 90, Álvaro jugará en un equipo gallego. Carlos lo había hecho en el Endesa As Pontes después de ascender a Segunda División con el Athletic B en una promoción que abanderaban los Urrutia, Agirretxu, Eskurza y Uribarrena, entre otros.