El Concello de Vigo aprobará el viernes el pliego de un acuerdo por 50 años, prorrogable a 75, que incluye uso deportivo, terciario y complementario
08 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Celta se hace con la llaves de Balaídos, de un modo literal, para el próximo medio siglo de vida el club celeste. En un vídeo publicado en sus perfiles oficiales en redes sociales, Abel Caballero, el alcalde de la ciudad, anunció que el próximo viernes, día 10, llevará a la junta do gobierno del Concello de Vigo una propuesta de acuerdo por 50 años, prorrogables a 75, para que el club vigués pueda hacer un uso total de las instalaciones, lo que significa en la práctica disponer del recinto hasta el 2101.
Es la plasmación de un acuerdo que se venía cocinando desde hace tiempo y que se encarga de jubilar el convenio firmado en el año 2009, que caducaba en el 2034. Con el nuevo pliego de condiciones, el Celta pasa a tener total disponibilidad de la instalación municipal para su uso deportivo, pero también para el terciario y el complementario, lo que permitirá gestionar todo el espacio en materia de bajos comerciales y también le da vía libre a la organización de conciertos con el fin de conseguir ingresos atípicos.
«He convocado para el 10 de abril una junta de gobierno para aprobar los pliegos y las bases de una concesión directa para el Celta, que podrá utilizar el estadio para fines deportivos, terciarios y complementarios», señala Caballero, que tilda el anuncio de gran noticia para Vigo y para el club celeste. «Balaídos es el principal icono deportivo de Galicia y estamos a punto de acabar sus cuatro gradas. Es una gran decisión, una gran medida, y yo estoy muy satisfecho», indica el regidor.
Hasta la fecha, el Celta ya venía explotando las diferentes zonas del estadio, tanto en tiendas como en locales de ocio, además de disfrutar en exclusiva del terreno de juego, pero desde que Marián Mouriño accedió a la presidencia, el club quería ir un paso más allá y poder disfrutar del estadio por una larga temporada y en su totalidad, de ahí que se pase de los 20 años del 2009 a los 50 (o hasta 75) actuales.
La idea del Celta
La idea deslizada por el club en su día es destinar unos 2.000 metros cuadrados al ocio, convertir el recinto en un centro de negocios y conseguir que tenga vida los 365 días del año. Desterrar la vieja idea de que solo se abría el día de partido, que cada día tiene una explotación más acorde con los tiempos. Otro punto importante deben ser los grandes conciertos estivales, un territorio que ya ha tanteado el Celta, aunque hasta la fecha tenga pendiente dar el paso. Incluso se habló de un período concreto: de inicios de junio a mediados de julio si el césped lo permite.
El anterior acuerdo de cesión fue firmado en el mes de enero del 2009, con el Celta en pleno proceso concursal, con Carlos Mouriño como presidente del club y con el gobierno de Vigo formado por un bipartito entre PSOE y BNG; de hecho, en los días anteriores al acuerdo, hubo divergencias entre Abel Caballero y Santi Domínguez, concejal de deportes de los nacionalistas. Aquel acuerdo indicaba que el Celta se debía hacer cargo de los gastos de agua y luz, que podía explotar los bares y locales comerciales y que tenía la obligación de disputar un partido anual a favor del fútbol base vigués.
Tiempo después, comenzó el divorcio entre Caballero y Carlos Mouriño, con el expresidente amenazando con llevarse al equipo de Vigo, y la paz social no se recuperó hasta la llegada de Marián Mouriño a la presidencia. Restablecer el buen clima institucional fue un aspecto fundamental para la presidenta, que desde su minuto 1 buscó un acercamiento que ahora culmina con un acuerdo de larga duración que permite al club disponer de Balaídos en toda su integridad para su explotación. «Firmar 50 años es tener ya el estadio para nosotros y poderlo usar y explotar de la forma que queramos», comentó en su día Marián Mouriño. Está a punto de ser realidad.