«Estamos convencidos de que vamos a pasar», apunta el técnico del Celta
16 abr 2026 . Actualizado a las 15:15 h.Más claro no se puede decir: «Estamos convencidos de que vamos a hacer un buen partido y de que vamos a pasar». Fue la última proclama de Claudio Giráldez como preámbulo de lo que califica de una noche histórica para el Celta. Sabe el porriñés que será muy difícil superar al Friburgo, que llega a Vigo con tres goles de margen: «Pero el equipo está preparado. Vamos a dar todo lo que tenemos dentro».
Remontar un 3-0 pasa por marcar goles y Claudio advierte que «no caen del cielo» sino que «son el fruto de hacer muchas cosas bien». Del mismo modo, recomienda no cegarse con el tiempo: «Somos capaces de hacer goles y peligro de muchas maneras y el objetivo es que seamos insistentes en nuestra manera de jugar el mayor tiempo posible. Eso no significa que si no metes en el minuto cinco no vayas a conseguir la remontada. Se trata de hacer el primer gol y cuanto antes lo hagamos, más tiempo tendremos para hacer el segundo».
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Con respecto al partido de ida, el conjunto celeste sabe lo que tienen que mejorar. Para comenzar, «apretar bien» en defensa, ser más enérgicos en la presión, y salir de la presión a pares, algo que resultó casi imposible en la capital de la Selva Negra. Además, les pide a los suyos que sean «valientes para apretar tras pérdida en campo rival y estar instalados allí». La receta se completa con una rápida circulación de balón y acierto «que es importante para que puedas marcar tres goles, mínimo, en un partido». El entrenador del Celta no esconde que necesitan un partido perfecto o muy próximo a la perfección.
Conseguirlo es mucho más fácil, desde su prisma, cuando todo el mundo está convencido. «Veo el convencimiento por todas partes. Esas cosas son totalmente contagiosas», pero es consciente de que «para vivir una noche histórica» necesitan «de la mejor versión de todos». Desde la grada al campo y viceversa.
Para comenzar, cree que la plantilla se ha quitado el corsé de la presión: «Me ha gustado muchísimo lo que he visto en el entrenamiento y eso es lo que tenemos que trasladar al partido, porque es cuando realmente somos peligrosos, somos buenos y somos difíciles», incidiendo que toca disfrutar de la situación: «Lo que no significa que no queramos más, que no pretendamos ambicionar más cosas, pero hay que valorar todo esto».
Claudio Giráldez no esconde que la necesidad de marcar tres goles para empatar obliga al equipo a «asumir situaciones de cierto riesgo» respecto a lo que hacen habitualmente, pero por encima de todo quiere un equipo que se mantenga estable en todo momento. Y aunque el objetivo sea atacar el máximo tiempo posible, sabe que también tocará defender: «En los partidos de fútbol es prácticamente imposible que los rivales no te lleguen. Tenemos que estar muy bien en el plano defensivo».
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Y aunque los germanos lleguen con tres goles de renta, el técnico espera a un Friburgo igual de valiente que hace una semana: «Me espero a un equipo cercano a lo que hicieron en el partido de ida porque hicieron un partido muy completo. Ojalá podamos cambiarle esa forma de ocupar el campo y que tengan que estar mucho más cerca de defendernos». Toca revancha.