Los estadounidenses se van y el terrorismo vuelve: al menos esa es la imagen que está transmitiendo Irak un mes después de la salida de los soldados norteamericanos de las ciudades. La ola de violencia más sangrienta desde el repliegue de EE.?UU., con 70 muertos en cuatro días, ha llevado a los iraquíes a desconfiar de la capacidad de protección de su Gobierno, lo que obligó ayer al primer ministro, Nuri al Maliki, a renovar su confianza en las fuerzas iraquíes para garantizar la seguridad.
Ayer, los ataques dejaron 50 muertos y 250 heridos en Mosul y Bagdad. En la mayor parte de los casos los ataques son contra grupos étnicos minoritarios asentados en el especialmente convulso territorio en torno a Mosul, en el norte del país. En la localidad de Jazna, cerca de esa ciudad, ayer perecieron 28 personas tras el atentado con dos camiones cargados de explosivos. Las violentas deflagraciones destruyeron 35 casas y dejaron grandes cráteres en esta aldea.
Minorías étnicas
En Jazna viven los shabak , uno de los grupos integrados por unas pocas decenas de miles de iraquíes que hablan dialecto kurdo y se reconocen musulmanes chiíes, la etnia a la que pertenecen un 60% de los iraquíes.
La mezquita de Shrichan, en Mosul, donde el viernes otro coche bomba mató a 39 personas, es el templo de los turcomanos chiíes, otra minoría de minorías. Mientras los turcomanos suníes son protegidos activamente por la vecina Turquía, sus hermanos chiíes no tienen a nadie que los proteja.
El desarrollo y la fuerza de destrucción de los ataques llevan el sello de Al Qaida en Irak. En amplias partes del país esa organización fue casi eliminada por el Ejército estadounidense en asociación con las milicias antifundamentalistas suníes. En Mosul, una ciudad donde viven dos millones de personas, la alianza suní-estadounidense no pudo «acabar el trabajo», reconoce el Ejército de EE.?UU. de forma velada. Mientras, siguen floreciendo allí Al Qaida, los antiguos baazistas (seguidores de Sadam Huseín) y el resto de males del tiempo de la ocupación estadounidense.