El Gobierno talibán confirma un ataque pakistaní contra el mayor complejo militar de Afganistán

Agencias KABUL / EFE

INTERNACIONAL

Un soldado talibán opera un cañón antiaéreo, tras intercambios de disparos entre fuerzas de Pakistán y Afganistán.
Un soldado talibán opera un cañón antiaéreo, tras intercambios de disparos entre fuerzas de Pakistán y Afganistán. Stringer | REUTERS

El bombardeo se produjo contra las inmediaciones de la base de Bagram, a 50 kilómetros al norte de Kabul

03 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno talibán confirmó este lunes un ataque aéreo pakistaní contra las inmediaciones de la base de Bagram, el mayor complejo militar de Afganistán, y una respuesta inmediata contra instalaciones estratégicas en suelo pakistaní. «La aviación de Pakistán ha violado nuestra soberanía golpeando Kabul y el perímetro de Bagram», la fortaleza militar que durante dos décadas fue el símbolo del poder de Estados Unidos en la región, y hoy es el pilar logístico de los talibanes, denunció el Ministerio de Defensa afgano en un comunicado.

Bagram, una instalación situada a unos 50 kilómetros al norte de la capital, funcionó durante dos décadas como el centro de operaciones de EE.UU. y la OTAN en la región, antes de pasar a control talibán en el año 2021.

Tras la incursión en Bagram, los talibanes informaron del inicio de operaciones aéreas dirigidas a centros de mando de Pakistán. «Nuestra Fuerza Aérea ha llevado a cabo hoy ataques contra la base Nur Khan en Rawalpindi y el cuartel de la 12.ª División en Quetta», detalló el mando afgano. La base de Nur Khan se encuentra en Rawalpindi, ciudad que alberga el Cuartel General del Ejército pakistaní, a escasos kilómetros de la capital, Islamabad.

El Ministerio de Defensa de Afganistán afirmó haber causado daños en estas instalaciones en represalia por las incursiones que alcanzaron la capital afgana y Bagram durante la noche y la madrugada de este lunes.

Por su parte, el ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, mantuvo un balance de 415 bajas afganas y la destrucción de 185 vehículos blindados como parte de la denominada operación Ghazb lil Haq. El régimen talibán calificó estas cifras de propaganda y centró su postura en la defensa de su integridad territorial.

Temor a la escasez y el colapso

En Kabul, los residentes reportaron las primeras consecuencias económicas del conflicto. Con los pasos fronterizos hacia Pakistán cerrados y la situación bélica en el vecino Irán, proveedor de bienes hacia Afganistán, los mercados de la capital registraron subidas de precios. «El bombardeo nocturno y el aumento de precios por el día perjudicarán a la vida de la gente en todo el país», relató a Efe Ahmad Shah Noorzai, residente de la capital.

La vida cotidiana en Kabul transcurría este lunes bajo la sombra de los bombardeos y el pánico al desabastecimiento ante el cierre de las rutas comerciales con Pakistán debido a los combates. «Seremos testigos de un aumento de precios si la situación continúa, especialmente por la guerra en Irán, que es un exportador vital para nosotros», advirtió el empresario local Haji Mirwais. «Las rutas con Pakistán están cerradas y la situación en Irán parece inestable. Las circunstancias se volverán cada vez más difíciles para nosotros en el futuro cercano», lamentó Mohammad Shukoor, un estudiante universitario de la capital.