Israel lanza una oleada de ataques contra el Líbano que deja más de 250 muertos
INTERNACIONAL
El Gobierno israelí aseguró que el alto el fuego anunciado por Trump durante la madrugada de este miércoles no incluía al territorio libanés
08 abr 2026 . Actualizado a las 20:20 h.La Defensa Civil libanesa elevó a, al menos, 254 los muertos y 1.165 los heridos este miércoles en una oleada de bombardeos israelíes sin precedentes contra diferentes zonas del Líbano, donde Israel dice haber alcanzado más de cien objetivos en apenas diez minutos. El departamento de Medios y Relaciones Públicas de la organización dijo que hizo el recuento de víctimas a través de los datos registrados en sus centros en todo el Líbano, donde los equipos de la Defensa Civil realizaron operaciones de rescate, evacuaron a heridos y recuperaron los cuerpos de los fallecidos en zonas afectadas.
Según el desglose, a lo largo de la jornada se han contabilizado 92 muertos y 742 heridos en Beirut; 61 muertos y 200 heridos en los suburbios meridionales de la capital, conocidos como el Dahye; 18 muertos y 28 heridos en la región oriental de Baalbek; y otros 9 fallecidos y 6 heridos en la septentrional Hermel. En el distrito de Aley, al este de Beirut, la Defensa Civil contabilizó 17 muertos y 6 heridos; mientras que en el sur libanés se registraron 57 muertos y 183 heridos entre los distritos de Nabatieh, Sidón y Tiro.
«Equipos especializados continúan las operaciones de búsqueda y rescate, así como la remoción de escombros en varios lugares, lo que sugiere que el número de víctimas mortales podría aumentar a medida que continúen las operaciones», advirtió la Defensa Civil, que pidió a la ciudadanía que colabore con sus equipos sobre el terreno.
Este mediodía, Israel lanzó una oleada de bombardeos simultáneos contra diferentes áreas del sur y el este del país, así como otras de Beirut y sus alrededores que no habían sido alcanzadas todavía desde el inicio de su ofensiva el pasado 2 de marzo. Se trató, además, de la ola de mayor envergadura desde el estallido del conflicto, según el propio Ejército israelí, que afirmó que su objetivo fueron alrededor de un centenar de cuarteles e infraestructuras militares del grupo chií libanés Hezbolá.
Estos bombardeos se producen después de que el Gobierno de Israel anunciara que acepta el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán pero asegurase que no incluye el Líbano, pese a que anteriormente el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, que ha mediado en la negociación, afirmó lo contrario.
La propuesta de diez puntos sobre la que Estados Unidos e Irán negociarán la paz incluye el cese de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y los aliados del país persa en la región, así como un control iraní del estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró este miércoles que la inclusión de Líbano en el acuerdo de alto el fuego en Oriente Medio es «indispensable» y dijo que los bombardeos han cesado en este país, aunque la situación sigue siendo «crítica». Apeló a reactivar la vía de paz abierta en Líbano, que incluye a Estados Unidos y Francia, y que prevé reforzar a las Fuerzas Armadas del país para combatir a Hezbolá. Así lo aseguró en unas declaraciones previas al un Consejo Nacional de Defensa.
Israel busca acupar el sur del Líbano
Israel extendió el frente de la guerra al Líbano el pasado 2 de marzo, después de que el grupo chií Hezbolá, aliado de Irán, atacase al Estado hebreo como represalia por el ataque conjunto con Estados Unidos contra la República Islámica el 28 de febrero. Desde entonces, Israel ha lanzado una dura ofensiva militar aérea y terrestre contra el Líbano que ha provocado más de 1.500 muertos y 4.800 heridos.
La semana pasada, Israel confirmó sus intenciones de ocupar la región meridional libanesa que va desde la divisoria de facto hasta el río Litani, en la que sería su sexta invasión a algún nivel del territorio del sur del Líbano desde 1978.
La ONU señala a Israel y Hezbolá por los incidentes en los que murieron cascos azules
Naciones Unidas ha afirmado a la luz de sus investigaciones acerca de la muerte de tres cascos azules de Indonesia en la frontera entre Líbano e Israel, que el primero de los fallecidos murió tras el impacto de un proyectil «disparado por un tanque Merkava de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)», mientras que los dos restantes fallecieron por la explosión de un artefacto explosivo «probablemente colocado por (el partido-milicia chií libanés) Hezbolá».
«Respecto al primer incidente del 29 de marzo, según las pruebas disponibles, incluido el análisis del lugar del impacto y, en particular, los fragmentos del proyectil hallados en la posición de la ONU conocida como 7-1, se ha determinado que el proyectil era un proyectil de 120 mm del armamento principal de un tanque, disparado por un tanque Merkava de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) desde el este, en dirección a Et Taibe», ha indicado en rueda de prensa Stéphane Dujarric, el portavoz del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
Este disparo se produjo, ha subrayado Dujarric, pese a que, «para mitigar el riesgo para el personal de la ONU, la FINUL proporcionó nuevamente a las Fuerzas de Defensa de Israel las coordenadas de todas nuestras posiciones e instalaciones (...) tanto el 6 como el 22 de marzo».
«En relación con el incidente del 30 de marzo, basándonos en las pruebas disponibles, incluyendo el análisis del lugar de la explosión, el vehículo afectado y un segundo artefacto explosivo improvisado (IED, por sus siglas en inglés) hallado cerca ese mismo día, podemos afirmar que dicha explosión fue causada por un IED activado por la víctima, un IED con cable trampa», ha explicado el portavoz de Guterres antes de afirmar que «la investigación ha determinado que, dada la ubicación del incidente, la naturaleza de la explosión y el contexto actual, lo más probable es que el IED fuera colocado por Hezbolá».
Dujarric ha indicado asimismo que la ONU ha compartido estas conclusiones con los gobiernos de Indonesia, Israel y Líbano, si bien ha insistido en que son «preliminares, basadas en las primeras pruebas físicas», y que las pesquisas de la propia organización continúan.
«Estos incidentes son inaceptables. Hemos solicitado a las partes pertinentes que las autoridades nacionales investiguen y enjuicien los casos para llevar a los responsables ante la justicia y garantizar la rendición de cuentas por los crímenes contra el personal de mantenimiento de la paz», ha manifestado antes de advertir que «los ataques contra el personal de mantenimiento de la paz de la ONU pueden constituir crímenes de guerra según el Derecho Internacional».
Asimismo, ha apuntado que en la ONU siguen «profundamente preocupados por la escalada de tensiones entre Hezbolá y las FDI», ya que «el personal de mantenimiento de la paz de la FINUL informa de continuos intercambios de fuego de cohetes y artillería, ataques aéreos y enfrentamientos terrestres en su área de operaciones, además de una mayor presencia de efectivos y fuerzas de las FDI en territorio libanés».