La esposa del rey canceló su presencia a última hora por motivos de salud
01 sep 2026 . Actualizado a las 22:20 h.«Prometo y juro gobernar el reino de Noruega de conformidad con su Constitución y sus leyes, con la ayuda de Dios todopoderoso y omnisciente». Esta es la declaración protocolaria con la que los reyes de Noruega juran lealtad a la Carta Magna, ante el pleno del Storting (Parlamento), y pronunció este martes Haakon VIII, que cumple así con uno de los más importantes requisitos para suceder a su padre, el fallecido Harald V.
Junto al rey noruego, con uniforme de gala militar y con varias condecoraciones en esta cita histórica en el Parlamento de Oslo, estaban su madre, la reina Sonja, y la princesa heredera Ingrid Alexandra, pero no la reina Mette-Marit, su esposa, que canceló su presencia a última hora debido a complicaciones en la recuperación de su reciente operación de trasplante pulmonar.
«La reina ha tenido complicaciones en algunas ocasiones, desde la operación, que se han agravado hoy, por lo que debe quedar en observación todo el día», confirmó el neumólogo Are Holm, del Rikshospitalet, en el comunicado de prensa. «Me temo que es una señal de cómo van a funcionar las cosas en adelante», especula la experta en la familia real noruega Caroline Vagle.
A su salida del palacio real de Oslo, en el coche oficial en el que únicamente la princesa Ingrid Alexandra se sentaba a su lado, los cadetes de la Krigsskolen formaron ante Haakon VIII. El rey fue recibido por los vicepresidentes del Storting y presidentes de los grupos parlamentarios y, una vez iniciada la sesión extraordinaria, el presidente, Masud Gharahkhani, leyó la comunicación oficial del Gobierno sobre la muerte de Harald V y dio inicio al tronskifte (sucesión).
«El juramento del nuevo rey en el Storting puede parecer una formalidad. Pero es más que eso. Es una de las piedras angulares de la democracia. El rey Haakon promete mantenerse dentro del marco establecido por la Constitución y otras leyes. Con eso, otorga a nuestros representantes electos el poder de cuidarle y el deber conservar su figura unificadora», declaró Gharahkhani.
Seguimiento masivo
El hemiciclo se puso en pie durante el juramento y se entonó el himno real, en una ceremonia solemne, pero de gran sobriedad y con todos los presentes de luto riguroso. Mientras, fuera del Parlamento, en la plaza Eidsvolls, miles de ciudadanos seguían la ceremonia a través de una pantalla gigante instalada para la ocasión.
De nuevo acompañado por la princesa heredera, que también prestó juramento por escrito, el rey salió del edificio entre aplausos y los cadetes formaron de vuelta la escolta ceremonial.
A su llegada al palacio presentó sus respetos ante el féretro de Harald V, cuya visita está abierta al público hasta el 9 de septiembre, fecha del funeral de Estado, para depositar tres coronas de flores: una de Haakon e Ingrid Alexandra, otra de la hermana del rey, Marta Luisa, y la tercera de la reina Sonja.
A Oslo han comenzado a llegar unidades de la Policía de la vecina Suecia, que apoyarán a la noruega en el gran operativo de seguridad que se está organizando para el funeral de Estado, bajo el mando de Tomm Berger. Precisamente por motivos de seguridad, la lista de asistentes no será hecha pública hasta el último momento.