Todos los gallegos mayores de 60 años llamados, por primera vez, a la gran estrategia de vacunación frente al VRS
ENFERMEDADES
La Consellería de Sanidade y el IDIS inician este viernes un ensayo clínico, «Sincigal», para probar la efectividad de esta inmunización en más de 900.000 personas
28 nov 2025 . Actualizado a las 16:56 h.El primer bebé que se inmunizó frente al virus respiratorio sincitial (VRS) es gallego. Ocurrió en el 2023, cuando la Consellería de Sanidade incluyó este pinchazo en el calendario vacunal. La decisión redujo en más de un 90 % las hospitalizaciones por este virus, culpable de las bronquiolitis en los pequeños. Ahora, la protección quiere ser más ambiciosa. Este viernes se pone en marcha el ensayo clínico Sincigal, abierto a más de 900.000 gallegos mayores de sesenta años con el objetivo de probar la efectividad de Abrysvo, la vacuna contra el VRS. Este virus puede provocar problemas pulmonares graves en pacientes de otras patologías crónicas o de edad avanzada.
La Consellería de Sanidade e investigadores de la Fundación Pública Galega Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) quieren demostrar en la práctica la reducción de ingresos hospitalarios en la población gallega. Este estudio es un reto mayor en términos de participantes que el denominado Galflu, que contó con la participación de unos 135.000 personas mayores de setenta años, el cual tenía como intención probar los beneficios de la vacuna de alta carga frente a la gripe.
Con esta decisión, Galicia se convierte en pionera a nivel nacional: «Hay ciertas comunidades autónomas, entre ellas Madrid, que han optado por la inclusión de la vacuna del virus respiratorio sincitial en un corte de edad mucho mayor o en personas institucionalizadas. Además, se suele hacer dentro de campaña y no como parte de un ensayo clínico», adelanta la doctora Irene Rivero, investigadora del ensayo y pediatra en el Centro de Salud de Milladoiro. En este sentido, la comunidad gallega se pone a la vanguardia a la hora estudiar la administración de esta vacuna en los mayores de sesenta y su efecto posterior.
En una segunda fase del ensayo, se hará un llamamiento a todos los mayores de 18 años con comorbilidades de riesgo para la enfermedad por virus respiratorio sincitial, «como son los que tienen inmunosupresión, los pacientes de EPOC, de asma o los de patología cardiovascular», lo que ampliará el foco de la investigación y de la efectividad.
¿Cómo se puede participar?
Cualquier persona mayor de sesenta años que acuda estos días a su cita de vacunación frente a la gripe o al covid, o que tenga una consulta médica en atención primaria o en los hospitales que participen en este ensayo clínico, recibirá información acerca de Sincigal y podrá decidir si quiere participar de manera voluntaria. «Al tratarse de un ensayo clínico, el interesado en participar debe rellenar un consentimiento informado», expone Rivero.
En caso afirmativo, tendrá un 50 % de posibilidades de recibir la vacuna objeto de estudio. Al tratarse de un ensayo, la otra mitad restante no lo hará. El azar es el que decide, a través de un programa informático, quien será inmunizado frente al VRS, pero tanto a los que se les administre, como a los que no, serán participantes. «Este sistema permite medir la efectividad entre un grupo de vacunados y en uno de no vacunados, de forma que comparamos el beneficio cuando se recibe y cuando no», precisa la investigadora, que destaca: «Cuando autorizamos, las probabilidades de que nos toque la vacuna es del 50 %».
Si la persona sale asignada en el grupo de vacunación, se le dará una cita para la misma o, incluso, se podrá hacer en la misma asistencia sanitaria, tal y como se prefiera. En el caso de pertenecer al grupo de no vacunados, el individuo no tendrá que hacer nada más.
El estudio no va a requerir un seguimiento posterior a la inmunización, ya que la información necesaria se obtendrá a través de la historia clínica de cada paciente para realizar la comprobación de eficacia y seguridad. En concreto, se medirán «las hospitalizaciones, visitas a urgencias o riesgo de complicaciones», ejemplifica la pediatra.
Desde la consellería explican que el ensayo contará con más de 700 profesionales de enfermería y cerca de 250 centros sanitarios. Para información adicional, se puede contactar de forma gratuita en el 900 842 217.
El ensayo clínico estará activo esta temporada de vacunación, «porque la circulación del virus empieza entre finales de septiembre y principios de octubre y se mantiene hasta finales de marzo, aproximadamente», explica Rivero. Los investigadores tienen un objetivo: que el llamamiento sea suficiente para contar con unos 200.000 sujetos participantes, si es posible, antes de que finalice el año.
¿Qué es el VRS?
El virus respiratorio sincitial es uno de los principales causantes de infección de las vías respiratorias. En general, suele provocar síntomas leves, como un resfriado. Sin embargo, puede dar lugar a complicaciones graves como la bronquiolitis o la neumonía, sobre todo, en la población infantil y en las personas de edad avanzada con o sin comorbilidades asociadas. «No es un virus nuevo, sino que es muy conocido por los pediatras desde hace muchísimos años», reconoce la especialista.
El problema reside en que suele afectar a las personas con edades comprendidas en los extremos de la vida—«lactantes menores de un año, sobre todo, y mayores de sesenta»—, así como a aquellos que tienen factores de riesgo como asma, EPOC, patología cardiovascular, renal, diabetes o pacientes inmunodeprimidos. En todos ellos, «hay un mayor riesgo de que en lugar de provocar un resfriado típico, evolucione a una sobreinfección bacteriana que curse con complicaciones graves que lleven a la hospitalización e, incluso, que aumenten las probabilidades de fallecimiento o descompensación de los que tienen otras afecciones», explica Irene Rivero.
Suele provocar moqueo, irritabilidad, tos, estornudos, fiebre, reduce el apetito y también puede producir dificultad para respirar y sibilancias. No existe tratamiento para el virus, por lo que la mejor forma de luchar contra él es mediante la inmunización.
Se transmite, principalmente, por inhalación o contacto con las secreciones respiratorias de una persona que esté infectada. Es más, estos últimos pueden contagiar a los de su alrededor uno o dos días antes de tener síntomas, y seguir haciéndolo hasta ocho días después.
¿Cómo funciona esta vacuna?
Abrysvo se trata de una vacuna bivalente que protege contra el VRS A como el B, pues ambos circulan. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recoge la posibilidad de dar este pinchazo a las personas mayores de edad y a las mujeres embarazadas entre las semanas 24 y 36 de gestación. Produce una inmunización activa, es decir, que el cuerpo genera sus propios anticuerpos y memoria inmunológica.
En cambio, la que reciben los lactantes, en la que Galicia es pionera, es pasiva. «Los lactantes reciben un anticuerpo monoclonal, de forma que su manera de generar anticuerpos es pasiva. Es decir, que se les proporciona directamente los anticuerpos que les protegen frente a la enfermedad», detalla a investigadora y pediatra.
La doctora insiste en un mensaje: «Esta vacuna no es experimental». Está autorizada y se ha implementado en otros países, como Estados Unidos o Reino Unido.