Ovidio Fernández, oncólogo: «En los últimos años se ha mejorado mucho la supervivencia en los tumores de próstata»

ENFERMEDADES

Ovidio Fernández, oncólogo en el CHUO.
Ovidio Fernández, oncólogo en el CHUO. Santi M. Amil

El especialista del CHUO explica el futuro de los tumores genitourinarios, así como la aparición de nuevos fármacos para algunos pacientes en fase metastásica

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En España, el cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres y el tercero de los cánceres con mayor mortalidad entre la población masculina. Se estima que uno de cada ocho hombres lo padecerán. Debido al uso habitual de la determinación del PSA (las siglas en inglés de antígeno prostático específico) en una analítica de sangre, una amplia mayoría de los casos se detectan en fases localizadas —y no metástasis— con opción de recibir un tratamiento curativo, ya sea con cirugía o radioterapia. Según la Sociedad Española de Oncología, un 10 % de los pacientes tendrá metástasis a distancia cuando se lo diagnostiquen, y entre un 20 y un 30 % de los tratados con cirugía o radioterapia las desarrollará a lo largo de su evolución, requiriendo otro tipo de tratamientos. Llegados a este punto, el Ministerio de Sanidad acaba de aprobar la financiación en el Sistema Nacional de Salud de Pluvicto (lutecio Lu 177 vipivotida tetraxetán), de Novartis, la primera y única terapia dirigida con radioligandos (TRL) para el tratamiento de algunos de los pacientes adultos con cáncer de próstata metastásico. El doctor Ovidio Fernández (Ourense, 1980), oncólogo del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) y miembro de la junta directiva del Grupo Español de Tumores Genitourinarios (Sogug), analiza esta nueva herramienta. 

—¿Cómo la reciben?

—Es algo positivo porque, en primer lugar, tenemos una nueva estrategia de tratamiento que no teníamos. En este punto de la enfermedad contamos con muy pocas opciones de tratamiento y ahora tenemos una nueva estrategia. Aumenta la supervivencia global y tiene una buena tolerancia. Y luego un punto clave de estas fases de la enfermedad es que se acompaña de una mejora en la calidad de vida, a través de una mejoría en síntomas como el cansancio o el dolor, que es una de las cosas que más preocupa a los pacientes y a nosotros como médicos. Suele tener pocos efectos secundarios. También es variable, como todos los medicamentos, pero la tolerancia es buena.

—Terapia con radioligandos. ¿En qué consiste?

—Es una terapia que en otras patologías ya se ha utilizado en los últimos años. Básicamente, los radioligandos son moléculas que combinan dos puntos. Tenemos un ligando, que es una proteína que pueden expresar las células tumorales. Y un radionúcleo, un isótopo que es la parte que libera energía. Con lo cual, lo que hacemos es emitir radiación frente a las células tumorales que puede expresar el cáncer de próstata para destruirlas. Y lo que se intenta también es minimizar el daño a los tejidos sanos, que no son tumorales, pero que están cerca de las células cancerosas. Es una terapia que se concibe como una terapia dirigida, selectiva, porque primero precisas que se exprese esa proteína; y por otra, como la terapia va frente a una proteína específica, la toxicidad se reduce. 

—Antes de la llegada de esta terapia, ¿con qué tratamientos contaba el cáncer de próstata metastásico?

—Es la primera terapia que tenemos con radioligandos en cáncer de próstata. Y estamos hablando de que lo utilizamos en una fase de la enfermedad avanzada, cuando el paciente tiene metástasis, y ha recibido otros tratamientos que han fracasado después de un tiempo, como es el caso de los agentes hormonales y la quimioterapia. Está dirigida a pacientes con enfermedad metastásica o avanzada, que han recibido tratamientos sistémicos previos. Ahora bien, dentro de que sea una enfermedad metastásica y que la persona haya recibido los tratamientos iniciales, también hay unas condiciones de financiación específicas. No vale para todos. 

—Sucede en el cáncer de pulmón o en el de mama, que cada vez se intenta ponerles nombre y apellido. Conocerlos mejor. ¿También en el de próstata?

—Claro. En el marco de esta nueva terapia, primero tienes que determinar que la proteína frente a la que va este fármaco es expresada por el cáncer. Es decir, tienes que realizar una prueba diagnóstica para determinar que existe expresión de esta proteína en las células tumorales, la cual realiza Medicina Nuclear. Si no la tiene, que puede no haberla, no tendría sentido utilizarla. Lo que pasa es que en el cáncer de próstata esta proteína, que es el PSMA, está en estas fases avanzadas de la enfermedad y en un alto porcentaje de pacientes. 

—¿Metástasis tiene la misma implicación hoy en día que en el pasado?

—Hay que destacar que se ha avanzado muchísimo en el tratamiento del cáncer de próstata avanzado metastásico. Como es lógico, hay una variabilidad entre los pacientes, porque la enfermedad no es homogénea. Hay tumores que son más agresivos que otros, hay los que responden mejor las terapias, pero en general, es cierto que en los últimos años, entre los tratamientos hormonales, la quimioterapia y ahora la terapia de radioligandos se ha mejorado mucho la supervivencia y la calidad de vida. 

—¿En qué estadio se suele diagnosticar en la actualidad el cáncer de próstata?

—La mayoría de los pacientes se diagnostican en etapas tempranas, precoces. Hay programas de screening que realizan los servicios de urología, y la gran mayoría del cáncer de próstata se localiza en estadios localizados no metastásicos. En estos pacientes se hacen terapias locales, como pueden ser cirugía, radioterapia, o ambas.

—¿Qué factores de riesgo se conocen?

—En general, la edad es uno de los principales factores de riesgo, pero no hay factores de riesgo tan establecidos como puede ser el tabaco en el cáncer de pulmón. Pero es cierto que también puede existir un componente genético y hereditario.

—¿Siguen viendo reticencia en la población masculina a la hora de acudir al médico?

—Yo creo que antes había una mayor reticencia que ha ido cambiando en los últimos años. Lo que se recomienda es que a través de atención primaria y los servicios de urología se realicen los programas de screening correspondientes. Es decir, al igual que hacemos control de los factores de riesgo, como de la hipertensión, dentro de lo que es la medicina preventiva de salud pública, tienen que entrar los programas de screening en cáncer de próstata, en lo que participa la atención primaria y urología.

—¿Cuál es el futuro?

—Los cánceres genitourinarios son tumores que hace unos años tenían muy pocas alternativas de tratamiento sistémico —es decir, de quimioterapia u hormonoterapia—, y hoy en día, tenemos más tratamientos, tanto en fases avanzadas como también en fases localizadas. Segundo, lo que estamos buscado, tal y como sucede con otros tumores como los de pulmón, son las terapias dirigidas a incrementar la precisión. Es decir, que se beneficien el mayor número de pacientes con el menor número de efectos secundarios. Hoy en día, se está trabajando y mejorando en la búsqueda de biomarcadores, los cuales se implementan poco a poco. Esto nos sirve para que, si un tumor expresa o no una proteína, pongas o no una terapia. Claro, esto con la quimioterapia no sucede. Nosotros la ponemos y vemos si funciona o no, y con los tratamientos hormonales sucede igual. El futuro es conocer cada vez más la biología del tumor para hacer tratamientos individualizados. Además, otro aspecto del futuro, sino ya del presente, es el tratamiento multidisciplinar con todos los servicios implicados: radioterapia, urología, medicina nuclear, anatomía patológica y radiodiagnóstico.

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.