Javier Cortés, oncólogo: «El objetivo es que el cáncer de mama metastásico deje de ser mortal»

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Javier Cortés, oncólogo.
Javier Cortés, oncólogo.

El reconocido experto en los tumores mamáricos presentó los resultados definitivos del estudio «Keynote-522», en el que la inmunoterapia se consolida como tratamiento estándar en ciertos subtipos

02 jun 2026 . Actualizado a las 15:00 h.

El trabajo que hace el doctor Javier Cortés (Madrid, 1972) es uno de esos que pueden cambiar el mundo. El referente internacional en el abordaje y conocimiento del cáncer de mama, director del International Breast Cancer Center (IBCC), del Grupo Pangaea Oncology en Barcelona, acaba de presentar los resultados del estudio Keynote-522, en el que la inmunoterapia se consolida como tratamiento estándar en el cáncer de mama triple negativo.

El especialista, que ha sido reconocido en los premios Giants of Cancer Care —Gigante del Cuidado del Cáncer— por su trayectoria, es coautor de la investigación internacional, en la que se realizó el seguimiento a 1.174 pacientes durante ocho años. Los datos muestran una mejora significativa en las pacientes que reciben un tipo de inmunoterapia y quimioterapia antes de la cirugía, seguida de pembrolizumab, frente a las que solo son tratadas con quimio antes de la intervención quirúrgica.

Resultados que siguen dando esperanza a las afectadas por un cáncer de mama triple negativo, ya que se trata del subtipo de este tumor más agresivo y con peor pronóstico. Supone el 15 % de todos los casos diagnosticados de cánceres de mama y se caracteriza por no presentar una expresión del receptor de estrógeno, del de progesterona y del crecimiento epidérmico humano.

La inmunoterapia es una de las estrategias más importantes en la investigación contra el cáncer porque busca que sea el propio sistema inmunitario el que ataque al tumor. Precisamente, parte de este tipo de terapias se encuentra el pembrolizumab, un anticuerpo monoclonal que actúa sobre el receptor PD-1, presente en la superficie de los linfocitos. Algunas células cancerosas utilizan este mecanismo para frenar a las defensas y evitar ser destruidas. Este fármaco actúa sobre ellas, bloquea ese freno y permite que el sistema inmunitario vuelva a reconocer y atacar las células tumorales.

—¿De cuánto tiempo son fruto los resultados que presentó en el Congreso de Oncología?

—Son resultados muy maduros y esto es importante porque, en este tipo de cáncer, las conclusiones tan prolongadas son prácticamente definitivas. En el seguimiento se analiza la supervivencia y supervivencia libre de enfermedad a los 84 meses y hemos visto que las probabilidades de que una paciente esté viva son de casi el 8 % superior si ha recibido pembrolizumab respecto a si no lo ha recibido. Prácticamente, estamos hablando de que 8 de cada 100 pacientes se van a curar si añadimos el pembrolizumab. Estos datos son espectaculares, tienen pocos antecedentes en la oncología del cáncer.

—¿Han conocido mejor la enfermedad durante todo este tiempo?

—Sin duda. Durante estos años hemos conocido el papel que tiene la inmunoterapia añadida a la quimioterapia y hoy es el estándar de tratamiento en la mayoría de los países. Lo que sabíamos es que el tumor tiene mal pronóstico. Es malo en general y hacer que disminuyan las metástasis de una forma tan significativa es tremendamente importante porque esto se traduce directamente en curaciones. Por lo tanto lo que hemos visto es que la inmunoterapia cura más pacientes y esto lo hemos cuantificado.

—Con sus resultados consolidan la inmunoterapia neoadyuvante, junto a la quimioterapia, y la inmunoterapia adyuvante como nuevo tratamiento estándar en el cáncer de mama triple negativo localizado.¿Qué significa?

—Esto viene a confirmar lo que ya sabíamos. Antes, lo que hacíamos era dar quimioterapia, tras aproximadamente cuatro a seis meses hacíamos la cirugía y luego, un seguimiento. Pero ahora hemos de añadir a este tratamiento la inmunoterapia y, por lo tanto, ya no es quimioterapia sola, es quimioterapia con inmunoterapia. Luego va la cirugía, igual que iba antes, y posteriormente lo que se hace es continuar con la inmunoterapia hasta completar un año. 

—¿Está llegando a los pacientes?

—Sí. Este tratamiento ya se está dando en los hospitales de nuestro país, tanto públicos como privados, pero es verdad que estos datos a largo plazo consolidan los resultados —estos son los definitivas, aunque hace tres años se publicaron los preliminares—. Es cierto que veces hemos visto que a largo plazo los resultados no eran tan buenos como los que teníamos previamente. Ha sucedido que parecía que había una señal que, finalmente, no se consolidaba y por lo tanto se dejaba de utilizar. Pero aquí ha ocurrido lo contrario, que a largo plazo no solamente se consolidan los resultados, sino que los números absolutos son aún mayores. Tenemos supervivencias del 8 % en estos momentos. Insisto que son datos muy, muy importantes. Más o menos un 8 % de pacientes dejan de tener metástasis. Lo bueno es que el fármaco se está utilizando en la mayoría de los centros y es importante remarcar que, salvo que haya contraindicaciones, es el estándar de tratamiento y debe ser valorado para casi todas las pacientes.

—¿Se iba sorprendiendo a medida que iban obteniendo los buenos resultados?

—Sí, son datos francamente importantes. Es muy bonito ver cómo conforme vamos teniendo más tiempo, los resultados se van ampliando, es decir, vas viendo cómo cada vez son mejores. No paran de mejorar los pacientes que se curan, los pacientes que dejan de volver a tener enfermedad. Y por lo tanto, esto significa que este tumor, que es muy agresivo, cuando vuelve a aparecer, en un grupo importante de pacientes se está curando. En este momento, yo diría que el porcentaje de pacientes que estamos curando con triple negativo está en torno al 80 %.

—Cada vez vemos mejores resultados en tratamientos oncológicos. ¿Qué cree que significarán los próximos años de investigación para el cáncer, en particular, para el de mama?

—Creo que es importante hacer tres consideraciones ante esta pregunta. La primera es que la investigación clínica en España está a un nivel altísimo. Tenemos un montón de estudios clínicos, y son siempre gratuitos, sean hospitales públicos o privados. Los pacientes nunca han de pagar nada. El segundo punto es que debemos intentar apoyarnos en la investigación. La investigación, en líneas generales, da opciones terapéuticas que no existen de otra forma. Por ejemplo, el cáncer de mamá triple negativo. Nosotros tenemos estudios clínicos, tanto en los pacientes que van a empezar el tratamiento con tumores localizados como cuando el tumor se ha ido a otros sitios. Es una pena no aprovechar estas oportunidades. Estamos viendo cómo hay pacientes que empiezan estrategias terapéuticas cuando había estrategias en estudio clínico que son más prometedoras. Estas oportunidades se están perdiendo por no hacer segundas opiniones o consultar antes de empezar. Y lo tercero o cuarto que yo quiero remarcar es que la combinación de inmunoterapia con los caballos de Troya, con inmunoconjugados, están dando resultados muy bonitos y creo que en el futuro va a ser el estándar de tratamiento para este tipo de tumores.

—¿El cáncer se va a curar o los casos se van a convertir en crónicos alargando la supervivencia?

—Creo que estamos hablando de dos cosas distintas. En el contexto del cáncer mama localizado o localmente avanzado, creo que estamos curando muchos más pacientes hoy que ayer. Creo que esto es una evidencia tremenda en los tres tipos de tumores, los tumores HER2 positivos, tumores hormonopositivos y en los tumores triple negativos. Creo que en el futuro vamos a seguir curando más y más pacientes y en ocasiones, con menos tratamientos, que es una cosa también muy interesante. Y en el contexto metastásico, creo que vamos a empezar a ver algunas curaciones, pocas pero algunas, pero lo que sí creo es que los pacientes van a vivir más y van a vivir mejor. El objetivo final es intentar cronificar la enfermedad y que deje de ser mortal para los pacientes con cáncer mamario metastásico.

Lucía Cancela
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Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.