Las mujeres que tienen la menopausia de forma precoz tienen un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial

La Voz de la Salud

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Una mujer sentada en un banco.
Una mujer sentada en un banco.

El reto de esta nueva investigación era separar los efectos hormonales directos de esta etapa de la vida, de aquellos indirectos derivados del aumento de peso y los cambios metabólicos que suelen acompañar a la transición menopáusica

04 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Aquellas mujeres que llegan a la menopausia antes de los 40 años tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar hipertensión arterial en comparación a las que la experimentan después de los 45, según un nuevo estudio realizado con más de 107.000 participantes y publicado en la revista Menopause, de The Menopause Society. El riesgo alcanzó su punto máximo entre las que tuvieron la menopausia prematuramente entre los 25 y los 35 años, lo que parece indicar que este se incrementa conforme disminuye la edad en la que desaparece la menstruación. 

Aunque ya se sabía que los cambios hormonales durante la transición menopáusica influyen en el riesgo general de enfermedad de la mujer y que la menopausia precoz se relaciona con mayores tasas de cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares, la evidencia que vincula directamente el momento de la menopausia con la hipertensión ha sido variable: algunos metaanálisis previos encontraron una asociación, mientras que otros no. El reto de esta nueva investigación era separar los efectos hormonales directos de la menopausia de aquellos indirectos derivados del aumento de peso, los cambios metabólicos y otros factores de riesgo cardiovascular que suelen acompañar a la transición menopáusica.

«Los resultados de este estudio ponen de relieve las posibles consecuencias adversas a largo plazo para la salud asociadas a la menopausia precoz y, en particular, la necesidad de realizar controles periódicos de factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión. Asimismo, se recomienda de forma rutinaria el uso de terapia hormonal en mujeres con menopausia precoz, al menos hasta la edad natural de la menopausia, salvo que existan contraindicaciones», confirma Stephanie Faubion, directora médica de The Menopause Society.

Los investigadores analizaron datos de 107.836 mujeres posmenopáusicas inscritas en el Biobanco del Reino Unido entre el 2006 y el 2010, a las que siguieron durante casi quince años hasta finales de 2023. Clasificaron a las mujeres según la edad en la que tuvieran la menopausia: normal, después de los 45 años; temprana, entre los 40 y los 45; y prematura, antes de los 40. Al igual que por el tipo: natural frente a quirúrgica. Asimismo, se realizó un seguimiento de los nuevos diagnósticos de hipertensión arterial a lo largo del tiempo.

Durante el período de seguimiento, 18.508 mujeres (el 17,2 %) fueron diagnosticadas con hipertensión. El riesgo aumentó progresivamente a medida que disminuía la edad de la menopausia: el 16,6 % de las mujeres con menopausia a una edad normal desarrollaron hipertensión, en comparación con el 18,8 % de las mujeres con menopausia precoz y el 22,6 % de las mujeres con menopausia prematura. Tras ajustar más de cincuenta variables incluyendo el peso, los hábitos de vida, antecedentes familiares y valores de laboratorio, las mujeres con menopausia prematura todavía presentaban un riesgo un 12,3 % mayor de desarrollar hipertensión que las mujeres que alcanzaron la menopausia después de los 45 años.

Un análisis posterior, que modeló la edad de la menopausia en una escala continua, reveló que el riesgo máximo no se alcanza en el límite tradicional de la menopausia precoz (40 años), sino entre los 25 y los 35. Esto sugiere que el riesgo cardiovascular asociado a la menopausia precoz podría concentrarse en un grupo de mujeres aún más jóvenes de lo que se había definido previamente. La menopausia quirúrgica se asoció con mayores tasas de hipertensión en los análisis iniciales, si bien esta asociación no se mantuvo al considerar otros factores de riesgo.

Teniendo en cuenta estos hallazgos, los autores del estudio recomiendan que los médicos consideren la edad de la menopausia como un factor cardiovascular independiente, especialmente para las mujeres que la experimentan antes de los 40 años. Además del asesoramiento individualizado sobre la terapia hormonal, señalan que la detección y el control precoces de la hipertensión arterial representan una oportunidad para ayudar a reducir el riesgo cardiovascular a largo plazo en este grupo de mujeres.