María Brión, investigadora del proyecto Xenoma: «Si se da positivo en una variante genética, se gestiona una cita con el especialista correspondiente»
ENFERMEDADES
La experta de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica hace balance de este programa pionero que arrancó en el 2024 en Galicia y que pretende detectar enfermedades de forma temprana y personalizada
15 ago 2026 . Actualizado a las 14:43 h.El proyecto Xenoma Galicia permitió detectar a 42 personas con variantes genéticas de riesgo entre las 2.504 muestras que se llevan analizando, después de participar 4.261 personas. Una iniciativa de la Xunta de Galicia liderada por el Sergas y llevada a cabo en la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica. El objetivo de este programa pionero es conocer el componente genético de la población gallega para implementar estrategias de medicina personalizada. «Conocer el riesgo que tenemos de desarrollar determinadas enfermedades. Tomar medidas preventivas de forma precoz o temprana: en algunos casos antes de que se desarrolle la patología, en otros, para poder detectar justo al inicio los síntomas», explica María Brión, investigadora principal del proyecto Xenoma Galicia, que hace balance del mismo desde su arranque en el 2024, hasta ahora.
—¿Qué se pretende conseguir con el proyecto Xenoma?
—La mayor parte de las enfermedades, cuando las detectas de forma precoz, son más fáciles de manejar. En muchas de ellas, existen estrategias preventivas que puedes tomar, ya sea hábitos de vida o. en algunos casos, tratamientos que eviten el desarrollo de esas patologías o mejoren su pronóstico. Esta es la idea, conocer el riesgo que tenemos dentro de la población gallega de desarrollar determinadas enfermedades y poder implementar estas medidas, estas estrategias preventivas. Ahora, el primer análisis que estamos haciendo es de tres enfermedades: cáncer de mama y ovario hereditario, el síndrome de Lynch y la hipercolesterolemia familiar. El objetivo a largo plazo es poder hacer una predicción o conocer mejor el componente genético de la enfermedad, así como tomar otras estrategias preventivas relacionadas con otras patologías.
—¿Qué es el síndrome de Lynch?
—Es un trastorno hereditario que se asocia con un riesgo elevado de sufrir algunos tipos de cánceres, como el digestivo, que es el que más comúnmente se relaciona. Detectarlo de forma precoz ayuda a poder manejar la enfermedad de forma mucho más efectiva.
—Si una persona es llamada a participar en este proyecto, ¿qué tipo de muestras necesitáis de él?
—A día de hoy estamos invitando a la gente a participar a través de un mensaje. El criterio que deben cumplir los participantes es que tengan entre 35 y 70 años de edad y se encuentren en el sistema sanitario de Galicia, es decir, que tengan tarjeta del Sergas. Necesitamos poder tener acceso a su historia clínica y poder correlacionar los datos genéticos con los de la historia clínica. La participación puede ser con una muestra de sangre o saliva. Básicamente la diferencia es que, los que ahora están participando con muestras de sangre, se les invita, además, a participar en el estudio genómico, donando una muestra al Biobanco Xenoma Galicia.
—¿Para qué servirían esas muestras para el biobanco?
—Porque lo que estamos tratando es de crear un biobanco de población gallega que sea representativo. Queremos que, de los 400.000 que participan en el proyecto Xenoma, 100.000 donen muestra al biobanco. Ahí se van a guardar muestras de plasma, suero y sangre total para poder hacer futuros estudios. Ahora vamos a hacer un análisis genómico, estudiar el ADN de las personas. Pero el día de mañana podríamos estar interesados en analizar determinadas proteínas o, directamente, el proteoma entero.
El objetivo del proyecto es que esas muestras no solo sean accesibles para nosotros, el Sergas, sino que de forma anónima también se abran a la comunidad científica y que, evidentemente, cumpliendo los estándares éticos y controles de calidad, esas muestras se donen o se cedan para su uso a la comunidad científica. Que de ahí puedan salir muchísimos otros proyectos de investigación, estudios y nuevos conocimientos sobre enfermedades.
—¿Las muestras de saliva se recogen en casa?
—Sí, a los participantes que se les invita a participar y acceden, se envía al domicilio un kit para recoger la muestra. Ellos mismos hacen la recogida de saliva y la depositan en las urnas que están localizadas en los centros de salud en los concellos que participan, y que después nos traen a nosotros. Si bien estamos planteando hacer un posible cambio con el comité de ética en la recogida de las muestras a través de saliva porque, aunque el proyecto lo planteamos inicialmente con el estudio piloto para ver cómo éramos capaces de organizarlo, comprobamos que en las muestras de saliva los resultados no fueron del todo satisfactorios o, por lo menos, no tanto como nos gustaría. En comparación con las muestras de sangre, que funcionaron perfectamente.
—¿Qué pasó exactamente con las muestras de saliva?
—Hubo muestras que fallaron, casi un 10 % de ellas. Estamos teniendo que repetir estos análisis con el trastorno que puede llegar a representar para el paciente porque tiene que volver a repetir la muestra, y también para el centro de realización porque tenemos que hacer repeticiones. Con lo cual, estamos planteando un cambio en este modo de recogida de muestras a través de la saliva.
—¿Qué balance hacen hasta ahora en cuanto a participación?
—La respuesta de la población, la verdad, es que está siendo maravillosa. Por ahora no podemos hacer muchas estimaciones de cómo es realmente la adherencia al proyecto dentro de la población, porque estamos trabajando por fases. Primero desarrollamos el proyecto piloto, en el que solo podían entrar mil muestras de sangre y saliva. Se abrieron las invitaciones, pero en unos días ya tuvimos que cerrarlas porque no podíamos recoger más de mil. Entonces, no sabemos realmente cuánta gente quiso participar. En la fase que estamos ahora, son 5.000 muestras que teníamos autorizadas por el comité de ética y que ya hemos recogido en Santiago, Barbanza, Vigo, Ferrol, Monforte y A Mariña. A cada una de esas zonas les tocó un número determinado y eso, una vez que está cubierto cerramos. Más adelante, cuando el proyecto ya tenga fases más completas, podremos hacer estos cálculos de adherencia más claros, pero la respuesta de la población está siendo buenísima. Por parte de todos los colaboradores que necesitamos para poder llevar a cabo el proyecto, es decir, el personal sanitario implicado, la participación y la colaboración está siendo también maravillosa.
—¿Cuánto tardan en llegar los resultados?
—Una vez que el participante entra en el proyecto, se le extrae una muestra y se hacen los análisis. Nos comprometemos a informarle del resultado en un plazo de seis meses. Esto es bueno transmitirlo, porque a veces la gente pregunta cuándo le vamos a dar el resultado y qué sucede si no le contactan. «¿Será que tengo algo positivo?». No, depende de las campañas. Si en el momento en el que se recogió esa muestra hubo una campaña masiva y se recogieron un montón, igual hasta que estemos cercanos a los seis meses no nos salen los resultados Lo que sí podemos confirmar es que los resultados van a estar siempre antes de ese tiempo.
—¿Y cómo se entregan los resultados?
—Si se hace el cribado de las tres patologías y eres negativo para las tres, lo que recibes es un SMS informándote de que el cribado de Xenoma Galicia para las tres patologías estudiadas es negativo. Por lo cual, ahí se acabó el estudio. La muestra y tus datos siguen estando, siempre y cuando uno quiera. Esto es algo que decimos siempre: la gente que participa en el proyecto y que firma en su consentimiento informado, que dona esa información al estudio, puede retirar ese consentimiento en el momento en el que lo desee. Por la cuestión que sea, no tiene que dar ninguna explicación. Si el día de mañana dice que no quiere que esos datos estén ahí, que esas muestras se sigan utilizando, contacta de nuevo con el proyecto, retira su consentimiento y la muestra se retira y no se puede volver a utilizar. Eso sí, los estudios que están hechos previamente, no podemos anularlos.
—Si a un participante del proyecto sale riesgo elevado en una de las tres enfermedades que se estudian (cáncer de mama y ovario hereditario, síndrome de Lynch o hipercolesterolemia familiar), ¿qué sucede?
—Lo que esto indica es que se ha encontrado una variante genética, patogénica o probablemente patogénica, es decir, claramente descrita e identificada, y que esa persona tiene un riesgo aumentado de desarrollar alguna de estas patologías. Dependiendo para cuál de ellas haya sido positivo, para el cáncer de mama y ovario hereditario, para el Lynch o para hipercolesterolemia, lo que se hace dentro del proyecto es gestionarle una cita a través del Sergas con el especialista que corresponde para que reciba la consulta de asesoramiento genético y ahí, dentro del circuito asistencial, le hagan las pruebas que consideren necesarias de acuerdo al riesgo que tenga esa persona o al diagnóstico que tenga en ese momento determinado.
—Por ejemplo, ¿si el positivo es en hipercolesterolemia familiar?
—Al tener una variante genética, justo en hipercolesterolemia familiar, ya es diagnóstico. En ese caso, se le derivaría a una unidad de lípidos en el área sanitaria que le corresponda y se valoraría si tiene que comenzar un tratamiento o si tiene que seguir unas recomendaciones que le indican en esa unidad. En el caso de un cáncer de mama y ovario hereditario, por ejemplo, si se encuentra una variante genética se derivará a la consulta de asesoramiento oncológico. Ahí valorarán, además del resultado de la prueba genética, sus antecedentes familiares y su historia clínica para calcular el riesgo de forma más concreta.
—Entonces, que exista un riesgo no quiere decir que uno vaya a desarrollar la enfermedad.
—Efectivamente, que exista un riesgo no quiere decir que tengas la enfermedad, pero sí que hay que hacer un manejo y prevención, estar alerta y hacer un seguimiento, para evitar ese desarrollo de la enfermedad y en caso de que se de, que se maneje de forma urgente.
—Buscan analizar el ADN de 400.000 gallegos, ¿cuándo estiman llegar a esa cifra?
—Se planteó que lo que era la recogida de las 400.000 personas, la haríamos a lo largo de unos seis años. Es cierto que ya vamos ahora con un poquillo de retraso, porque los inicios siempre son complejos, pero no creo que tengamos que extendernos mucho más. Quizás el reto más importante es conseguir esa participación de personas. En Galicia hemos demostrado gran participación en campañas masivas, ya no solo esta, sino en vacunación y otros estudios. Es una carta a los Reyes Magos, pero ojalá en el proyecto Xenoma también se cumpla.