Qué es un aneurisma cerebral, el problema que Penélope Cruz pensó que tenía en el rodaje de «La bola negra»
ENFERMEDADES
La actriz contó en el Festival de Cannes que su médico la llamó antes de grabar su famosa escena como cupletista
02 oct 2026 . Actualizado a las 12:59 h.La bola negra está arrasando en taquillas desde su estreno el pasado viernes, 25 de septiembre. Pero este no fue el único éxito que el filme de Javier Calvo y Javier Ambrossi ha cosechado. Ya en Cannes, los Javis recogieron el Premio a la mejor dirección. Precisamente, durante la rueda de prensa ofrecida en el marco del prestigioso festival de cine francés, Penélope Cruz, que interpreta a una cupletista (Nené Romero), uno de los grandes números musicales de la historia, confesó que rodó parte del largometraje creyendo que podía sufrir un aneurisma cerebral: «Los números musicales me daban mucho miedo, pero me atraían muchísimo porque yo bailé 18 años de mi vida. Trabajamos mucho tiempo en ellos y ayer los disfruté mucho cuando los vi. Pero hay una anécdota, que dudé mucho si la iba a compartir o no, que creo que también da pistas de por qué cosas pasamos a veces en los rodajes que la gente no se puede imaginar», contó la actriz.
«Estábamos a punto de rodar una escena, me estaba poniendo la peluca y me llamó un doctor y me dijo: “La prueba del otro día… creo que tienes un aneurisma cerebral”. Yo dije que si era una broma. Y me contestó: “No, creo que tienes un aneurisma. Pero no estoy seguro, tienes que volver el viernes». Entonces empecé a llorar. Pablo me seguía poniendo la peluca. Ahí decidí no decirles nada hasta el día siguiente. Solo le pregunté al doctor: “¿Puedo hacer cardio, puedo bailar y cantar las siguientes doce horas? Y mañana pasar hasta que vuelva para el rodaje”. Y me dijo: “Sí, puedes”», confesó la intérprete, que decidió no contar nada al equipo y seguir adelante con su trabajo.
«Entonces, para mí, ese momento… yo sé que el día que esté viejecita, cuando me muera, lo recordaré como uno de los momentos más surrealistas de toda mi vida. Estar subida en un tanque pensando que tenía un aneurisma ?que al final fue una falsa alarma?, viendo que ellos estuvieron trabajando cinco horas con toda la figuración antes de rodar ese número… yo ese día no me desmayé de milagro», recordó la española, en declaraciones a los medios.
¿Qué es un aneurisma?
La Sociedad Española de Medicina Interna define un aneurisma como una malformación de la pared de una arteria, de manera que la sangre no solo circula por el interior del vaso, sino también por fuera, lo que termina deformándola y puede romperla de manera brusca.
Puede tener varias localizaciones, aunque lo más frecuente es que se asienten en la arteria aorta, a nivel abdominal. «Puede ubicarse antes de que surja las arterias renales, entonces si el vaso se daña puede impedir el flujo sanguíneo a uno o los dos riñones, y el sujeto no puede fabricar orina, entra en insuficiencia renal que puede llevarle a la muerte», indica la entidad.
Además, y tal como le pasó a la actriz, el aneurisma también se puede localizar en las arterias cerebrales. «Allí, una rotura deja sin riego a una porción del cerebro, y el sujeto desarrolla bruscamente un déficit neurológico», recoge la SEMI. Puede manifestarse con imposibilidad de mover los músculos del cuerpo, perder el habla o defectos en algunos de los sentidos.
En cifras, se calcula que una de cada cincuenta personas sufre un aneurisma en el cerebro, pero solo un pequeño número termina con síntomas o ruptura.
¿Se pueden evitar?
La entidad de médicos internistas explica que algunos son de origen congénito y, por lo tanto, no se pueden prevenir. En cuanto a factores de riesgo, se sabe que si las arterias están endurecidas o dañadas, lo que se conoce como arteriosclerosis, se favorece la aparición de aneurismas. «La aparición de estas lesiones es más probable si el sujeto tiene aumento del colesterol malo, disminución del bueno, es diabético, fumador, sedentario, tienen obesidad o personalidad A, es decir, que viven con ansiedad», resumen los expertos.
La SEMI indica que el diagnóstico precoz es fundamental: «En ocasiones se nota un bulto en el abdomen que además es pulsátil, late. Otras veces el dolor suele ser un síntoma muy útil para diagnosticar la enfermedad. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes el dolor se manifiesta tardíamente y retrasa el diagnóstico». Además, muchos aneurismas no presentan ningún síntoma. Por este motivo, pueden detectarse únicamente mediante una exploración física o a través de pruebas como radiografías o ecografías realizadas por otros motivos médicos.
Si la lesión aumenta rápidamente de tamaño y existe riesgo de rotura, puede aparecer dolor de forma espontánea. Asimismo, la presión ejercida durante una exploración abdominal puede provocar molestias o dolor.
Una vez diagnosticado el aneurisma, se valoran las diferentes opciones de actuación. Cuanto más grande sea el aneurisma, mayor es el riesgo de rotura. Cuando se produce la rotura, y con ello, hemorragias internas graves, se pueden colocar stents, o injertos artificiales.