Carolina Castell, bióloga: «Tomar café durante la tarde no es nada beneficioso»
VIDA SALUDABLE
La experta y divulgadora explica que solemos cometer errores en el día a día que atentan contra nuestra salud, como usar el móvil justo antes de dormir u olvidarnos de ventilar la habitación al despertarnos
10 ene 2026 . Actualizado a las 16:19 h.«Mi nombre es Carolina, soy bióloga y yo te lo cuento». Con esta frase firma Carolina Castell López todos sus vídeos en Instagram y TikTok, plataformas donde acumula decenas de miles de seguidores. La experta ha dedicado parte de su labor profesional a la divulgación con el fin de «que el público en general, independientemente de la edad, del sexo y de las aficiones que tenga, entienda que la ciencia y el conocimiento sobre nuestro cuerpo humano, que es nuestra casa, puede ser interesante y divertido». Su rápido crecimiento en redes lo demuestra y, a la vez, refuerza su convicción de que este es el camino a seguir para informar a la población.
—Gran parte de su contenido habla de los procesos que ocurren día tras día en nuestro cuerpo. ¿Cree que conocerlos nos ayuda a cuidarnos mejor?
—Totalmente. Si comprendes el funcionamiento de tu cuerpo, vas a saber mucho mejor cómo cuidarlo. Además, tenemos ciertos hábitos o rutinas para hacer las cosas de maneras específicas en el día a día que no sabemos cómo nos influyen a nivel biológico y fisiológico. Entender este impacto hace que sea más fácil aplicar ciertos cambios de hábitos, porque entonces tienen un sentido.
—¿Nota diferencias en cuanto a la interacción del público con los diferentes temas que trata en sus vídeos?
—Me he dado cuenta de que los temas que más repercusión tienen son los más cotidianos. Un vídeo muy viral que hice es el que habla de cada cuánto hay que lavar las toallas de la ducha. El veredicto de los expertos es que las tienes que lavar cada dos o tres usos. Al final, este es un tema muy del día a día. Otro tema reciente que se viralizó fue el del alimento que más ayuda a combatir la resaca, que es el queso curado. Son cosas cotidianas que nos pueden ayudar a todos. Si hablo de cómo actúan las fibras musculares en un deportista de élite, al final, eso va dirigido a un público más reducido, pero las toallas de la ducha, el pelo de las axilas, o el alcohol son temas que interesan a más gente.
—¿Cuáles son algunos mitos sobre nuestra biología que creemos?
—Tenemos muchos mitos en ciencia que deberíamos desmentir. Por ejemplo, la idea de «abrígate que te vas a resfriar», cuando realmente el frío, como tal, no te resfría, sino que es solo una parte de un proceso mucho más grande.
—¿Qué errores solemos cometer en nuestras rutinas diarias que van en contra de nuestra biología?
—Muchísimos. Por ejemplo, a nivel microbiológico, el ir al baño con el móvil es algo horroroso. Yo también lo hago, pero hay que ser conscientes de que es muy malo. Luego, el no ventilar la habitación en la que hemos pasado toda la noche, o tomar café durante la tarde, que no es nada beneficioso. O algo más típico, el uso del móvil antes de dormir. En general, el uso de las tecnologías antes de irse a la cama es algo que interfiere con los ciclos del sueño. Y a nivel de higiene, estar todo el día tocando el móvil, apoyándolo en sitios y no teniendo cuidado con eso es algo que deberíamos cambiar.
—En relación con el consumo de café, ¿qué deberíamos saber sobre sus efectos?
—Como sociedad, pensamos que si mezclamos el café con leche o le echamos mucha azúcar, el efecto de la cafeína sigue siendo el mismo. Pero quienes toman café para activarse deben saber que las proteínas de la leche interaccionan con él y disminuyen la absorción de la cafeína, mientras que el azúcar puede causar picos de esta sustancia y a continuación, una bajada que te hace estar más cansado. Realmente, tenemos aprendido que el café nos activa, y es cierto, pero ese efecto es diferente según cómo esté acompañado.
—¿Cuál es la manera más efectiva de hacer deporte desde el punto de vista de la biología?
—Hay que prestar atención al momento del día en el que lo hacemos. No es que haya un horario óptimo en sí, sino que hay diferencias según los objetivos que cada persona tenga. Si quieres, por ejemplo, hacer un entrenamiento de fuerza y dar tu máximo rendimiento físico, es mejor hacerlo por la tarde, mientras que para perder grasa, será mucho mejor por la mañana. Depende del objetivo, porque el cuerpo está en un constante cambio a lo largo del día que depende de diferentes ciclos hormonales y en función del momento en el que nos encontremos, conseguiremos mejores resultados en un sentido u otro.
—Mencionaba antes la importancia de evitar la tecnología antes de dormir para mejorar el sueño ¿Qué impacto tiene la rutina nocturna en cómo dormimos?
—Lo primero que tenemos que saber es que la luz del teléfono o de las pantallas es, para el cerebro, lo mismo que la luz solar. Entonces, si estamos delante de la pantalla, él entiende que es de día y que no es momento de dormir, por lo que el sueño va a ser mucho más errático, vamos a tener despertares a lo largo de la noche, no vamos a alcanzar el sueño profundo y, por tanto, no será tan reparador.
—¿Qué otros factores influyen en el descanso?
—Hay que hablar del uso del pijama. Es mucho mejor dormir con poca ropa o desnudo, porque durante el sueño necesitamos que nuestra temperatura sea un poquito más baja para conseguir que la secreción hormonal sea la correcta. Incluso se ha observado que a nivel masculino la producción de espermatozoides se beneficia de esa menor temperatura; en otras condiciones, no es tan eficaz. Y en cuanto a las posturas para dormir, si queremos evitar los ronquidos, que muchas veces vienen por la dificultad respiratoria durante el sueño, la mejor postura sería de lado, mirando hacia la izquierda. Esto también favorece la digestión y ayuda a evitar el reflujo.
—Antes comentaba que los temas sobre resaca y alcohol están entre los más virales en su perfil en redes. ¿Qué deberíamos saber sobre los efectos de beber y cómo mitigarlos?
—Siempre hay que partir de que no recomiendo el consumo de alcohol, por todos los efectos negativos que tiene en la salud mental y física. Pero si bebemos y queremos mitigarlos un poco, podemos tomar comidas ricas en grasas saludables. Sobre todo, el queso curado, como decía antes, sería un alimento perfecto en este sentido, pero otros productos altos en grasa también pueden ser útiles porque hacen que la absorción del alcohol sea mucho más lenta y así evitamos que la resaca sea peor. Luego, es conveniente seguir la recomendación típica de tomar agua para evitar la deshidratación, que es un problema muy frecuente con el consumo de alcohol.
—¿La biología puede ayudarnos a reducir el consumo de azúcar?
—Es difícil, porque el azúcar es extremadamente adictivo y genera muchísima dopamina en el cerebro, es un placer intenso. En realidad, no hay un truco. Lo mejor es quitar el consumo y, al final, el cuerpo se acostumbra a no tener esa dopamina constante. Se trata de ir reduciendo el consumo gradualmente para eliminar esos ciclos de recompensa que el cerebro ha generado. Al principio, podemos tener mucho mono, pero pasado un tiempo de adaptación, dejar de consumirla será fácil.
—Si tuviera que dar un solo consejo para cuidar nuestra salud, ¿cuál sería?
—Que nos dé la luz solar. No estamos concienciados del todo al respecto. Tomamos el sol en verano para ponernos morenos, pero el resto del año, muchas veces nos pasamos días en casa, teletrabajando o descansando, y no nos da el sol. Esta exposición es fundamental para los huesos. Es la única manera que tenemos de sintetizar vitamina D, que es esencial para la formación ósea y para la consolidación del hueso. Este es un tejido que está en constante proceso de destrucción y formación. No es que el hueso se ha formado y se mantendrá toda la vida. Para esa nueva formación necesitamos la vitamina D que obtendremos a través de la los rayos solares. Evidentemente, teniendo cuidado según el tipo de piel, porque los rayos ultravioletas son peligrosos. Pero no nos olvidemos de que nos dé el sol un poquito por la mañana siempre que se pueda.