El auge del autocuidado, entre la tendencia «wellness» y la preocupación real por la salud

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

Imagen de archivo de la media maratón Gran Bahía Vig-Bay que une Vigo y Baiona.
Imagen de archivo de la media maratón Gran Bahía Vig-Bay que une Vigo y Baiona. M.MORALEJO

El aumento de la oferta de servicios y productos ligados al bienestar se relaciona con un aumento de demanda por parte de la población que, por ahora, parece no tocar techo

08 jun 2026 . Actualizado a las 09:32 h.

La Real Academia Española define el bienestar como el conjunto de cosas necesarias para vivir bien, así como el estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica. Junto con su traducción al inglés, wellness, ambos términos se han convertido en los últimos tiempos en grandes reclamos para la sociedad, siendo protagonistas de un nicho de mercado que cada vez se hace más amplio. La tendencia tiene, por supuesto, efectos positivos: cada vez más gente quiere cuidarse; pero también negativos: si el autocuidado —ese conjunto de acciones específicas que una persona lleva a cabo para mantener o mejorar dicho bienestar—, se transforma en una obligación y la autoexigencia desvirtúa su propósito inicial, puede acabar convirtiéndose en una lista de obligaciones, generando frustración.

La tendencia wellness tiene un buen caldo de cultivo en nuestro país. En España existe preocupación por la salud y los datos avalan esta afirmación. Según el estudio periódico ¿Qué preocupa al mundo?, publicado en marzo del 2024 y realizado por Ipsos, una empresa de investigación de mercados, se percibe un ligero aumento en la preocupación por la salud, con un 22 % de los encuestados identificándola como un problema. De hecho, España destaca como uno de los países más interesados por este tema (32 %), diez puntos por encima de la media mundial y cinco de la europea. Como curiosidad, también somos el territorio que más confía en los médicos.

Deporte 

«Hace unos años era impensable, pero ahora ves un anuncio y hace referencia al deporte para vender algo que se come, bebe, viste o calza. Cada vez tenemos más empresas asociadas de diferentes ámbitos: ya no solo gestores deportivos, sino fabricación de ropa, empresas constructoras o startups que sacan productos para utilizar en el entorno de la actividad física y la salud», comenta Fran Cortegoso, vicepresidente del Clúster Galego da Industria do Deporte e o Benestar. «Somos cada vez más consciente de que mantenerse activo es importante a lo largo de la vida», añade Sofía Toro, gerente de la entidad. Por eso, el número de socios de instalaciones deportivas es cada vez más alto, pero además, «lo notamos en que hay menos bajas, a pesar de que existe una mayor oferta de modelos de negocio», comenta Cortegoso.

El uso que hacemos de las instalaciones deportivas también es diferente. «Lo vemos mucho en centros multideportes —asegura Cortegoso, gerente de uno, Máis que Auga—: si antes teníamos clientes que venían a piscina, a pádel o gimnasio, ahora el perfil es más polivalente. La gente quiere que la actividad física forme parte de su vida y alterna diferentes disciplinas». Según la última encuesta de hábitos deportivos del Ministerio de Deportes, el 68,5 % de los que practicaron ejercicio físico en el último año lo hicieron en más de una modalidad deportiva, frente al 31,5 % que optaron por una sola. «A día de hoy existen modelos de negocio diferentes, como el gimnasio boutique: centros pequeños donde se especializan en una actividad determinada, como pilates reformer o entrenamiento personal. Completan la oferta de grandes centros que ya había antes», amplía Cortegoso.

Los dos profesionales del clúster también mencionan un cambio de visión sobre algunos centros deportivos. «Cuando abrimos no le llamamos gimnasio, sino ‘sala fitness’, porque no queríamos que ciertos perfiles huyesen. De hecho, todo lo relacionado con el peso libre y mancuernas casi que lo escondíamos al fondo del centro. Hoy en día, todo este trabajo de fuerza está muy instaurado, se sabe su importancia, tanto en jóvenes como en población sénior», explica Cortegoso. Este último grupo también cuenta con una mayor presencia en las instalaciones. «Han aumentado las altas tanto en menores de 20 años como en los de más de 65», apunta Toro.

Consumo de complementos alimenticios

«Toda la demanda de complementos alimenticios ha crecido en interés por el bienestar», avanza Carmen del Campo Arroyo, farmacéutica y doctora en nutrición, vocal de alimentación del Consejo General de Colegios Farmacéuticos. En su opinión, «se ha traspasado la barrera de la nutrición deportiva, ahora se busca mejorar la energía, reforzar el sistema inmunitario o rendir en áreas deportivas; en general, encontrarse mejor». Subraya que lo adecuado es denominarlo complemento y no suplemento «porque no van a sustituir una dieta sana, sino que la complementan».

Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), la denominación legal de venta en España es complemento alimenticio y no otras, como suplemento alimenticio o nutricional. Más allá del nombre, su consumo se ha incrementado en los últimos años. Una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios, en el 2025, desvela que un 58 % de los encuestados había tomado algún complemento en los últimos meses, frente al 42 % que lo había hecho en el 2021.

 

«Tenemos que indicar la dosis, cómo se debe tomar, para qué y durante cuánto tiempo. No son inocuos, pueden tener ciertas reacciones adversas y estamos detectando interacciones entre suplementos y algunos alimentos», remarca del Campo. Su adquisición puede darse por diferentes vías, más allá de la farmacéutica. «El problema que tenemos es que, en muchos casos, sobre todo aquellos indicados como nutrición deportiva, no están declarados todos los ingredientes que tienen», asegura. Los complementos alimenticios siguen las mismas normas sobre controles oficiales que el resto de alimentos. Una característica especial es que es obligatoria su comunicación al Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos, aunque no se someten a una evaluación concreta acerca de su efectividad. En España hay más de  55.600 complementos registrados en el momento en el que se escriben estas líneas. 

Salud mental 

El autocuidado es un nicho de consumo, pero uno de los riesgos es que termine por convertirse en una lista de obligaciones que genere el efecto contrario al deseado. «Las redes sociales son una ventana al mundo y en el caso de la salud mental, acercan mucho contenidos y rompen tabúes a la hora de acudir a un psicólogo, pero también provocan que caigamos en la comparación», asegura Leticia Rio, miembro del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia (COPG).

«En los últimos años sí que ha existido un aumento de la salud mental como foco de interés», asegura Rio. Una reflexión que también sustentan los datos. El número de psicólogos colegiados en España desde el 2012 se ha multiplicado por cinco, pasando de 7.131 a 43.628 en el 2024, los últimos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. Al igual que en la práctica deportiva y la toma de complementos alimenticios, también ha cambiado el perfil de paciente que acude a consulta de psicología. «En los últimos años, personas mayores de más de setenta años acuden más a consulta», confiesa Rio, que considera que existe un «cambio de mentalidad» con respecto a cómo afrontar los problemas.

Rutinas que empiezan a las cinco de la mañana, duchas frías, prácticas deportivas o toma de suplementos. Las redes sociales también son una herramienta de márketing para la compra de productos relacionados con ese bienestar y una forma de idealización de patrones muchas veces inalcanzables. «Ese perfeccionamiento y querer llegar a todo genera estrés y autoexigencia en adultos, mientras que a los jóvenes les hace caer en comparaciones», indica. La psicóloga recomienda cambiar la perspectiva en el consumo de redes. «Si nosotros vemos una película, puedo sentirme identificado, pero sé que es ficción. En las redes no, asumimos que todo es verídico. Lo ideal es alejarnos de esa visión y entender cómo funcionan, para que no nos lleve a frustraciones y comparaciones», finaliza la psicóloga.

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.