El técnico vigués estará en el banquillo en el partido Marino-SD Sarriana
08 nov 2025 . Actualizado a las 13:27 h.Tras una semana de tensión y de cambios en la Sarriana, el equipo ya se centra de nuevo en la competición liguera. Este domingo, el conjunto de Ribela mide sus fuerzas a las cinco de la tarde en tierras asturianas al Marino. Y lo hará con su nuevo entrenador, Dani Giménez, que releva en el banquillo a un Iván Carril, que ha dejado al equipo en la novena plaza de la clasificación del grupo primero de la Segunda Federación con 12 puntos.
Sin duda, reto importante y presión máxima para el exportero del Deportivo, que asume su nueva responsabilidad con ilusión y con ambición. Hay que señalar que Giménez firma hasta final de la presente temporada.
La Sarriana se ha caracterizado en este arranque de competición por ser un conjunto fiable en varios partidos, con una identidad definida. Así se explican los doce puntos logrados hasta el momento.
El conjunto de Ribela ha conseguido en estas primeras nueve jornadas de competición un total de cuatro victorias y ha encajado cinco derrotas. El objetivo de Dani Giménez es conseguir la regularidad necesaria para que la Sarriana no pase apuros y finalmente pueda conseguir la permanencia con cierta solvencia.
Máxima igualdad
La Sarriana mide sus fuerzas este domingo a un rival con el que está igualado por lo que respecta a los registros. El cuadro asturiano suma los mismos puntos que el conjunto de Ribela. Lleva tres victorias, otros tantos empates y otras tantas derrotas.
Ha marcado ocho goles y ha encajado seis, mientras que el equipo de Ribela tiene estos registros igualados: marcó catorce tantos y ha recibido otros tantos.
Es precisamente, en esta faceta defensiva en la que tratará de incidir más el nuevo inquilino del banquillo de la Sarriana. La prioridad es continuar con esa eficacia ofensiva, pero resguardar un poco más la portería. De haber conseguido este equilibrio, el equipo sarriano incluso podría estar más arriba en la clasificación.
Manuel Sangil advierte al plantel y marca la nueva hoja de ruta
Con la llegada de Dani Giménez, el club que preside Manuel Sangil da por finiquitada la crisis provocada en el vestuario, que provocó la salida de Iván Carril. El máximo mandatario del club de Ribela lo tiene claro: los futbolistas tendrán que dedicarse a jugar sin inmiscuirse en cuestiones que competen a la dirección deportiva y a la junta directiva.
Sangil es consciente de que solo la paz institucional hará que el equipo consiga ese objetivo. El presidente y su equipo de colaboradores deja clara la hoja de ruta y establecidos los roles de cada estamento de la entidad.
Es precisamente este trabajo en equipo y la unión de todos los estamentos el que ha provocado que la Sarriana haya ido creciendo y consiguiendo varios ascensos en tiempo récord. Y no quieren que esta progresión se estropee por guerra de guerrillas en el vestuario.