El proyecto de una España tripartita

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño A CONTRACORRIENTE

OPINIÓN

Eduardo Parra | Europa Press

30 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El primer síntoma de la decadencia de un gran partido es la renuncia a ser hegemónico en su espectro ideológico. No hablamos de alcanzar pactos para gobernar cuando no ganan las elecciones o cuando lo hacen con un margen insuficiente, que es algo perfectamente normal. Hablamos de una renuncia previa, en la que esos partidos ya no contemplan en ningún caso gobernar en solitario y planifican su estrategia política de cara al futuro impulsando bloques, asumiendo que dependerán de otras fuerzas para llegar al poder o retenerlo. En términos futbolísticos, se dice que cuando un equipo está en esa situación es vulnerable porque «ya no depende de sí mismo». Para ganar la Liga, para clasificarse en un grupo de la Champions o para no descender de categoría. Su éxito depende de otros. Y un partido que depende siempre de otros es un partido débil.

Pedro Sánchez empezó asumiendo que para gobernar tendría que pactar no solo con Unidas Podemos —lo que el PSOE le prohibió en el 2015—, sino también con los independentistas de ERC y EH Bildu. Lógica política, al margen de lo que cada uno piense de esos pactos y de lo que implican de traición a la historia del PSOE. Pero ahora estamos en otra pantalla. El proyecto de Sánchez ya no es devolver a los socialistas la hegemonía de la izquierda para gobernar en solitario con un proyecto propio de país, sino forjar una red de alianzas autonómicas que garanticen la continuidad de sus actuales apoyos para gobernar en minoría.

Ese plan pasa ahora por formar, junto a una Unidas Podemos refundada por Yolanda Díaz, ejecutivos tripartitos con fuerzas soberanistas. En Cataluña, con ERC. En Galicia, con el BNG. Y en el País Vasco, con EH Bildu, a costa incluso de romper con el PNV. Y a Sánchez le importa poco que con ese proyecto esté debilitando al PSOE en esos territorios a costa de dar alas a sus socios soberanistas, porque lo prioritario es que, a cambio, él gobierne en España en el futuro con el respaldo de esos partidos.