¿Cómo deben coexistir bañistas y practicantes de deportes náuticos en nuestras costas?

La muerte del médico Juan Manuel Tábara mientras nadaba en Sanxenxo tras ser alcanzado por una embarcación ha encendido el debate sobre las medidas de seguridad en el mar

Los expertos reclaman una adecuada señalización de las zonas reservadas para el baño de las dedicadas a los deportes náuticos y que se respete la normativa para evitar accidentes fatales como el que sesgó la vida del conocido oftalmólgo de A Coruña. 


Seguridad en el mar

Si desde hace tiempo vemos, y cada vez más, que la convivencia del ciclista con el conductor en carretera es mayor, y que esta coexistencia a veces resulta difícil, es imprescindible que ambas partes, deportistas y demás usuarios, lleguen a entenderse. Conociendo, además, que el ser humano es siempre el elemento más vulnerable en los accidentes, que en numerosas ocasiones se producen por comportamientos incorrectos, y que cuando suceden ya no hay marcha atrás. Es por ello imprescindible la formación, información y regulación que se ha venido desarrollando.

 Pero en el mar también comienza a haber una importante interacción entre sus usuarios, deportistas y embarcaciones y, al igual que en la carretera, el nadador es el más vulnerable, tal y como ha acontecido, lamentablemente, hace unos días.

Los datos del 2021 nos muestran el gran aumento que ha tenido la afición náutica con respecto a los años anteriores, por eso es necesario anticiparse, que todas las partes se sienten a analizar la evolución, no esperemos a lamentarnos.

No se trata de prohibir, de sancionar, de intimidar, hay que informar, formarse, educar aprender, compartir, en definitiva, prevenir.

Todos debemos ser responsables. Como deportista debo tomar mis precauciones, ir acompañado, llevar mi equipo: neopreno, boya, gorro de colores llamativos, conocer la climatología y otras pequeñas cosas fáciles de cumplir, aún así, respetando todo esto, seguimos siendo los más indefensos.

En esta ecuación, el resto de los componentes también deben aportar su granito de arena, desde las Administraciones, con carteles informativos, banderas, balizado de la zona, reglamentos y normativas de canales de entrada y salida de embarcaciones.

Y por parte de los otros convivientes, tanto si eres un marinero experto, como si te estás iniciando en la navegación, es importante, además de los conocimientos, tomar todas las medidas de seguridad a la hora de hacerse a la mar, y eso solo se consigue con una buena formación.

Se trata de prevenir. El mar es un impredecible entorno natural. Así como nos da grandes satisfacciones, encierra indudables peligros, muchos de los cuales pueden evitarse. De esa manera disminuiremos los riesgos potenciales para nuestra seguridad, minimizar las posibilidades de sufrir un accidente o rebajar sus consecuencias. Hagámoslo.

Autor Gonzalo Triunfo Delgado Presidente de la Federación Gallega de Triatlón y Pentatlón Moderno

Una normativa suficiente, siempre que se cumpla escrupulosamente

El trágico suceso acaecido el pasado 15 de abril que acabó con la vida de Juan Manuel Tábara fue una suma de varias causas, principalmente, el exceso de velocidad de la embarcación y la ausencia de balizamiento en el agua por parte del Concello de Sanxenxo. Las normas del ministerio, en cuanto a balizamiento de las zonas de baño, son, a nuestro juicio, adecuadas, suficientes y correctas, siempre que se cumplan escrupulosamente. 

Esta normativa estatal explica que, para garantizar la seguridad de los usuarios de los arenales, y especialmente de los bañistas, se establecen en la línea de playa zonas de protección, generalmente balizadas. Estas zonas se entienden situadas en el interior de una banda litoral, paralela a la costa, de 200 metros de ancho, en la cual la navegación está prohibida o condicionada a una velocidad de tres nudos en donde no exista balización.

El texto es claro y diferencia tres zonas: las reservadas exclusivamente a los bañistas; las prohibidas a todos los deportes náuticos; y los canales de acceso para las tablas de windsurf, esquí náutico, motos náuticas, veleros, embarcaciones a motor, etcétera, que son zonas prohibidas para el baño y destinadas a dar acceso a la playa a los usuarios de estas actividades deportivas.

Todas las personas deben ser conscientes de que en las zonas de baño balizadas está prohibida la navegación deportiva y de recreo, y la utilización de cualquier tipo de embarcación o medio flotante movido a vela o motor. El lanzamiento o varada de embarcaciones debe hacerse también a través de canales debidamente señalizados.

En los tramos que no están indicados se entiende que el área de baño ocupa la zona contigua a la costa de una anchura de 200 metros. Dentro de estas zonas no balizadas no se debe navegar a una velocidad superior a tres nudos. Por ejemplo, en el caso de las motos de agua, solo pueden navegar para acceder perpendicularmente a la playa, extremando precauciones y a velocidad inferior a los tres nudos citados.

La ley no afecta solo a lanchas, yates y otras embarcaciones a motor, sino a todos los «artefactos flotantes, cualquiera que sea su medio de propulsión, que salgan o se dirijan a las playas», que deberán hacerlo perpendicularmente a tierra, navegando con precaución y siempre a menos de tres nudos desde los 200 metros hasta la costa, o viceversa. Y si existen canales balizados de acceso, deben usarlos obligatoriamente.

Finalmente, la normativa también prohíbe fondear en los canales de acceso a los puertos, calas y playas (si están balizadas), y dentro de las zonas de baño. Respetar estas zonas, tanto por su propia seguridad como por la de los demás, es el espíritu que deben observar todos los practicantes de deportes náuticos para evitar desenlaces fatales como el ocurrido en Sanxenxo.

Autor Enrique Chantada Presidente de la asociación náutica deportiva Albatros de Vigo
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