«Camas balinesas en Sanxenxo: esto no es Benidorm»

Cartas al director
Cartas al director CARTAS AL DIRECTOR

OPINIÓN

CAPOTILLO

05 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Sanxenxo: veraneantes habituales y turistas ocasionales

Este verano, en Sanxenxo, sobrevuela sobre nuestras cabezas la amenaza del alcalde: «Prohibido dejar las sillas y las sombrillas en la playa a la hora de comer». Algo que en la playa de Silgar se ha hecho toda la vida. Hablamos de una playa urbana, a la que van familias y personas de edad avanzada que no pueden desplazarse a otras playas. Además, tienen dificultades para bajar su silla y su sombrilla desde su domicilio a la playa, debido a la distancia y al calor, porque tampoco hay dónde aparcar cerca. El caso es incomodar, multar (se amenaza con 700 euros) al veraneante de siempre, al que paga impuestos. Pero se privatiza la mitad de la playa con tumbonas, sombrillas, chiringuitos, terrazas y hasta camas balinesas, que están vacías el 95 % de los días. Para ellos no hay restricciones, pueden estar por la mañana, irse a comer y volver sin que nadie les amenace, increpe y multe. ¿Qué pretende el alcalde? ¿Hundir el pueblo, que los veraneantes habituales nos vayamos y favorecer al turista ocasional? ¿Darle al rico ventajas, al que se puede pagar la cama balinesa, y oprimir al ciudadano medio que paga impuestos? Políticas de derechas. Esto no es Benidorm. Nuria Prados Anaya.

Hace falta más ingeniería

El papel que desempeña la ingeniería civil en nuestra sociedad es fundamental, pero la situación presente es preocupante. En los últimos años, el número de estudiantes matriculados en estas titulaciones ha descendido de manera alarmante. Muchos profesionales recién titulados han abandonado el sector por la crisis económica y en estos momentos, cuando la economía se está recuperando y las empresas consultoras y constructoras vuelven a recibir el encargo de invertir fondos europeos, no encuentran trabajadores a los que contratar.

La misma situación se produce con el resto de trabajadores del sector. La falta de estudiantes en los ciclos de Formación Profesional de la rama de Ingeniería y Arquitectura, y la posterior decisión de suprimirlos de la oferta en prácticamente toda Galicia, hace que sea prácticamente imposible encontrar técnicos o especialistas para los proyectos a ejecutar con carácter inmediato.