Zapatero duele mucho

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Zapatero, Montero y Sánchez en un acto durante las elecciones andaluzas
Zapatero, Montero y Sánchez en un acto durante las elecciones andaluzas Álex Zea | EUROPAPRESS

Aunque Sánchez lo dejará caer, si ve que es necesario, lo de Zapatero duele mucho. Esta semana declarará miércoles y jueves, después de que el juez Calama le hubiese dado más tiempo para preparar la declaración con su defensa. El juicio mediático ya ha dictado sentencia, como sucede siempre. Pero es que el expresidente no ha ayudado. Compareció de forma ridícula con rapidez para decir que él no había hecho nada. Esas fueron sus únicas palabras ante la avalancha que se le vino encima. Y eso que prometió una rueda de prensa más detallada, que nunca dio. Las joyas fueron otro error. Así lo calificó su portavoz. Que si eran de la familia, que si valían entre 30.000 y 50.000 euros. El peritaje se fue a más de 1,3 millones. No se lo pueden poner más fácil a la oposición. No se lo pueden poner más difícil al socio de Gobierno y a los que sostienen esta legislatura moribunda, a la que ya muchos llaman como un chiste: la legislaturra. El juez solo por las joyas abre una segunda causa por posible delito fiscal y contrabando. Hay que escuchar al carismático expresidente. Estamos deseándolo. A él le debemos algunos de los mayores avances sociales y civiles durante su mandato. No se le pueden negar. Cito los que no generan dudas: matrimonio homosexual, ley de dependencia, divorcio exprés, ley del aborto (esta habrá a quién no le guste), ley de violencia de género, fin de ETA. La ley de memoria histórica no la incluyo a propósito. No sé si con ella nace todo el odio que se ha ido generando y que ha terminado en una brutal polarización. No todo son luces cuando Zapatero estuvo en Moncloa. Fue un desastre económico. Su cruz. Nunca aprendió economía de Jordi Sevilla en un par de tardes. Tardó en reaccionar a la mega crisis del 2008. Él seguía diciendo que la economía española estaba en la champions league, cuando ya teníamos los pies en el barro y empezábamos a ahogarnos. Luego tuvo que modificar la Constitución para pactar medidas de recorte drástico bajo la supervisión de Europa. Fue un desastre con la gestión del dinero público, antes de que se supiese todo lo que ahora irrumpe. Con España fatal, negó la evidencia y creó el Plan E un disparate hacia adelante para en teoría generar empleo haciendo aceras por medio país. No sirvió de nada. Nos hundió más. Pilló el paro en el 8 % y lo dejó en el 23 %. Un genio el de las cejas con los números no fue. Veremos si el juicio demuestra que, cuando se trata de su economía familiar, es más hábil. Pero duele porque también fue el presidente que prometió sacarnos de la guerra de Irak y lo hizo. Actuó en el ámbito de la salud con la ley antitabaco, dio un paso relevante en el tema del tráfico con el carné por puntos. Tengo la sensación de que Zapatero está acabado, pase lo que pase. Nadie resucita de semejante tormenta. Además, como decía al principio, Sánchez tan pronto vea que le puede hacer un daño serio lo dejará caer. De llamarlo para que le acompañase a los mítines a no querer saber nada de él. No lo duden. El presidente es implacable. No conoce a nadie si es necesario para seguir su camino hacia la debacle definitiva del 2027.