Fue Marruecos

OPINIÓN

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Jesús Hellín | EUROPAPRESS

Ni Israel. Ni Rusia. Ni la internacional ultraderechista. Fue Marruecos. La noticia que publicó la periodista María Peral en El Español no deja lugar a dudas. El CENIF, la unidad de inteligencia de la Comisaría de Extranjería, comunicó a la magistrada Tardón que fue un proceso planificado para colapsar el sistema de control fronterizo y eliminar la capacidad de respuesta de España. El titular es demoledor: «La Policía informa a la juez que la invasión de Ceuta fue guiada por gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano con un fin distinto al migratorio». La carta del ministro Marlaska pidiendo explicaciones a su jefe de la Policía por la existencia de este informe que se le ha hecho llegar a la jueza que investiga lo sucedido da todavía más credibilidad a lo que ha trascendido. El relato del presidente Sánchez salta por los aires. Veremos qué explica mañana en su comparecencia. Era un secreto a voces que nada se mueve en el país vecino, ni un papel ni una persona, sin que lo sepan las autoridades. Marruecos es una autocracia. El Gobierno se cansó de exculpar a Marruecos. Lo que acabamos de saber, si se confirma en todos sus puntos, es muy grave. Indica que no se trata solo de un divorcio entre Interior y Defensa. Señala directamente al ministro Marlaska, al que ni siquiera los que tiene a su cargo le reportan. El informe tiene que publicarse en toda su extensión cuanto antes. Si mandos policiales españoles tienen imágenes de cómo agentes de uniforme marroquíes dirigidos por policías secretos dirigían hasta tres oleadas organizadas hacia Ceuta, la población merece saberlo. Convierte la sospecha en una dramática realidad. Pondría fin a las cortinas de humo que la Moncloa ha ido utilizando. Que si Israel. Que si Rusia. Que si la internacional ultraderechista. Nada de eso sería cierto. El origen estaría en el régimen autocrático de Marruecos, con el fin claro de colapsar la ciudad y reclamar así los territorios de Ceuta y, por extensión, de Melilla. Se imaginan ustedes que policías uniformados españoles, dirigidos por agentes de la secreta, alentasen a ciudadanos españoles a entrar por oleadas de miles de personas en Gibraltar, ¿cómo reaccionaría el Reino Unido? Las explicaciones que dé mañana en el Congreso el presidente Sánchez son más relevantes que nunca. Marruecos ni leal ni colaborador, instigador y provocador. Es un ataque en toda regla a la frontera sur de Europa, que obligaría a que reaccione también la Unión Europea. ¿Quién es el enfangador?