De generación de cristal, nada

Sandra Faginas Souto
SANDRA FAGINAS MIRA Y VERÁS

OPINIÓN

Concentración en la Puerta del Sol, en Madrid, en protesta por la situación de la vivienda.
Concentración en la Puerta del Sol, en Madrid, en protesta por la situación de la vivienda. Rodrigo Jiménez | EFE

Los hemos llamado la generación de cristal, los hemos hecho añicos diciendo que no soportan la frustración, que se ofenden por todo, que no quieren trabajar ni un segundo de más. Y ahí están, ocupando la Puerta del Sol movilizando a todo un país para reclamar un techo donde vivir. Algo que sus padres y sus abuelos consiguieron con esfuerzo, pero sin la incertidumbre a la que ellos se ven abocados. Hoy tienen trabajo, pero los salarios no les permiten la independencia si no es malviviendo en habitaciones de pisos compartidos, mientras otros muchos continúan bajo el ala de sus padres alargando una situación que han heredado. Pero ahora estamos en sus manos. El país que decidan con su voto será el que reciban. Y esa es la realidad. Una vez que se han manifestado tendrán que decidir qué hacer en las urnas, y esa es la cuestión crucial. Mientras las encuestas dicen que la mayoría de los jóvenes están echados a VOX, hay otros muchos que no comulgan en absoluto con la extrema derecha, pero están flotando en una izquierda fragmentada en cachitos que se deshará enseguida como su sueño de conseguir una vivienda digna, si nada cambia. Después de la protesta, vendrá el voto y con él el mundo que desean construir. Y solo hay dos caminos: uno que les siga costando la vida a u otro que les permita por fin vivir.